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Alex Ollé-Carles
Padrissa
Liz PERALES
“La Fura se ha renovado gracias a la ópera
y el teatro de texto”
Naumon da título a lo nuevo de La Fura, un
barco carguero que el grupo ha rehabilitado y con
el que va a surcar el Mediterráneo durante
el próximo año, en el que la compañía
cumple 25 años. Esta semana llega a Barcelona
y el 24 de diciembre tiene previsto atracar en el
puerto de Génova. Alex Ollé y Carles
Padrissa dirigen este arriesgado proyecto que puede
convertirse en la sede-teatro de La Fura.
–En estos momentos La Fura tiene un sólo
espectáculo en gira, XXX, y el proyecto Naumon.
Parece como si hubieran reducido su nivel de producciones.
–Carles Padrissa: Tenemos otras pequeñas
actuaciones, acciones, “workshops”, y
preparamos otro espectáculo furero para tierra
adentro, que no sé cuando estrenaremos, Orbit.
Pero ocurre que este proyecto de Naumon es demasiado
complejo y estamos trabajando en él los seis
directores de la compañía.
–Pocos grupos están en condiciones de
poner en marcha un proyecto a cuatro años vista
como Naumon. ¿Cómo surge?
–C.P: El próximo año hay varias
ciudades del Mediterráneo que van a celebrar
eventos. Nos llamaron de Génova, que será
Capital Europea de la Cultura, de Atenas, que celebra
los Juegos Olímpicos, o Barcelona, con el Forum.
Por otro lado, nosotros queríamos hacer algo
especial porque el año que viene celebramos
los 25 años de La Fura. Empezamos en 1979 con
un carro y una mula recorriendo aldeas de Cataluña.
Íbamos donde queríamos, lo teníamos
todo en el carro y este andar tranquilo, esa libertad
de elección que teníamos, es la que
queríamos recuperar y creo que tiene mucho
que ver con la navegación tranquila del barco.
Además, después, cuando hemos tenido
éxito, hemos ido donde nos han contratado y
coincide que casi siempre son países occidentales,
nunca hemos ido a África.
–¿Qué transportarán exactamente
en el carguero?
–Àlex Ollé: Seguimos buscando
apoyos y parece que ahora éstos crecen. Nosotros
lo que ofrecemos es llevar carga. Hemos comprado un
antiguo barco en Noruega y lo hemos reformado en los
astilleros de Vigo.
–C.P: Y claro, no sólo vamos a llevar
a La Fura, sino que para costear los gastos pensamos
en llevar otros contenidos culturales, teniendo en
cuenta que este año surcaremos el Mediterráneo,
el próximo el Atlántico, luego el Pacífico
y finalmente el Índico. Es la idea, aunque
luego veremos. Se trata de dar la vuelta al mundo.
–¿En cuánto han estimado el coste
del proyecto?
–C.P: La operación total tiene un coste
de unos tres millones de euros, y hemos conseguido
un treinta por ciento. Pero es que sólo comprar
el barco, su reforma y contar con los papeles nos
ha costado la mitad. Es un proyecto de alto riesgo.
Es un barco de 60 metros de eslora y diez de manga
y tiene un calado de tres metros y medio.
–A. O: Lejos de acomodarnos, creo que estamos
tan locos como el primer día. Naumon es un
proyecto de empresa, pero es más barato que
comprar un teatro. Ahora vamos a Génova para
inaugurar con una acción la capitalidad cultural
europea, pero luego volveremos a Barcelona para atracar
en el antiguo rompeolas hasta el mes de mayo, cuando
estrenaremos con motivo del Forum los espectáculos
que preparamos. Este barco era un antiguo carguero
de minerales y dispone de una bodega completamente
diáfana, con una capacidad para mil personas.
Vemos en él un espacio que nos va a permitir
ensayar y representar espectáculos, pero también
hacer cursos y talleres.
Una sede-teatro ambulante
–O sea, que puede ser el teatro-sede de La Fura
–A.O: En realidad, lo que tenemos ahora no es
un espectáculo, sino un espacio cultural nómada,
como si tuviéramos un teatro flotante y móvil.
Y en un teatro no vas a actuar tú siempre,
haces diversas actividades, culturales por lo general,
pero creemos que también pueden ser de otro
tipo. Por ejemplo, pensamos en ONGs que quieran trasladar
cargas y lo ponemos a su disposición.
–C.P: Otro ejemplo es la celebración
de los 400 años de El Quijote. Castilla-La
Mancha es la primera comunidad que pensó en
este proyecto, no tienen puerto pero vieron que podían
promocionar la obra por todo el Mediterráneo.
–¿Qué espectáculos vais
a ofrecer en el barco y a partir de cuándo?
