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Del Teatro y otros Obstaculos
 

Ernesto García: Víctor Varela es sin dudas uno de los creadores teatrales que más escandalizó la escena cubana a fines de la década del 80. El espectáculo: La cuarta pared, producido con la más absoluta independencia de las organizaciones culturales cubanas.
¿ Qué llevó a Víctor Varela a no seguir el cauce "natural del río" ( los organismos nacionales de cultura) y aventurarse en crear su propio trillo artístico?

Víctor Varela: La necesidad de ocultarme para cambiar las reglas que podían afectar mi práctica teatral. Reglas, que obligaban al teatro cubano a mantenerse ligado a las instituciones existentes para controlarlo. Reglas, que no contemplaban la existencia de un teatro independiente, porque una política cultural por un lado generosa, asalariaba al artista y por el otro altamente manipuladora, lo doblegaba.
La convicción de que la verdadera obra de arte es irreverente con las normas y un fluir despojado de miedos y prejuicios, que nos lleva a romper como creadores con nuestros automatismos, para descontaminarnos y acercarnos a lo más puro de nosotros mismos. De que el artista auténtico primero crea para si mismo la obra que quiere ver y después piensa en el público.
El deseo de llegar a un compromiso total con el teatro, libre de toda estructura sindical, de toda ideología, de toda moral, de toda doctrina estética.

Opera Ciega, La Habana 1991
El placer de partir del riesgo extremo para crear, redescubrir el asombro en cada día de trabajo y el instinto del teatro en la puesta en escena. La certeza de que vivíamos en una crisis política de la representación ( en el Teatro de la Revolución los actores perdieron sus máscaras y se olvidaron para siempre del libreto)
y el teatro tenía que dar testimonio de esto.
Ernesto García: Volviendo a "La Cuarta Pared" quizás tú obra más conocida, es un espectáculo minimalista lleno de simbolismos y de poesía, ¿ qué buscabas en aquel momento como director?
Víctor Varela: Buscaba hacer real la ficción del texto escrito en el espacio físico del escenario. Mi texto hablaba de una familia de personajes autónomos ( personajes sin actores detrás). Ya Pirandello lo había hecho en su famosa obra " Seis personajes en busca de un autor ". La diferencia estaba en que Pirandello usó al personaje autónomo para defender la realidad total del teatro y yo para defender su carácter antinatural, artificial. Los personajes de Pirandello a pesar de su entrega incondicional al autor, no pueden ser escritos, porque los personajes en la medida que cuentan su historia se hacen cada vez más reales, tan reales que no caben en el estrecho marco de la ficción. Mis personajes no buscan al autor, mas bien lo aborrecen. Llegan al escenario por sus propios medios, hacen consciente su artificio como personajes y buscan más allá del límite del escenario a la verdadera realidad, para ganarse un lugar en la esfera de la vida. En Pirandello el teatro se afirma como lugar de existencia para el personaje, en mi se niega.
La naturaleza de mi texto escrito que en un principio tenía palabras, diálogos entre los personajes, me llevó como director a resolver algunas preguntas. La primera. ¿Cómo se actúa un personaje autónomo? La segunda. ¿Cómo se comporta después de haber sido arrojado a la basura?
La tercera. ¿Cuál es su relación con la ficción? La cuarta. ¿Cómo puede romper la cuarta pared?, etc. En el proceso de montaje cada vez que los personajes hablaban yo no creía, las escenas perdían su encanto, se volvían inverosímiles. Esto me condujo a la decisión de llevar al actor a las mismas circunstancias que el personaje. Rompí mi texto, lo tire a la basura y le pedí que actuara la imposibilidad de hablar. Así creé el obstáculo para el actor que le permitió al montaje abrirse como un cielo y la ficción del texto escrito se hizo real en la puesta en escena. Entonces me olvidé de todo y me senté a ver mi obra como si no fuera mía, como si fuera la primera vez. Caí fácilmente en un estado de escucha. La obra me habló a mí y fui el mudo testigo de una rotunda metáfora. Mi obra expresaba la angustia territorial que puede experimentar un hombre en un país cerrado, marcado por una barrera ideológica, lo demás fue dramaturgia y poesía.
