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TEATRO:
LA COMPAÑIA ISRAELI MAYUMANA Y UN SHOW QUE
NO NECESITA TRADUCCION
Un espectáculo que pega fuerte
María Ana Rago. SANTIAGO DE
CHILE ENVIADA ESPECIAL.
Nacido en Tel
Aviv, el grupo integra actores de distintas
nacionalidades con un lenguaje común:
el ritmo. En su paso por Chile, anticiparon
a Clarín su próximo debut en Buenos
Aires, el miércoles 20.
Llevan el ritmo en el cuerpo.
Y lo contagian. Se adivina el entusiasmo en
el espíritu del grupo y de cada uno de
sus integrantes. También lo transmiten
sin mezquindad. Logran que el idioma no sea
una barrera para la comunicación y se
proponen hacer del arte un alimento para el
alma. Mayumana es una compañía
de teatro israelí fundada hace siete
años, que recorre el mundo y que componen
artistas de distintas nacionalidades. Una Torre
de Babel, en la que todos se entienden. |

DESTREZA. ES EL SIGNIFICADO
DE LA PALABRA HEBREA QUE DIO ORIGEN AL NOMBRE
DEL GRUPO. Y LO CIERTO ES QUE LA HABILIDAD PARA
INTEGRAR MOVIMIENTO CORPORAL, SONIDOS Y GESTUALIDAD
ES LA CUALIDAD CENTRAL DE LA COMPAÑIA.
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Actualmente se encuentran en Santiago
de Chile, presentando su espectáculo. Es la
segunda visita que hacen a la ciudad (estuvieron hace
dos años) y en esta oportunidad se trata del
paso previo, en su recorrido por América, al
arribo a Buenos Aires (se presentarán en el
Gran Rex, entre el 20 y el 22 de agosto). Los dos
intentos anteriores de hacer el show en la Argentina
se vieron frustrados por problemas económicos.
Por primera vez en la historia del
grupo, accedieron a realizar una convocatoria a través
de un programa, Rojo, Fama Contra Fama —de Televisión
Nacional de Chile—. Entre los más de
700 postulantes, se eligió a una joven que
participa en presentaciones de la compañía
en Chile y compartirá el escenario en algún
show de la gira internacional —aseguran que
el espectáculo ya fue visto por más
de un millón de espectadores en todo el mundo—.
El año pasado estuvieron siete meses en el
Teatro Nuevo Apolo en Madrid. En sus viajes por el
mundo, pasaron por China, Corea, Turquía, Portugal,
Alemania, Suiza, Holanda, Bélgica, Canadá,
Venezuela, Chile, ahora vendrán a la Argentina
y luego seguirán por Brasil y México.
Para el año que viene tienen previsto ir a
Colombia y a Costa Rica.
El nombre Mayumana está inspirado
en la palabra hebrea Meyumanut, que significa destreza.
Movimientos estrictamente coordinados, despliegue
físico, habilidad para producir sonidos con
los golpes que las manos dan sobre diversas superficies
(la espalda de un compañero, un objeto, la
propia cara, etc.), gestualidad elocuente y muy pocas
palabras. Con esos elementos, Mayumana brinda un espectáculo
que impacta en la sensibilidad, no en el intelecto.
Es puro juego. Danza, percusión, movimiento,
teatro, humor, energía y ritmo. De eso se trata.
Algunos de los elementos que emplean
los sacaron de la calle o de talleres. Entre los objetos
que usan hay un balde, bastones, cajas de lata, tubos,
pipas de agua. Todos ellos funcionales a sus juegos
escénicos que se desarrollan en una compleja
infraestructura, donde lo cotidiano se vuelve mágico.
Utilizan, fundamentalmente, música de composición
propia, en el marco de un show muy intenso.
En la Argentina, un grupo local también
sucumbió bajo los influjos de este tipo de
teatro. Con elementos callejeros, los argentinos de
El Choque Urbano hacen un show percusivo. Fabricando
Sonidos es la nueva producción del grupo (en
el Teatro de la Comedia) en el que producen sonidos
con elementos que ellos transforman en instrumentos
como: carretillas, relojes, timbres, sartenes, pelotas,
zapatos, cuerpos, triciclos, etc., más una
enorme estructura de andamios que los contiene. El
ingenio, todo lo transforma.
Volviendo al conjunto israelí,
la gente ingresa al teatro y el escenario desconcierta:
elementos diversos componen la escenografía.
Una cortina roja, dos lámparas colgantes antiguas,
seis tachos enormes. Un foco azul y otro violeta prometen
juegos de luces. En la platea del Teatro Estación
Mapocho, en el Centro de Santiago de Chile —1992
butacas—, en el público estaban representadas
todas las generaciones y llamaba la atención
la gran cantidad de chicos, que quedaron fascinados
frente al despliegue visual que ofrece la compañía.
El teatro fue especialmente montado para la ocasión,
en lo que fuera una estación de ferrocarril
—en el centro de Santiago—, que conserva
su vieja estructura y en el que habitualmente se ofrecen
recitales. Allí mismo hizo su show David Copperfield.
Apenas los protagonistas aparecen
en el escenario, la ovación es grande. Arrancan
con una música que predispone al buen ánimo.
Al comienzo, ejecutan palillos sobre tambores y mueven
sus cabezas con una sincronización que resulta
increíble. Las piruetas acrobáticas
de un artista brasileño constituyen uno de
los momentos más logrados. Otro, la escena
teatral en la que en un restaurante, el mozo y los
clientes generan una situación muy divertida,
con un simple diálogo que consiste en el pedido
que hacen los comensales.
En casi todas las escenas, el procedimiento
es el mismo: a partir de un estímulo individual,
los demás se suman al juego. Aunque hay lugar
para el lucimiento personal, cuando alguien combina
golpes de karate y danza, o cuando hace su número
una odalisca. El diario El Mercurio definió
a Mayumana como "inclasificable conjunto israelí".
Se trata de un espectáculo para relajarse y
gozar. Y salir del teatro moviendo el cuerpo, al ritmo
del pum, pum, pam, una letra universal, con la que,
como ellos mismos afirman, buscan "despertar
el niño que todos llevamos dentro". Dicen
que hacen lo que les gusta y con eso buscan estimular
la alegría de vivir. Ponen toda su energía
en escena.
Fuente:
Clarin.com
Agosto
- 2003
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