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Jorge Folgueira, un creador
que no conoce imposibles
Alicia Morandi
Este reconocido artista cubano
hizo realidad el encuentro teatral entre Latinoamérica
y Los Angeles
En Cuba, justo en la antigua Villa
de la Santísima Trinidad, ciudad de tremenda
belleza colonial, calles adoquinadas, palacios, casonas
de techo de tejas y un puerto que recuerda el lugar
de donde partió Hernán Cortés
para conquistar tierras mexicanas en el siglo XVI,
nace, se cría y despierta al arte dramático
el actor y director teatral Jorge Folgueira.
Trinidad acunó un movimiento
cultural sólido que influyó en numerosas
generaciones de artistas, de entre los cuales Folgueira
fue uno de los afortunados.
La experiencia en su ciudad natal, aunada
a la técnica teatral y disciplina que aprendió
años más tarde de los grandes maestros
cubanos en La Habana, lo impulsaron para probar suerte
primero en México y luego en el sur de California.
Hoy en día es el padre del Festival
Internacional de Teatro de Los Angeles (FITLA) que
emergió hace dos años en esta ciudad
como el primer gran encuentro teatral entre el público
angelino y destacados artistas latinoamericanos.
“Aquellos años en Trinidad
fueron maravillosos en cuanto a formación educativa
y artística. Fue el inicio de un camino que
empecé a recorrer a los 7 años de edad,
cuando actuaba en obras improvisadas y dirigía
a un grupo de amiguitos que compartían mi entusiasmo
por el teatro”, comentó Folgueira, de
37 años.
“Teníamos la posibilidad
de ver grupos profesionales para niños con
excelentes puestas en escena y eso me motivó
a ‘jugar al teatro’, que fue un juego
hasta que nos descubrió un director de Casa
de la Cultura y nos dio una formación que,
en mi caso, terminó a los 18 años con
el ingreso en el Instituto Superior de Arte de La
Habana”.
Desde su ingreso en el instituto, participó
en varias obras teatrales y tuvo algunas intervenciones
cinematográficas.
“El teatro fue mi gran fascinación
y mis maestros me ayudaron a desarrollarla. De ellos
aprendí que la entrega personal en aquello
que uno cree nos lleva a tomar riesgos para lograr
los objetivos y no sólo en teatro, sino en
todas las empresas de la vida. Esto me ha marcado
y aún hoy está en mí”.
A mediados de los años 90 parte
a México invitado por unos amigos para dictar
clases de actuación y dirigir unas obras teatrales
de Gabriel García Márquez que posteriormente
se llevaron de gira por muchos estados mexicanos y
participaron, incluso, en el prestigioso Festival
Cervantino.
De México partió a tierras
estadounidenses para participar en un festival de
teatro en Los Angeles en el que realizó la
puesta en escena del controvertido clásico
cubano La noche de los asesinos.
“Yo no pertenezco a ningún
lugar; donde pueda hacer lo que a mí me interesa
y me apasiona, ahí estoy”, declaró
Folgueira.
Efectivamente, en Los Angeles encontró
un terreno virgen para desarrollar proyectos teatrales
bilingües. Se instaló y contó con
un grupo de artistas que desde hace un lustro han
sido un apoyo incondicional.
“Compartimos esta gran locura
y hemos formado una comunidad creativa que ha hecho
posible el nacimiento del FITLA”, dijo Folgueira,
que actualmente es artista residente del Consejo de
Arte de California y para sobrevivir enseña
actuación a precios muy módicos a aquellos
que deseen incursionar en esta rama del arte.
“Los Angeles es una ciudad donde
todo el mundo quiere ser actor, pero persigue el sueño
de Hollywood y muchos se pasan años en espera
de ese papel que les salvará la vida. No reniego
de Hollywood, pero considero que existe la necesidad
de una formación teatral sólida en el
medio hispano y el festival surge para mostrar la
otra realidad del arte y el teatro latino”,
puntualizó.
En pos de esta creencia, el artista
también creó el Folgueira Itinerant
Theater, constituido por un grupo de actores profesionales
que anualmente presentan una obra en universidades,
teatros y festivales internacionales.
“Como parte de este grupo fundo
la Academia Latina de Arte de California, formada
por mis estudiantes, a quienes les interesa el teatro
bilingüe. Les ofrezco todo lo que aprendí
de mis maestros y dejo claro el mensaje de que para
ser un buen actor hay que estudiar profundamente y
sacrificarse”.
Al buen conocedor
Organizar un evento de la envergadura
del Festival Internacional de Teatro Latino de Los
Angeles implica mucho tiempo y energía.
“Después de que termina
el festival caigo en cama unos 15 días y de
ahí empiezo a planear el del próximo
año”, dijo el artista.
“Afortunadamente, en La Habana
conocí a grupos de mucho prestigio y hemos
coincidido en varios festivales internacionales, por
lo que existe entre nosotros amistad y apoyo para
participar en este evento, pero lo más complicado
es la búsqueda de patrocinadores, aunque el
año pasado tuvimos una muy buena respuesta
de ellos y de la audiencia. Creo que este año
va a ser superior, en especial en cuanto a concurrencia
del público”.
¿Por qué asistir a este
festival que comenzó el 7 de noviembre y termina
el 16? La respuesta de Folgueira es contundente: “Me
remito a José Martí, quien dijo: ‘Hay
que ser cultos para ser libres’ y a García
Lorca con: ‘El teatro es el barómetro
que marca la grandeza o el descenso de una nación’.
Si esto lo aplicamos a nuestra comunidad latina, la
forma en que asimilemos el arte y la cultura, no sólo
el entretenimiento, nos elevará el nivel espiritual
e intelectual y esto va a redundar en una vida mejor
para todos”.
En detalle
Para más información sobre
las obras, simposios educativos y talleres de creación
que ofrece el Festival Internacional de Teatro Latino
de Los Angeles, llame al (213) 473-0623. Si le interesa
colaborar con donaciones o trabajo voluntario, comuníquese
al (323) 960-5132.
Nota de La Opinión
Diciembre
- 2003
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