Victor Varela Ernesto García: Como director en qué medida te influyeron obras y estudios de nombres consagrados como: Konstantin Stanislavsky y Jerzy Grotowski. ¿Cuáles son las influencias más cercanas que recibiste en tu formación como director?
Víctor Varela: Stanislavsky fue mi primera formación, lo estudié hasta las últimas consecuencias. Pude seguir de cerca las etapas que atravesó en su vida artística. Lo hice a través de sus libros y de los libros de sus seguidores. Llevé a la práctica muchos de sus ejercicios, profundicé su última etapa que fue la más rica. Etapa donde superó todos los malentendidos de su método. Después me interesó Brecht quien aportó desde la dramaturgia principios muy útiles para el teatro. La estructura épica me dio una libertad espacio temporal y de construcción del personaje y la situación que no era posible dentro del teatro de Stanislavsky. Por ultimo Grotowsky me inspiró con sus postulados éticos para el actor y su sacralización de la obra de arte. El ciclo se cerró cuando lo conocí personalmente en Pontedera.
Ellos fueron claves en mi proceso de formación y seguro todos estuvieron presentes de algún modo en mi obra, pero como director realmente me influyeron el cineasta ruso Andrei Tarkovsky y el director polaco Tadeus Kantor. Como autor el escritor alemán Heiner Muller.
Ernesto García: ¿Tú crees que haces teatro para una elite?
Victor Varela: Yo soy un autor - director. De mi obra te puedo decir que: " en el principio está el texto escrito y en el final la creación del espectador " Hago el teatro que quiero ver y después evalúo el modo más sencillo y noble de dárselo al público.
No hago teatro para una elite, sino para aquellos espectadores que están dispuestos a participar del hecho estético y superar su relación de sumisión con la obra de arte. No quiero trabajar para recipientes vacíos que van al teatro a desconectar o a divertirse, para eso están las ferias, los club nocturnos y los paquetes de turismo.
Me encanta el público, pero apuesto a los espectadores. Algún día me gustaría crear un mega espectáculo para 50 000 personas. Me haría feliz saber que una obra de teatro puede llegar a tanta gente, pero sin concesiones, con arte. Hay arte en la obra que fiel a si misma divide al público y le exige un esfuerzo al espectador. Esfuerzo que una vez invertido, es bien remunerado con experiencia estética, placer cognoscitivo y contagio colectivo. Hay obra de arte en el espectáculo que toca el inconsciente colectivo. En el 50 % que le pertenece al artista cuando ha creado hasta el fin de sus fuerzas una imagen vivída de si mismo. Cada obra para el verdadero artista es como un autoretrato. A través de ella se puede apreciar el perfil de sus emociones, los rasgos de su esencia, los matices de su alma en vibración. En el 50% que le pertenece a los espectadores que han colaborado con el espectáculo. Porque ante cada signo abierto de mi obra, ante cada una de las imágenes bastas de mi teatro, han colocado el significado propio que les pertenece según su propia visión del mundo. Y si salen con ganas, si sienten la suspensión de su espíritu, quiere decir que mi obra los ha inspirado a vivir. Entonces Teatro Obstáculo habrá logrado lo máximo.

Mi Teatro Obstáculo vive de dos fuerzas contrarias que lo realimentan. En una dirección el espectador ha de ser creado nuevamente por mi teatro y en la otra el espectador ha de crear al Teatro Obstáculo. ¿Puede ser elitista un teatro que acepta con su público una relación de dependencia como esta?
Siento un profundo respeto por el público. Cien personas juntas siempre van a saber más que yo. No tengo nada que temer. Y para terminar cito a Lezama Lima: " No existe una obra lo suficientemente oscura como para que nos quite el sueño, ni una obra lo suficientemente clara como para que nos permita dormir tranquilos " Si sustituimos oscura por elitista y clara por popular se entenderá lo que quiero decir.
Como ves le he dado mucha importancia a esta respuesta. Motivo. No me gusta crear para una elite y puedo demostrar con hechos que nunca ha siso así.
