Incluye tu email para recibir información sobre nuestras actualizaciones
POSTALES | FOTOS
ARTÍCULOS - 2003
  Diciembre
Noviembre
Octubre
Septiembre
Agosto
Julio
Junio
Mayo
Abril
Marzo
Febrero
Enero
DIARIOS
  The New York Times
Sun-Sentinel
El Nuevo Herald
The Miami Herald
Los Angeles Times
La Vanguardia
Washigton Post
El Mundo
El Clarín
CNN
ArteMiami.com

BUSCADOR internet teatroenmiami.com

Parece Blanca, Habana-Miami
Entrevista a Alberto Sarraín sobre el primer proyecto entre cubanos de ambas orillas
por Ernesto García

El Grupo cultural La Má Teodora inició el martes 30 de Julio un viejo sueño; un proyecto que para muchos todavía parece irrealizable. Llegar a mostrar una co-producción entre teatristas de la Isla y del exilio unidos bajo un presupuesto artístico: el Teatro.
Esta semana parten hacia la Habana los actores que viven en Miami y se unirán al director de todo este proyecto, Alberto Sarraín quien por muchos años ha traído a la escena de Miami obras de escritores cubanos y en los últimos años concentró su trabajo en dramaturgos cubanos como Abilio Estévez y Alberto Pedro Torrientes.
El pre-TEXTO esta vez es la obra de Abelardo Estorino titulada "Parece Blanca" que es un "juego dramatúrgico" basado en la novela costumbrista cubana Cecilia Valdes.
Antes de la partida de Sarraín hacia la Habana, www.teatroenmiami.com le entrevistó sobre este proyecto.

El director Alberto Sarraín
www.teatroenmiami.com : ¿ Podrías relatarnos como surge esta idea y qué beneficios en el orden estético, social y hasta político podría traer un proyecto así?

Alberto Sarraín
: Este proyecto surge en 1992 a partir de un artículo de Rine Leal publicado en la Gaceta de Cuba que se llamaba "Entender la totalidad del teatro cubano" en el que exhortaba a las autoridades cubanas a aceptar como una realidad la existencia de ese otro teatro que se hacía fuera de las fronteras. En el artículo Rine hablaba de mi trabajo y de la proyección que le había dado a la obra de Virgilio Piñera. Las dificultades comenzaron en el mismo número de La Gaceta en que Enrique Núñez Rodríguez en una posición diametralmente opuesta hablaba de mi puesta en escena de La verdadera culpa de Juan Clemente Zenea de Abilio Estévez como una puesta en escena tergiversada llena de propaganda contrarrevolucionaria. Yo me encontraba viviendo en ese momento en Venezuela en donde estaban viviendo un enorme grupo de artistas cubanos del llamado exilio de terciopelo. Allí por primera vez pude convivir con ellos, conocerlos y descubrir que ha pesar de los muchos años de ausencia mutua, nuestra visión estética del mundo tenía mucho más en común, tanto que no podría relacionarme con ningún otro grupo humano mejor que con ellos. Todas las claves de nuestra cultura estaban allí, desde el entendimiento de un simple chiste hasta la culta referencia lezamiana. Por aquel grupo comencé a conocer "el nuevo teatro cubano". Ese teatro de temas no militantes, humanista que habla de la vida del pueblo cubano. Un teatro lleno de poesia, de imágenes, rico en metáforas, pletórico de cubanía, inundado de risas y llantos. Y me enamoré. Me volví a enamorar de mi pueblo, de mis poetas, de su teatro. Pienso que ese encuentro capital le sucede a muchos artistas con Shakespeare, o con Lorca o con Goldoni y ese choque los convierte en especialistas, en devotos. Cuando algunos dramaturgos del exilio hablan de balance, de hacer cosas de aquí y de allá yo no entiendo y es que nunca el arte ha sido balanceado sino apasionado. No sé hasta cuando viviré este romance porque sé que algunos amores acaban, pero también hay otros que duran toda la vida. Yo quisiera que fuera para siempre, como un buen matrimonio. En 1993 Osvaldo Dragún dirigía la escuela Latinoamericana de Teatro en Machurrucuto él y Rine concertaron el primer encuentro entre teatristas de la isla y la diáspora. Los primeros representantes que viajaríamos a Cuba éramos Lillian Manzor (en aquel momento en trabajaba en una universidad de California y nunca nos habíamos visto), Pedro Monge que ya había dado su primer viaje a Cuba y había venido lleno de proyectos y yo. La idea no logró cuajar porque no encontró apoyo oficial y aunque la escuela de Machurrucuto debería haber tenido la autonomía para realizar el evento independiente de las autoridades cubanas, el trámite migratorio no fue aprobado por Cuba. Yo estaba un poco al margen porque estando en Caracas era muy difícil para mí cualquier trámite. Lillian y sobre todo Pedro que se reunió varias veces con los diplomáticos cubanos de la Naciones Unidas hicieron todo el esfuerzo. Pedro no volvió nunca a Cuba. Lillian pudo llegar como académica el encuentro fue pobre, pero permitió un primer reconocimiento de ambos lados, Lillian fue nuestra embajadora. Yo creo que el elemento más importante de este encuentro es desde luego cultural. !Nada más que cultural! Estamos hablando de un pueblo escindido con una diáspora inmensa, con todas y cada una de las familias cubanas tocadas por la ausencia de un otro. Entonces la cultura es un buen comienzo, porque estamos comenzando por el espíritu mismo del pueblo cubano. Sí se trata de encuentro, de sanar heridas, de tender puentes. Para aquellos que se empeñan en la división lorquiana de "aquí hay dos bandos", tengo malas noticias. La historia de la humanidad está llena de historias de pueblos divididos, por guerras mundiales, imperios, genocidios y todas y cada una de ellas han tenido de manera natural un final feliz. Quiero que mi trabajo esté con "los que aman y construyen". "Los que odian y destruyen" ya han tenido muchos años para saciar sus odios. Yo quiero construir y amar a mi pueblo y crear un espacio donde estemos todos.

