|
“COPENHAGUE”,
DE MICHAEL FRAYN, EN EL CENTRO CULTURAL DE LA VILLA
Salvador Enríquez
En la Sala Guirau
del Centro Cultural de la Villa (Jardines del
Descubrimiento, s/n), en colaboración
con Fila Siete y Armonía, se representa
“Copenhague”, original de Michael
Frayn en versión Charo Solanas y con
dirección de Román Calleja. En
el reparto figuran Fernando Delgado, Sonsoles
Benedicto y Juan Gea. El estreno oficial fue
24 de abril, si bien se viene representando
desde el sábado 19, y estará en
cartel hasta el domingo 1 de junio. El horario
de las funciones será los miércoles,
jueves y viernes a las 20 horas; sábados
19 y 22,30 horas; y domingos a las 19 horas.
En esta obra su autor nos relata
la inquietante historia de un encuentro, rodeado
de misteriosos interrogantes, que tuvo lugar
en la capital de la Dinamarca ocupada por los
alemanes, entre el gran científico danés
Niels Bohr (Fernando Delgado) y su ex alumno
Werner Heisenberg (Juan Gea), representante
de los estamentos oficiales nazis, ambos Premios
Nobel de Física, a la que asiste la mujer
de Bohr, Margrethe (Sonsoles Benedicto). Se
cree que esta “visita de cortesía”
decidió la balanza de la guerra a favor
de las |
 |
democracias europeas, impidiendo
la creación de la bomba atómica por parte
de los alemanes. El autor crea alrededor de este encuentro
una ficción de profundo significado humano que
plantea el dilema ético del científico
actual: ¿debe trabajar para poner en manos de
un dictador armas que puedan destruir la humanidad?
 |
La puesta en escena
resulta en ocasiones sobrecogedora, tanto por
la iluminación como por la decoración,
sobria y precisa, que nos sitúa la comienzo
en una especie de estela celeste, en un “más
allá, hasta llegar a la catástrofe
que supone la fisión nuclear. La interpretación
de los tres actores hace que el tema, que a veces
pudiera resultar opaco por los tecnicismos que
emplean los dos científicos, interesa al
espectador desde el comienzo pues hacen un trabajo
más que excelente con una obra de “puro
texto”, en la que el intérprete,
con la voz y el gesto, es el creador de unos personajes
que nos hacen meditar en estos días de
violencia, cuando ésta resulta –digamos-
legitimada por |
quienes gobiernan, y la humanidad,
en ocasiones impasible, corre los riegos de algún
loco investido de mando.
Sin tratarse, a desde mi punto de
vista, de una obra pacifista, resulta una interesante
reflexión acerca del poder, de los totalitarismos
y de los triunfos (aunque no creo que en la guerra
haya triunfadores) por unos avances tecnológicos
mal empleados.
Salvador
Enríquez
senriquez@worldonline.es
Colaboración desde Madrid (España)
para www.teatroenmiami.com
|