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Simpático y simplón
SANTIAGO FONDEVILA
Simpático el actor y simplón el texto,
“Defendiendo al cavernícola” tiene
las de ganar en un país que poco menos que
rio a mandíbula batiente con las memeces sexuales
de los “Cinco Hombres. com” (entre los
que se hallaba el gallego Nancho Novo). El objetivo
está claro, que la gente se ría (beneficioso
ejercicio mandibular) y lo pase bien (cuestión
altamente subjetiva). La noche del estreno, Nancho
Novo tardó al menos diez minutos en “conectar”
con el respetable. Esto es, conseguir que al gag le
sucediera la risa, y hablo de una risa general.
Lo cierto es que el vídeo inicial sobre la
vida cotidiana de Nancho Novoy de su mujer Iria sobre
una canción que asegura que “todos los
hombres son gilipollas” no le resulta al actor
idóneo para calentar el escenario, aunque sitúe
al espectador en las coordenadas del espectáculo.
Hay que reconocer que Becker saca jugo al reparto
de papeles en la era de las cavernas: ellos cazadores
y ellas recolectoras. Y así hasta nuestro días,
por analogías más o menos certeras,
con tópicos más o menos estirados y
certezas de cierta ambivalencia. El cavernícola
se defiende pero no ataca. Antes bien, busca la conciliación.
Piropos para la sabiduría de la mujer y una
sola pretensión al principio y al final de
la función: demostrar que el hombre no es un
gilipollas.
Asegura la publicidad que el autor norteamericano
Rob Becker tardó tres años –¡caray!–
en escribir la obra mientras estudiaba mitología,antropología,
prehistoria y psicología. Ojalá que
tanta sabiduría le haya servido para otras
cosas, ya que todos los elementos de esas ciencias
que puedan aparecer en este monólogo sobre
el eterno desencuentro entre hombres y mujeres son
de libro de autoayuda o de manuales tipo “Sepa
lo que pasa en el mundo en cien palabras”. Becker,sin
embargo, se hizo rico con su cavernícola (dos
millones de espectadores en EE.UU.) y a Novo y sus
productores (CIE y Focus) no les ha ido mal en Madrid
(seis meses en cartel). Desconozco si el original
tenía mayor interés que la versión
española que firma Eduardo Galán (en
colaboración con el actor y el director),
pero en cualquier caso no parece tanto una obra de
teatro como un monólogo de esos de la hoy por
hoy tan promocionada “stand up comedy”,
cuya hilaridad depende fundamentalmente del actor.
Un texto amable
Nancho Novo no es exactamente un actor cómico,
pero se desenvuelve con naturalidad con un texto que
gira sobre su condición masculina y sobre sus
relaciones personales con Iria, sobre los pequeños
conflictos,roces que surgen en la convivencia cotidiana.
En definitiva, un texto amable, que maneja un humor
sinestridencias ni chabacanerías y con una
interpretación básicamente simpática.
Sin más, sin menos.
Fuente
- La Vanguardia
Diciembre - 2003
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