La ópera de la discordia
ANDY ROBINSON
Nueva York. Corresponsal
Reestreno en Nueva York de “Muerte de
Klinghoffer”, de Adams, tildada de antisemita
La ópera “Muerte de Klinghoffer”,
del compositor minimalista estadounidense John Adams,
ya levantó ampollas en EE.UU. cuando se estrenó
hace 12 años. Ahora, en plena “guerra
contra el terror”, no se descartaba la intervención
de la policía de “seguridad interna”
en el estreno, el pasado miércoles, de una
nueva producción de la opera en la Brooklyn
Academy of Music (BAM).
La obra se basa en el secuestro del
crucero “Achille Lauro” por un grupo
armado palestino y el asesinato del jubilado judío
Leon Klinghoffer. La obra ha sido tachada en repetidas
ocasiones de antisemita y de hacer apología
del terrorismo.
Y, previsiblemente, desde el 11-S
la crítica se ha convertido en censura. La
Boston Symphony Orchestra suspendió su interpretación
de la ópera poco después de los atentados.
En verano de este año la televisión
semipública PBS suspendió la retransmisión
de una nueva película basada en la ópera
dirigida por la británica Penny Woolcock.
Los responsables de programación de PBS “dijeron
que tenían miedo de perder su financiación”,
dijo Woolcock a “La Vanguardia”. El
filme fue tildado de “moralmente repugnante”
por el “San Francisco Chronicle”.
Adams ya preveía polémica
antes de la producción del BAM: “No
sé cómo va ser en Brooklyn porque
levantó pasiones hace 12 años y me
imagino que los sentimientos están hoy más
a flor de piel”, dijo la semana pasada a “Time
Out”. La comunidad judía ortodoxa de
Brooklyn es una cantera de los jóvenes radicales
que realizan los asentamientos ilegales en los territorios
palestinos.
La ópera compara el sufrimiento
de los palestinos con el de los judíos y
sitúa las raíces del terrorismo en
las injusticias cometidas durante y después
de la ocupación israelí. “La
casa de mi padre fue devastada en 1948 por los israelíes”,
se dice en el “Coro de los palestinos exiliados”.
En otra escena, el adolescente terrorista palestino
Mamoud canta un aria en la que recuerda como fue
expulsado de su casa durante la ocupación
israelí.
Un segundo coro presenta el caso de
lo judíos. Pero en EE.UU. en el 2003 la ecuanimidad
es tabú: “Nos preocupa la ópera
porque deja entrever que hay dos formas de entender
el terrorismo palestino”, dijo un portavoz
de la asociación judía Liga de Antidifamación.
Fuente
- La Vanguardia
Diciembre - 2003