www.teatroenmiami.com : El proyecto inicial Parece Blanca, era traer actores de Cuba durante unos meses a Miami y ensayar durante ese tiempo para estrenar la obra en nuestra ciudad, regresando luego en septiembre a la Habana y presentarla en la sala Covarrubias del Teatro Nacional. Según entiendo el proyecto varió, y ahora irán algunos artistas de Miami a ensayar a la Habana. ¿Qué sucedió?

Alberto Sarraín: Uno de los mayores escollos que tiene la reconciliación es precisamente la burocracia (de ambos lados) creada para salvaguardar el status quo, o sea la separación. Aunque las visas fueron aprobadas por el Departamento de Estado, inmigración pidió que para que los actores cubanos pudieran hacer la obra, trabajar, aunque sin percibir salario, tenían que llenar un documento que se llama I-129, ese documento tiene un valor de $70 cada uno, pero su tramitación demora entre cuatro a cinco meses. Existe una manera expedited de hacerlo, pero el valor aumenta de $70 a $1,000. Ni muerto pago $4,000 para que los burócratas de inmigración le pongan un cuño a un papel. Además de que no contamos con el dinero, el poco que hay es para vestuario, escenografía, maquillaje. Así que le planteamos a la gente de Cuba de invertir el proceso, aplicar por los I-129 regulares y esperar los cuatro meses haciendo la obra. Cuba acepto recibirnos y ya tenemos listo todo para comenzar a ensayar el próximo día primero.

www.teatroenmiami.com: ¿ Podremos asistir al estreno de esta obra en Miami?

Alberto Sarraín: Seguro, el proyecto no tendría sentido si no se hiciera aquí. No hay reencuentro si los cubanos de aquí no pueden ver a sus artistas en la escena. Esperamos que para finales de octubre la obra se estrene en La Magaña y después gire por NY y Washington con perspectiva de hacerlo en la costa oeste y Puerto Rico.

www.teatroenmiami.com: Podría interpretarse que Alberto Sarraín esta buscando un espacio en la historia del Teatro Cubano de la Isla, luego que ya tiene un nombre reconocido en Miami. Desde lo personal: ¿Cuáles son los resortes individuales de Sarraín, para emprender un proyecto de esta índole?

Alberto Sarraín: Los espacios en la historia no se buscan se encuentran. Y generalmente son las generaciones posteriores las que deciden quienes estarán en la historia y a quienes habrá que olvidar. En realidad soy tremendamente egoista y me encanta darme gustos. El compromiso es fundamentalmente conmigo. Soy un militante de Alberto Sarraín, me apasionan ciertas cosas y cumplo con ellas es la única manera de divertirme, de encontrarle un sentido a la vida, aunque no sea nada divertido y por el contrario haya que parir con dolor los proyectos. Para mí la nación cubana bajo una misma cultura, arropados en Virgilio, Lezama, Los Van Van y Willy Chirino, independiente de cómo la gente piense, aceptando que somos una nación mestiza, donde todos los credos y razas se fundan en un verdadero crisol con todos y para el bien de todos.

agosto 2002

ARTÍCULOS RELACIONADOS
Teatro en Miami
www.teatroenmiami.com no es responsable por las opiniones expresadas. Cada autor u opinante es responsable por sus opiniones e ideas. Igualmente las informaciones relacionadas con espectáculos son enviadas a www.teatroenmiami.com y son los productores y promotores de dichos espectáculos los responsables de cambios, suspensiones o informaciones erroneas. Los materiales son propiedad intelectual © de sus fuentes originales y son utilizados aquí solo con fines educativos

Este website está diseñado para 800 x 600 | Internet Explorer +5.
Design by www.teatroenmiami.com © 2000-2004
TeatroenMiami.com
se actualiza semanalmente
Es un website educativo y sin fines de lucro
Miami, FL - USA