Ernesto García: Después de viajar, de entrar en contacto con el teatro de otras partes del mundo: ¿Qué valoración tienes del Teatro Cubano de los últimos quince años? ¿Qué juicio tienes de directores como Vicente Revuelta, Berta Martínez, Flora Lauten u otros más jóvenes como Carlos Díaz?
Victor Varela: El Teatro Cubano no compite a nivel internacional. La culpa la tiene el sistema totalitarista y autocrático cubano que tiene al teatro atrapado por el cuello y no deja lugar para la evolución de la obra de arte. Eso explica por qué La Cuarta Pared es nuestra obra más conocida. Cuando la estrenamos salía un artículo diario en la prensa. Los titulares eran: " Un espectáculo sin precedentes en el teatro cubano " " El espectáculo más novedoso de los últimos diez años " " La Cuarta Pared.
"La Cuarta Pared", Mexico 1990
Actuaciones magistrales ", etc. Enseguida apareció el personaje de seguridad del estado a interrogarme a mi y a las instituciones responsables. Bajó una orden a todos los diarios para que no escribieran más acerca de Teatro Obstáculo, ni de mi. Nunca se publicó un importantísimo premio que me gané con Godot en Japón unos meses después. Ese silencio duró siete años.
Sin embargo el público que nos siguió pudo admirar de igual modo un espectáculo como "Opera Ciega " que fue seleccionado para representar a Cuba en el Festival de Nantes, Francia, por los franceses y las instituciones cubanas no la dejaron ir. Pudo aplaudir " El Arca " cuando tomé la decisión de hacerla para 1000 personas en el Teatro Principal de Camaguey. Función que fue interrumpida en más de cuatro ocasiones por los aplausos del
público, por textos que decían los personajes y que al final cerró con una ovación. Al día siguiente para controlar a la crítica, que estaba eufórica y amenazaba con escribir algo, salió un programa de radio que evaluando " El Arca " me definió como generación X, que no me identificaba con la revolución. En cuanto a lo de generación X tenían razón, pero que le iba a hacer, para mi Arte y Revolución no tenían nada que ver. Siempre me parecieron muy cómicas las palabras de Fidel Castro a los intelectuales.
Pudo apreciar un espectáculo como " Segismundo ex Marqués " en el que Teatro Obstáculo llegó a la maestría.
Ese público, que siguió toda la trayectoria de Teatro Obstáculo, el cual, una parte hoy se encuentra en Miami, puede decir que su espectáculo preferido de Teatro Obstáculo es " Opera Ciega " o " El Arca " y también "Segismundo ex Marqués ", de acuerdo con sus preferencias. Sin embargo gracias a las habilidades del sistema me encuentro con que mi espectáculo más conocido es " La Cuarta Pared " y se conocen muy poco los demás. Todos de altísima calidad y tan arriesgados y novedosos como La Cuarta Pared misma. Pasó que después de La Cuarta Pared, ninguno de mis espectáculos tuvieron las mismas oportunidades.
La prensa diaria juega un papel muy importante en el destino de un espectáculo. Ella mantiene al gran público enterado, alimenta su curiosidad. La crítica especializada en cambio no es tan importante. Las revistas de teatro solo le interesan a los teatristas.
Hoy el 80% de los espectadores no van al teatro, encuentran el cine más intenso y más real, el video y la televisión mantienen al cine en jaque, es más cómodo quedarse en cama disfrutando cine en el hogar, por otra parte la computación no tiene límites en lo que promete para el futuro. Si es así ¿qué queda para el teatro?
Si, hoy el teatro necesita de la prensa más que nunca. También de los mismos medios que lo matan cotidianamente, porque el teatro ha dejado de ser el último dinosaurio, ya está muerto. Sin embargo de su cadáver insepulto siguen saliendo actores, autores y directores. Siguen surgiendo grupos y nuevos proyectos. Somos la plaga de algo que alguna vez estuvo vivo y como plaga tendremos una existencia muy duradera. Eso le facilita las cosas a todo sistema de control. También a todo sistema que no le interese el teatro.
Si me das a elegir entre un sistema que controla el teatro y uno que no le interesa, elijo el ultimo. Al menos en un sistema que no le interesa el teatro me queda la libertad de ver que hago para atraer a los espectadores. Para demostrar lo que digo voy a poner un ejemplo.