–C.P: El barco va a tener un espectáculo
que llamamos macro, y otro micro. Al macro lo hemos
titulado Naumaquia, en homenaje a un género
que el propio Calderón ideó para el
estanque del Retiro y que también los romanos
practicaron, eran espectáculos desarrollados
en barcos. Nosotros utilizaremos la nave, las aguas
adyacentes y pequeñas embarcaciones para contar
una historia que el primer año tratará
sobre la creación, el segundo sobre las migraciones,
el tercero sobre la memoria y el cuarto sobre las
divinidades. Será un espectáculo que
la gente podrá seguir desde el puerto y que
será gratuito. Luego, el espectáculo
micro se desarrollará dentro del barco. Será
un espectáculo furero, homenaje a los 25 años,
una creación siguiendo nuestro estilo más
primitivo.Lo llamamos Matria, y será para los
amantes fureros que buscan sensaciones fuertes.
–A.O: Si algo caracteriza el estilo de La Fura
es que busca provocar sensaciones en el público
y desde luego este espectáculo va a ser muy
fuerte, porque al contar con un espacio propio que,
además, es flotante y se mueve, nos abre muchas
posibilidades, como inundar un palmo de agua el suelo.
Hemos hecho algunos ensayos y las posibilidades son
tremendas. Sí, va a ser un espectáculo
no apto para cardíacos.
–¿Quién va a viajar en este barco?
–C.P: Una tripulación de marineros y
de actores. Estamos seleccionando para este primer
año a actores de países mediterráneos,
que luego harán un cursillo de marinero de
quince días para que conozcan las labores del
barco.
La clave para no repetirse
–Con Naumon vuelven a los espectáculos
primitivos, con los que desarrollaron un estilo propio.
Sin embargo, también era una fórmula
que corría el riesgo de agotarse ¿Sus
incursiones en la ópera y en el teatro de texto
ha evitado precisamente el cansacio de esta fórmula?
–C.P: Bueno, hemos seguido con nuestros espectáculos
originales, porque hemos hecho uno cada dos años,
más o menos, pero creo que la clave para no
repetirnos ha sido precisamente el ampliar los géneros,
interesarnos por la ópera, el cine, el teatro
de texto, las tecnologías, y también
abrirnos a otros colaboradores.
–A.O: Hemos seguido una idea multidisciplinar
del arte. Y creo que la clave también ha sido
buscar precisamente colaboradores que nos apoyaran
en cada nuevo género que tocábamos.
Jaume Plensa o Enric Miralles, o Isidro Ortiz en cine,
o ahora Rafael Argullol. De esta forma hemos ampliado
nuestro lenguaje furero.
–C.P: Sí, y resulta curioso cómo
estos colaboradores, que acostumbran por lo general
a trabajar solos, cuando lo hacen con La Fura se vuelven
más fureros que nosotros. Por otro lado, también
hemos renunciado a ser los eternos adolescentes, la
vida tiene estaciones y creemos que hacer ópera
también está muy bien.
–Y ¿cuál ha sido la clave para
conectar con un público que es sobre todo joven
y que, además, no acostumbra a ir al teatro?
–C.P: Pienso que haber recogido lo que promovían
las vanguardias más elitistas, más intelectuales
(desde Fluxus, el happenig, el body art...), pero
dándole un ritmo escénico propio de
nuestra identidad mediterránea. Hemos bebido
bastante de las tradiciones ancestrales que hay en
España, donde el riesgo está a flor
de piel, donde en una fiesta te sueltan una vaquilla
o unos petardos, por ejemplo, si vas a las fallas
de Valencia. Estos lo hemos articulado en un lenguaje
más o menos popular, ameno, que fuera atractivo
y no un coñazo. Pero no hay que olvidar que
lo hemos hecho con grandes dosis de trabajo, creo
que somos bastante rigurosos, que esto no se hace
por la cara. Hay unas pruebas, un laboratorio, un
rodaje, y hasta que no está armado y probado,
no está bien.
–¿Cuánta gente forma La Fura?
–C.P: Pues depende de los proyectos, ahora con
el barco cada vez hay más gente, quizá
lleguemos a los cincuenta mientras el barco esté
de gira. Pero en general, somos seis directores y
luego tenemos unas diez personas permanentes en el
equipo de administración y marketing.
–¿Sería más correcto que
se llamaran productora o siguen considerándose
una compañía?
–C.P: Compañía. Nosotros nos consideramos
creadores y producimos nuestros espectáculos.
No vamos a los teatros y cobramos un caché,
a veces, pero no por lo general.
–A.O: Sí, somos una compañía
de seis directores. Me gusta el término de
fundición, que no fundación.
Fuente:
El Cultural
Diciembre
- 2003
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