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Madrid en
danza
Liz PERALES
Ya empieza el movimiento
La XVIII edición
de Madrid en Danza tiene este año como
estrellas invitadas a dos compañías
holandesas: la división III de la Nederlands
Dans Theatre, la más veterana de las
tres que dirige Jiri Kylian, y la Galili Dance.
Pero además, y tratándose de un
festival multidisciplinar, el programa incluye
varias formaciones de flamenco de signo distinto
que revelan la variada evolución que
ha experimentado este baile en los últimos
años. El festival acoge también
a creadores españoles de danza contemporánea
como Ramón Oller, Mar Gómez o
Chevi Muraday.
La Nederlands Dans Theatre III es la división
más veterana de la compañía
que dirige el prestigioso Jiri Kylian. Al igual
que cuentan con una formación para los
más jóvenes, Kylian creó
otra dirigida a integrar a los bailarines de
más de 40 años y a los que se
les supone un retiro inmediato. |
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Pues bien, la III de la Nederlands
desafía esta vieja idea sobre la madurez de los
danzantes y ha despertado tanto interés como
las otras dos, pues cuenta con un cuerpo de primerísima
categoría y con una técnica precisa. En
Madrid, ciudad que no visitaban desde 1997, van a presentar
un programa triple de Kylian en el teatro Albéniz
(del 5 al 7 de abril): Away A Lone, una coreografía
ya clásica de la Netherlands, Birth-Day, que
estrenaron el pasado año y en la que los bailarines
se sitúan en torno a una mesa de invitados y
When Time Takes Time, recientemente estrenada. “La
otra compañía por la que apuestan las
instituciones holandesas dedicadas a promocionar a sus
artistas es la que dirige el israelita Itzik Galili”,
explica el director del festival, Raúl Cárdenas.
Galili procede de otra de las formaciones más
interesantes y sólidas de la danza contemporánea,
la Bastheva de Israel. Actuará en el Teatro Madrid
(del 23 al 26) con Cronocracia, recién estrenada.
Renovación de la danza
clásica
Al apartado de invitaciones internacionales se añade
el Ballet Nacional de Marsella “que desde que
Marie-Claude Pietragal se hizo cargo de su dirección
ha intentado darle un vuelco a la danza clásica”,
explica Cárdenas. Será ocasión
de comprobar si Pietragala ha imprimido un sello personal
al ballet clásico, corrigiendo la homogénea
interpretación que hoy preside el repertorio
de los ballets clásicos. Será pues interesante
ver en el Albéniz (los días 15 y 16)
un programa como el ballet Capriccio de Ballanchine
y el segundo acto de Giselle.
Danza teatralizada
En el programa también figura la compañía
Do Theatre de San Petersburgo y Fabrik Postdam, una
formación ruso-alemana ligada al mundo del
teatro y que apuestan por una danza muy dramatizada
que se apoya en elementos de pantomima. Sus atmósferas
mágicas se adaptan bien al espacio de La Abadía,
donde presentará Juegos desesperados (del 20
al 23). Merece destacarse la Croatian National Theatre
Split Ballet Company, que se presenta por primera
vez en nuestro país. Se trata de una formación
que, con una tradición neoclásica, investiga
y yuxtapone danza contemporánea. La Ciudadela,
de Gagik Ismailian, bailarín formado con Kylian,
se verá en el Teatro de Madrid (del 11 al 13).
Un curioso programa es el que ofrece la Pradillo (días
9 y 10) con los bailarines austríacos Willie
Dorner (Threeseconds) y Chris Harin y Klaus Obermaier
(DAVE), que trabajan con nuevas tecnologías
buscando efectos especiales. Por último, el
festival será la presentación en Europa
del Centro Coreográfico del Caribe, afincado
en la República Dominicana. Según cuenta
Cárdenas, el centro ha elegido el festival
para darse a conocer en Europa. Integran coreografías
de creadores de países latinoamericanos, portadores
de un lenguaje con evidentes elementos europeos fruto
de su pasado histórico o colonial.
