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"Trabajamos el hiperrealismo"
María Ana Rago
La actriz ganó como Revelación
por su actuación en La jaqueca, la obra
que dirige Cristian Drut. Allí comparte
cartel con su esposo, el actor Miguel Forza
de Paul. Las funciones terminan el próximo
fin de semana, y luego se retoman en marzo.
Me llamaron muchos amigos para felicitarme",
contó Ana Garibaldi (33) a Clarín.
A una semana de haber recibido el primer premio
de su vida, cuenta orgullosa que algunos familiares
se sorprendieron y le empezaron a dar un reconocimiento
mayor a su carrera a partir de esta distinción.
Fue premiada como Actriz Revelación en
los Premios Clarín Espectáculos,
por la obra La jaqueca.
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El sábado, en la anteúltima función
de la obra dirigida por Cristian Drut en El Excéntrico
de la 18, la sala de Lerma 420 —con capacidad
para 50 personas—, estuvo colmada. El próximo
fin de semana será el último en el que
estará en cartel La jaqueca por este año.
"Ya tenemos entradas reservadas", expresó
feliz. Retomarán las funciones en el mes de
marzo, en el mismo teatro. "Queremos descansar
en el verano. Con Miguel (Forza de Paul, su esposo
y compañero de elenco) no sabemos si vamos
a viajar a algún lado. Queremos ir a Uruguay,
pero tenemos que ver cómo está el cambio
y si podemos...", dijo Ana. Cecilia Peluffo completa
el elenco de la obra, junto con Ana y Miguel.
Es una actriz casi exclusivamente de teatro, que
se mueve por los circuitos oficial y off. A principios
de año subió a escena en el San Martín
con Top Dogs y años atrás hizo Badulaque,
en el Centro Cultural Recoleta. Su paso por la televisión
fue fugaz: apenas un mes duró Si te reís,
perdés, el programa en el que ella participó.
"Ensayamos dos meses para después estar
sólo un mes en el aire", dijo.
En ese entonces, Ana participaba de los matchs de
improvisación de Mosquito Sancinetto y fue
parte de la primera etapa de la movida del Centro
Cultural Ricardo Rojas. Cursó el Conservatorio
Nacional hasta cuarto año y completó
su formación con Rubén Szuchmacher,
Patricia Gilmour y Vivi Tellas, entre otros.
La jaqueca es una puesta sencilla y efectiva, en
la que una cama y su mesita de luz definen el espacio
escénico. Una madre enferma, al cuidado de
sus dos hijos, dispara situaciones cotidianas y dolorosas.
¿Cómo compusiste el personaje?
Fue raro... Al comienzo, entre todos investigamos
sobre el dolor de cabeza, qué cosas lo provocaban...
Y sobre los vínculos. Queríamos trabajar
una línea de actuación donde se desdibujara
precisamente la idea de actuación, que fuera
una cosa de voyeur para el público. No hay
una construcción, la idea fue trabajar con
la energía y con lo que nos pasa ahí,
en el mismo momento de la puesta.
¿Cómo se logra eso?
Sin "poner el muñeco" que todos
los actores tenemos y que es lo que sabemos hacer.
Trabajamos el hiperrealismo, para tratar de no armar
ese muñeco, que aparece cuando uno se pone
a actuar. A veces sirve, pero para esto no; si aparecía
nos resultaba patético. Nuestro planteo fue
ponernos ahí, con el problema de los personajes
y ver qué pasaba al sentirnos observados en
nuestra intimidad. Nada más.
Fuente:
Clarin.com
Diciembre - 2003
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