Barbara Maria Barrientos En una ocasión un productor quiso poner " La Cuarta Pared " en el Teatro Mella. Resulta que en el Mella se habían vendido las entradas para La Cuarta Pared para presentarla en mi Sede, con motivo de El Festival Internacional de la Habana. Yo me encontraba en el extranjero. Se habían vendido 400 entradas y no se sabía si en mi Sede había esa capacidad. Cuando me llamaron para ver si seguían vendiendo o no, yo les pedí que pararan, porque mi teatro tenía una capacidad máxima de 100. Este productor para satisfacer la demanda de público me pidió hacer la obra en el Mella donde había más capacidad y yo estuve de acuerdo. Un día antes de la función un espectador fue a mi casa para insultarme, yo vivía muy cerca del teatro. Le pregunté que le pasaba conmigo y me respondió que por
qué yo había suspendido la función. Le dije que no había suspendido nada. Enseguida se acercaron otros espectadores a decirme lo mismo. Cuando vi un considerable número fuí personalmente al Teatro. Le dije a la señora que vendía las entradas:
- Una entrada para La Cuarta Pared por favor.
Ella me respondió:
- El director suspendió la función.
Agregué:
- Yo soy el director y no he suspendido nada. Cómo se explica esto ?
La señora se desconcertó y entró. Salió con un hombre que yo no había visto nunca por allí con cara de nada. Neutro. Impersonal. Con una expresión vacía de emociones. Este me dijo con una voz plana a la que no se podía aplicar ningún adjetivo calificativo. De la que no se podía deducir ningún tipo de relación:
- Qué pasa ?
Yo le conté lo que había sucedido y me señaló lo siguiente:
- La orden viene de arriba.-Me dijo
- Como que de arriba. Dígame un nombre.-Le pedí.
- No hay nombres.
- Alguien tiene que hacerse responsable por esto, el público está pensando que es una decisión mía.
Ustedes no pueden ser tan mentirosos.
- Mira yo no estoy arriba, yo estoy abajo. Si el Teatro pone la obra va a tener problemas con las autoridades. Yo te prometo que no se va a decir más que la suspendiste tu.
- Y qué se va a decir entonces.
- Cualquier cosa. Hay muchas maneras de decirlo y que sea creíble.
- ¿Entonces, la función no va?
- No va.
- Yo necesito hablar con alguien.
- ¿Con quién?
Para que seguir contando. Así quisieron controlar " La Cuarta Pared ", pero ya era tarde. Tu me has preguntado por el teatro cubano en estos 15 años. Es una pregunta muy amplia. Para responderla te he hablado de mí porque creo en el principio de la tabla de esmeralda. Principio que afirma que todo es en lo particular como en lo general. Mi experiencia personal es rica. He hecho teatro en Cuba y fuera de Cuba.
En cuanto a Flora Lauten, Berta Martines, Vicente Revuelta y Carlos Díaz la verdad es que no sé como se las arreglan. Un artista evoluciona o involuciona y en Cuba por más que le juegues la cabeza al sistema, el teatro se estanca. Sin embargo estar fuera de Cuba y ser cubano es un problema la extrema izquierda te ve como un traidor y la extrema derecha como un oportunista que disiente solo cuando se te acabaron los privilegios. Pero el Arte es más grande que eso, puede resolver el conflicto bipolar entre estos extremos rivales. Es lo que digo por debajo del escenario en mi ultimo espectáculo "Aplaude con una mano " No propongo una postura apolítica, por el contrario no creo en una existencia del arte fuera de la política, solo que el artista siempre es político de una manera más amplia.
Ernesto García: Llevas muy poco tiempo en Estados Unidos y presentaste algunos talleres y tus trabajos con Teatro Obstáculo. ¿Cuál es tu primera impresión de Miami y cómo fue recibido tu trabajo?
Victor Varela: Mi primera impresión de Miami es que tiene todas las condiciones para convertirse en un centro importante de la cultura mundial. Que es una plaza en la que el teatro cubano puede ser alguna vez competitivo.