En el apartado nacional hay una amplia
y variada representación de la danza española
y flamenca. Desde el flamenco clásico de toda
la vida de José Porcel, que se distingue por
un lenguaje coreográfico tan difícil
de ver en las propuestas de este estilo, al más
intimista y estilizado de Rafaela Carrasco, considerada
como una de las nuevas flamencas. El primero actuará
con Pies en la tierra en el Centro Cultural de Palomeras
(27 de abril); la segunda lo hará en el Círculo
de Bellas Artes con La música en el cuerpo
(días 14 y 15). Es éste un espectáculo
“en el que he intentado trabajar con los silencios,
dejar el cuerpo al desnudo, que se escuche una mirada,
una mano”, dice Carrasco, quién se autodefine
“como una flamenca bastante actual que formada
en el flamenco tradicional me intereso por la danza
contemporánea y por músicas como el
jazz”.
Más dramatizado es el flamenco
de la compañía de Javier Latorre con
su coreografía Rinconete y Cortadillo, inspirado
en el homónimo de Cervantes. El espectáculo
llega al teatro Albéniz de Madrid (del 23 al
26) muy rodado: lo estrenó en la pasada edición
del festival de Granada y con él ganó
el primer premio de Coreografía Bienal de Flamenco
2002 de Sevilla.
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Investigación
del folklore
Por otro lado, el Nuevo Ballet Español
de Ángel Rojas y Carlos Rodríguez
practica un baile difícil de clasificar,
pues a su danza española se le nota un
profundo conocimiento del baile flamenco. Estrenan
su versión de Romeo y Julia en el Albéniz
(del 16 al 19). Y tampoco se puede dejar de
mencionar a una compañía que está
realizando un exhaustivo trabajo de investigación
sobre el folklore español, asesorada
por el estudioso Juanjo Linares: Ibérica
de Danza. Este año celebra su décimo
aniversario con una selección de coreografías
de Violeta Ruiz, Manuel Segovia, Joaquín
Ruíz y Ana Yepes, que mostrarán
en el Círculo de Bellas Artes (del 17
al 20).
Un experimento que mezclará el flamenco
con la danza contemporánea es el de la
compañía madrileña Arrieritos
con la catalana Increpación Danza y su
Entablao/Tablao. Los coreógrafos de Arrieritos,
Florencio |
Campos y Teresa Nieto, han desarrollado
un lenguaje que muchos han calificado de precursor del
nuevo flamenco. Ahora colaboran con la compañía
catalana, que ha venido manteniendo un diálogo
entre danza española y danza contemporánea.
Se verá en el Instituto Francés (días
10 y 11).
Oller y la II de la CND
Pero de danza contemporánea hay también
muchas otras propuestas y sorpresas. Esta edición
presenta un nutrido número de trabajos que
proceden o han sido apoyados por el Centro Coreográfico
de la Comunidad Valenciana, organismo que ha dado
un gran empuje a la danza. Fiel a la cita anual con
Madrid está Ramón Oller, uno de nuestros
coreógrafos más acreditados. Presenta
en el Albéniz (del 10 al 12) Congelado en el
tiempo, un encargo del citado Centro para el que Oller
se ha inspirado en El Cascanueces y El lago de los
cisnes. Y también comparece (del 24 de abril
al 3 de mayo) la II de la Compañía Nacional
de Danza. Es decir, la división que Nacho Duato
ha creado para impulsar a los miembros más
jóvenes de la compañía. El programa
que presenta en el teatro Madrid reúne cuatro
piezas cortas: dos de Nacho Duato (Alone for a second
y Coming Together), una de Tony Fabre (White Man Sleeps)
y otra de Ángel Rodríguez que es estreno
(Con un silencio en la boca). También destacan
las creaciones lideradas por mujeres. Estará
presente la compañía de Mar Gómez,
con su último trabajo: La ca Sade l’est
en el Círculo de Bellas Artes (días
12 y 13). Gómez representa la versión
más teatral de la danza contemporánea
española. También de Valencia procede
Ananda Dansa, con su nuevo trabajo: Toda una vida
en La Abadía (17 y 18). Otro nombre a destacar
es el de Chevi Muraday, que estrena en la sala Mirador
(13 y 14), Boceto en negro.
Fuente:
El Cultural
Abril 2003
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