Incluye tu email para recibir información sobre nuestras actualizaciones
POSTALES | FOTOS
ARTÍCULOS - 2003
  Diciembre
Noviembre
Octubre
Septiembre
Agosto
Julio
Junio
Mayo
Abril
Marzo
Febrero
Enero
DIARIOS
  The New York Times
Sun-Sentinel
El Nuevo Herald
The Miami Herald
Los Angeles Times
La Vanguardia
Washigton Post
El Mundo
El Clarín
CNN
ArteMiami.com

BUSCADOR internet teatroenmiami.com

Patrice Chereau desvela los deseos ocultos de 'Fedra' de Racine en el estreno teatral de la temporada parisina

El prestigioso director francés estrena esta tragedia sobre el deseo insatisfecho en unos recuperados edificios diseñados por Garnier

El director de escena, realizador y actor francés Patrice Chereau estrenó ayer Fedra, de Racine, y su visión de esa figura del teatro clásico que representa "todas las contradicciones del deseo", llamada a convertirse en una de las grandes protagonistas del teatro francés de 2003.

Con esta pieza, programada en el Teatro de Europa del Odeón hasta el próximo 20 de abril, Chéreau vuelve al arte dramático tras haberse despedido de él hace siete años y concentrado su impulso director en la ópera y el cine.

Tan llamativo como el retorno a la escena de uno de los grandes maestros del teatro francés, y recién nombrado presidente del jurado del Festival de Cannes, es el lugar elegido para presentar esta tragedia clásica, reescrita por Racine en el siglo XVII.

El Odeón, cerrado por obras durante los dos próximos años, estrenó también un nuevo escenario, situado en las afueras de París, donde Charles Garnier, el arquitecto de Napoleón III, construyó en 1985 tres edificios de estilo neoclásico, para almacén y salas de montaje de su célebre y barroca Opera parisiense.

El conjunto, ampliado en 1957, hoy monumento nacional, se encuentra al noroeste de París, en el Bulevar Berthier, una de las grandes arterias que circundan París en paralelo al cinturón periférico, lejos del centro y del bello Teatro del Odeón.

Historia clásica de amor y muerte

Allí, durante los próximos meses, cada noche se revivirá la triste historia de la hija de Minos y de Pasifae, enamorada locamente de su hijastro, Hipólito, hijo de Teseo, esposo ausente desde hace años -de viaje por el infierno a la caza de monstruos- y de Antiope, reina de las Amazonas.

De la pieza, el director subrayó en declaraciones al diario 'Le Monde' la idea de Fedra de que su intenso e insatisfecho deseo por Hipólito es un crimen, lo que termina llevando a ambos a la muerte, a Hipólito acusado de algo que no hizo, intentar seducir a la reina.

Incapaz de mentir o denunciarla, Hipólito, vive "también el deseo como una vergüenza" y muere por no lograr convencer a su legendario y glorioso padre de que su única amada es la princesa Aricie, una de sus prisioneras, lo que termina por enloquecer de celos a su madrastra.

"Como todas las tragedias clásicas, esta historia es verdaderamente un pozo sin fondo de dolor", subrayó Chéreau. La emoción llega "cuando entran las ganas de decir a Fedra que no, que el deseo no es una fatalidad, y que se puede salir de ese círculo infernal", explicó.

Pero esa represión y culpabilidad del deseo, fue, precisamente, lo que llevó al director a elegir esta pieza de Racine para su vuelta al teatro y romper, además, una de sus promesas de juventud, la de no montar jamás un clásico francés en alejandrinos.

"Seguramente necesitaba un desafío, hacer algo que no había hecho nunca en mi vida y que me había jurado no hacer nunca cuando tenía treinta años", pero "me dije que si conseguía hacer oír a Koltes, esa lengua archicomplicada que oculta la verdad, había quizá un medio de hacer oír a Racine", comentó.

El realizador de La reina Margot (1994) eligió como base de su trabajo el manuscrito original escrito en 1677, en el que "no hay puntos y comas ni dos puntos, añadidos por comodidad en el siglo XVIII y XIX, para permitir respirar a los actores". El texto es mucho más claro pues "rompe la falsa musicalidad" de los alejandrinos y permite comprender mejor el sentido, añadió.

La principal protagonista de la obra es Dominique Blanc; el decorado, de Richard Peduzzi, habitual colaborador de Chéreau; y el vestuario, de Moidele Bickel, por quien el director siente gran admiración y quien le sugirió hace siete años seguir con Racine la vía abierta con Koltes.

Fuente: Estrella Digital/Efe
Enero 2003

TeatroenMiami.com
www.teatroenmiami.com no es responsable por las opiniones expresadas. Cada autor u opinante es responsable por sus opiniones e ideas. Igualmente las informaciones relacionadas con espectáculos son enviadas a www.teatroenmiami.com y son los productores y promotores de dichos espectáculos los responsables de cambios, suspensiones o informaciones erroneas. Los materiales son propiedad intelectual © de sus fuentes originales y son utilizados aquí solo con fines educativos

Este website está diseñado para 800 x 600 | Internet Explorer +5.
Design by www.teatroenmiami.com © 2000-2004
TeatroenMiami.com
se actualiza semanalmente
Es un website educativo y sin fines de lucro
Miami, FL - USA