Mi trabajo ha sido muy bien recibido. Todos los espectadores que vieron "Monodrama " y " Aplaude " respondieron muy cálidamente. Sentí que no fueron complacientes y que vivieron una auténtica experiencia estética. Cada uno admiró la tremenda calidad de actuación de Bárbara María Barrientos, una de las actrices más grandes que ha dado el teatro cubano en todos los tiempos y me agradeció haber traído un teatro así. Eso me indica que el público de Miami está preparado para un teatro exigente con el espectador y que Teatro Obstáculo a pesar de sus extravagancias es profundamente cubano.
"Bilis", Argentina 2001
Después de cinco años en Argentina volví a sentir la fibra que une al Teatro Obstáculo con su público. La prensa ha sido muy generosa con nosotros y la crítica nos ha elogiado y dado la bienvenida. Tengo muchos planes en Miami. Los más importantes armar un Nuevo Teatro Obstáculo y una Escuela que va a trabajar en tres direcciones. La primera orientada a formar buenos actores dentro de mi línea de trabajo para armar un buen grupo, la segunda impartiendo el método básico de actuación para ayudar a todos los actores de la ciudad a elevar su nivel y colaborar humildemente con cualquier otra forma de teatro que opere en la comunidad, la tercera orientada a los niños.
Aprovecho esta respuesta para hacer un llamado a todas las personas e instituciones competentes que quieran ayudar al desenvolvimiento de Teatro Obstáculo en Miami a que se comuniquen con nosotros en nuestra página web a teatrobstaculo.com.
Ernesto García: En las obras que presentaste en Miami, "La cuarta pared 2", "Aplaude con una mano", trabajas con la actriz Barbara Barrientos quien desde hace más de 15 años es parte de tu grupo. ¿Es un sentido nómada o un presupuesto estético lo que te lleva a mantener las producciones con un mínimo de presupuestos y convocatoria de actores? ¿Crees que los actores entrenados en otros métodos podrían trabajar bajo tus conceptos
teatrales?
Victor Varela: Hay un poco de cada cosa. Dos espectáculos interpretados por una actriz son fáciles de mover y negociar. Sin embargo están hechos con todo nuestro compromiso emocional e intelectual.
Curso de teatro en Porto Alegre, Brasil Ellos representan a lo más remoto de Teatro Obstáculo y a lo más reciente. Monodrama Cuarta Pared II fue creado en 1990, Aplaude con una mano a finales del 2001. Tenemos 11 años de diferencia entre ambos espectáculos y se puede apreciar una coherencia estética que nos representa. Monodrama Cuarta Pared II, que es lo mismo que " La Cuarta Pared " con la única diferencia que la primera C.P fue interpretada por cinco actores y la segunda por una actriz, es ya un clásico. El espectáculo ha pasado la prueba del tiempo y sigue produciendo la misma conmoción que la primera vez. Aplaude con una mano por su parte es el último espectáculo que ha hecho Teatro Obstáculo y no se desluce frente a Monodrama a pesar de toda la carga histórica y la leyenda que trae ese espectáculo detrás.
También tengo otro espectáculo que hice en el 2001. Se llama Biblis, es un espectáculo con actores argentinos y cubanos, pero es caro, complicado de montar y los Festivales no tienen presupuestos. En noviembre de este año estoy invitado al Festival de Los Angeles. Yo les ofrecí Biblis, pero ellos me pidieron Aplaude con una mano. Hay que entenderlo, los presupuestos no alcanzan, pero yo sé que algún día podré traerlo a Miami. Amo a Biblis. Me encantaría compartirlo con el público. En Buenos Aires pude dar solo 8 funciones.
Seis en la sala Astor Piazola del Centro Cultural Borges. Dos en el Tercer Festival Internacional de B.s A.s. He aprendido con el tiempo que cada espectáculo tiene su momento y la verdad es que si es el momento de Aplaude y Monodrama dejo que avancen. Amo a todos mis espectáculos por igual.
En cuanto a los actores entrenados en otros métodos y su posible participación dentro de mi teatro te puedo decir que si, hay lugar para ellos, pero tendrían que aceptar tres condiciones. La primera que amen el teatro que hago, la segunda que aguanten el entrenamiento, la tercera que crean profundamente que ellos pueden y no me dejen esa
tarea a mi. Sucede que a veces me encuentro a un actor que cree más en mi que en él. Esto es fatal. El actor con el que trabajo debe creer ante todo en él. Entonces si puedo darle mucho y el darme mucho a mi.
