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La dialéctica
de la seducción
Hinojosa dirige El libertino de Schmitt, que se
estrena en La Abadía
Itzíar DE FRANCISCO
Diderot es rescatado
de los libros de historia para convertirse en
el protagonista de El libertino, de Enric-Emmanuel
Schmitt, que recrea la figura del autor de La
enciclopedia. Joaquín Hinojosa dirige esta
comedia que se estrena el 3 de abril en La Abadía
por primera vez en España y en la que Andrés
Lima da vida a un Diderot hedonista.
El libertino es uno de esos textos teatrales que,
como en el caso de Arte, divierten mientras hacen
reflexionar sin que el espectador apenas se dé
cuenta. Rezuma dialéctica y humor, además
de contar con una estructura dramática
impecable y unos personajes reflexivos y hedonistas.
Con un pie en el teatro filosófico y otro
en la alta comedia, la riqueza de matices de El
libertino la convierte en una comedia de enredo
inteligente, “que hace reír al público
y que está ennoblecida por |
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un alto nivel intelectual y unos
diálogos brillantes”, apunta su director,
Joaquín Hinojosa.
Basada en la figura histórica
del filósofo, ensayista y novelista Denis Diderot,
la obra explora la personalidad del ilustre pensador,
en la que confluyen obra filosófica y filosofía
vital. Es la primera vez que se representa en nuestro
país esta pieza del francés Enric-Emmanuel
Schmitt, autor consagrado en Francia y casi desconocido
en España.
El personaje que Schmitt crea en El
libertino a partir de la realidad “resulta más
verosímil a pesar de ser una ficción”
dice Hinojosa, quien quedó deslumbrado por
el filósofo y el periodo de la Ilustración
cuando preparaba para el Grec Cándido, de Voltaire,
hace seis años. “Diderot me fascinó
por su campechanía como ideólogo, por
la frescura narrativa de sus obras, que resultan tremendamente
contemporáneas. Pero sobre todo me interesó
su continua lucha interior entre sentimiento y pensamiento,
entre su filosofía y su forma de vida. Él
lo trata con una nobleza y una falta de dogmatismo
ejemplares”.
La moral, a debate
Contradictorio y noble, a pesar de su libertinaje,
el Diderot de esta comedia –un intelectual empírico
y escéptico– intenta terminar su definición
de “moral” para La enciclopedia mientras
forma parte de un enredo amoroso. La paradoja del
filósofo, la moral a debate, la condición
femenina, el sexo como elemento de poder, el juego
de la seducción –que recuerda a Las amistades
peligrosas de Choderlos de Laclos– son los temas
que se van desgranando a lo largo de la obra, al igual
que cierta ideología hedonista, diluida en
los diálogos.
El actor y director Andrés
Lima –creador de la compañía Animalario,
que mantiene en cartel hasta finales de abril Alejandro
y Ana.... en los salones Lady Ana de Madrid–
da vida a este “suculento personaje, lleno de
sentido común y que me ha enseñado a
plantearme nuevas preguntas” dice Lima, en quien
desde un primer momento pensó Hinojosa para
interpretar a Diderot.
Visión de futuro
El actor, que ha buceado en algunas de las obras del
filósofo aunque asegura que no se trata de
hacer un retrato calcado de la realidad, cree que
“Diderot era un avanzado de su tiempo en cuanto
a su visión del matrimonio, la moral y las
relaciones interpersonales. Era un progresista”.
Con este montaje Joaquín Hinojosa
vuelve al escenario de la Abadía –de
la que es director adjunto– después de
que la temporada pasada estrenara Defensa de dama,
obra de su autoría. Su fascinación por
Diderot no termina aquí. El director y autor
ya le está dando vueltas a Jacques y su maestro
(1971), pieza teatral de Milan Kundera inspirada en
la novela de Diderot Jacques el fatalista.
El filósofo
y matemático Denis Diderot (Langres 1713-París
1784) empezó la carrera eclesiástica
aunque pronto la abandonó. Su pensamiento ateo,
heredado de Hume y de los psicólogos asociacionistas
ingleses, entró en conflicto con la moral de
la época, pues atentaba contra el orden ético
imperante. De hecho, su texto Pensamientos filosóficos
(1746) fue quemado por orden del Parlamento francés.
Su gran obra es La enciclopedia, que se convirtió
en espacio para la difusión de ideas ilustradas.
Algunas de sus obras más destacadas son La
religiosa, El padre de familia, Jacques el fatalista
e Interpretación de la naturaleza.
Fuente:
El Cultural
Abril 2003
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