Las relaciones actor - director en teatro obstáculo son muy delicadas. Requieren valentía, confianza y humildad. Se parte del riesgo total para crear. Cuando estrenamos un nuevo espectáculo se siente como si camináramos por el filo de una navaja. No se sabe que va a pasar con el público.
Tenemos que estar preparados para el éxito o el fracaso porque nosotros hemos elegido. Crear para nosotros constituye un intercambio profundo a través del cual crecemos como artistas y como hombres, incluso si nos equivocamos.
Barbara Barrientos "Aplaude con una mano" Ernesto García: Si Aristóteles ya hablaba de "la crisis del teatro"... ¿Qué espera Víctor Varela de su creación?
Victor Varela: Si Aristóteles habló de la crisis del teatro eso no quiere decir que el teatro halla estado siempre en crisis. Incluso el mismo Aristóteles vivió una etapa excepcional. Imagínate que Aristóteles creo entre otras cosas la regla de oro de la dramaturgia elemental. Regla que todavía hoy se aplica en el teatro, el cine y la televisión. Lo que se conoce como estructura aristotélica es esa forma concatenada de contar historias, donde un suceso da lugar a otro y a otro en una crisis ascendente. La ley de la causalidad.
Que el Teatro halla muerto en Roma con el Coliseo, cuando el espectador asistió a una muerte real de los actores, para dar lugar a una anulación total de la ficción, significó un verdadero momento de crisis que se repitió en las guillotinas de la revolución francesa y hoy se da con los reality shows. Parece que en materia de teatro la crisis y el apogeo avanzan juntas. Hay momentos significativos en la historia del teatro, de cumbres, de gran esplendor.

Por ejemplo en el Teatro Clásico francés, el Siglo de Oro español, el Teatro Ruso, el Teatro Alemán, el Teatro Norteamericano, el No japonés, La Opera de Pekín en china, etc Ni hablemos del Teatro Griego y el Teatro Isabelino que constituyen los mejores momentos para el teatro, verdaderas épocas de lujo. Gracias a ellas Sófocles y Shakespeare escriben hoy cada vez mejor.
Se trata de ondas que pertenecen a una misma ondulación. Crisis y apogeo son como los dos brazos de una balanza. Hacer Teatro siempre significa lidiar con la crisis. El mismo Shakespeare, el niño mimado del teatro alguna vez lidió con ella, tuvo que darle un papel a un actor mudo y en el primer acto le cortó la lengua.
Lo peor le ha tocado a Latinoamérica que creció en medio de una cultura devastada, colonizada por el hidalgo español. Empujada por las circunstancias a cambios demasiado bruscos en materia de política y economía, ha roto sin escrúpulos la continuidad de su historia. Hay eslabones perdidos entre generaciones completas de teatristas que constituyen un daño irreparable en la coherencia del teatro latinoamericano. Coherencia que en su afán de avanzar vuelve atrás una y otra vez, para recuperar etapas no resueltas. La historia del teatro latinoamericano ha crecido en medio de saltos y retrocesos, de círculos viciosos y movimientos laterales donde la verdad pierde por largos períodos el rumbo.
Cuba por ejemplo en una página digital CUBAWEB.CU tiene un artículo que se llama " El Teatro en Cuba ". Hagamos un estudio partiendo de ese artículo de como se cuenta evolucionó la dramaturgia cubana en nuestra historia del teatro. Se abre el telón y llega nuestro pintoresco Santiago Pita y Borroto, el primer dramaturgo de la isla. El que escribió " El príncipe y fingido Cloridano "( 1730 ). Le sigue Francisco Covarrubias ( 1755 - 1850 ) a quien se atribuye el nacimiento de una dramaturgia nacional, habla en cubano y crea el personaje del negrito que junto a los personajes tipos del chino y el gallego da surgimiento al Teatro Vernáculo. Jacinto Milanés ( 1814 - 1863 ) con " El conde Alarcos "constituye uno de los primeros que incursiona en el drama romántico. Después Gertrudis Gómez de Avellaneda ( 1814 - 1867 ) con " El millonario y la maleta " Tenemos a Lorenzo Luaces ( 1828 -1867 ) quien da inicio al bufo cubano. Resalta " Abdala " de José Martí con el teatro mambí hecho en el exilio.
En 1890 nace El Teatro Alambra, solo para hombres. En 1940 aparece Virgilio Piñera con " Electra Garrigó " Triunfa la revolución. Después de 1961 tenemos a Abelardo Estorino ( El robo del cochino ), José Brene ( Santa Camila de la Habana vieja ), Hector Quintero ( Contigo Pan y Cebolla ), Antón Arrufat ( El vivo al pollo ), Nicolás Dorr ( Las
Pericas ), Piñera ( Aire Frío ) y Carlos Felipe ( Requiem por Yarini ). En el 70 el Teatro Escambray. Tenemos a Albio Paz con ( La Vitrina), Roberto Orihuela ( Ramona ) y Rafaél Gonzales ( Paloma Negra ). Cae el telón. Estamos en el 2002 y la historia de nuestros dramaturgos llega hasta la década del 70. No se menciona en el espectáculo anterior ni a Jose Antonio Ramos autor de " Tembladera " en 1917, ni a José Triana autor de " La Noche de los Asesinos "probablemente la obra más representada fuera de Cuba de un autor cubano. Ni en los 80, ni en los 90,ni en el 2000 tenemos dramaturgos. Yoel Cano, Salvador Lemis, Ricardo Vegas, Reinaldo Monteros, Abilio Estévez, Carmen Duarte, Alberto Pedro, todos contemporáneos conmigo no existen. Existen grupos. Teatro Obstáculo. El Público. El Buendía. Teatro Irrumpe. Teatro Mío.
Para terminar obsérvese que en el período que va desde 1730 a 1970 se habla de 7 dramaturgos y solo en la década del 60 por supuesto después del triunfo de la revolución se habla de 10..
Ahora hablemos de la crisis actual. Comienza por el espectador que cada vez consume menos teatro, incluso menos arte en general. El hombre de hoy está bastante presionado. Bastante amenazado económicamente vive en la época del Mercado y paradójicamente ahora hay menos dinero que nunca. La sociedad se vuelve cada vez más pragmática y lo que primero ataca ese pragmatismo es a la cultura. No hace falta cultura para vivir. El Teatro no se come, no se viste, no se calza.
Por otra parte tenemos la crisis de los teatristas, casi todos muy mal remunerados, bastante maltratados por las circunstancias, muy intoxicados entre ellos mismos, desunidos y con pésimas relaciones humanas. El Teatro es un mal negocio. No da ni dinero, ni amigos. Siempre vas a gastar mucho más de lo que recaudas por temporada y te vas a llenar de problemas humanos que tienen que ver con las condiciones paupérrimas en las que se trabaja.
Hay dos preguntas claves que un grupo de Teatro tiene que hacerse hoy antes de comenzar un proyecto serio de montaje. La primera: ¿Cómo atraer al público sin hacer concesiones? La segunda: ¿Con cuanto dinero cuenta el grupo para hacer un teatro que tiene que pagar su propio bolsillo? Si las respuestas son políticamente correctas ese grupo llegará al final del montaje y podremos disfrutar de su obra, si no será un proyecto más que se esfuma en el aire.
Pienso que el Teatro tiene que dejar de ser una plaga. Que está obligado a crear las condiciones para auto subvencionarse en todos los sentidos. Que los teatristas nos hemos adaptado a la idea de que el teatro no puede sobrevivir solo. Que necesita ayuda. Entonces corremos a buscar el subsidio y nos olvidamos de lo esencial.
En medio de toda esta vorágine mi creación se ocupa de todo. De la pedagogía, de la dramaturgia, de la puesta en escena, de la actuación, de la dirección, del ensayo y la escritura de la teoría y de la historia. Con estas herramientas pienso partirle la cabeza al muerto y que mi al menos mi teatro se ponga de pie y vuele.

©Del Teatro y otros Obstáculos, entrevista realizada por Ernesto García para www.teatroenmiami.com

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