Incluye tu email para recibir información sobre nuestras actualizaciones
POSTALES | FOTOS
ARTÍCULOS - 2003
  Diciembre
Noviembre
Octubre
Septiembre
Agosto
Julio
Junio
Mayo
Abril
Marzo
Febrero
Enero
DIARIOS
  The New York Times
Sun-Sentinel
El Nuevo Herald
The Miami Herald
Los Angeles Times
La Vanguardia
Washigton Post
El Mundo
El Clarín
CNN
ArteMiami.com

BUSCADOR internet teatroenmiami.com
La memoria traicionada
Olga Cosentino

Se repuso Ya no está de moda tener ilusiones, una obra de Ariel Barchilón nominada al premio María Guerrero, que dirigió Mónica Viñao.

Estrenado a fines de la pasada temporada, se repuso este inquietante espectáculo que, sobre el texto de Ariel Barchilón (nominado al premio María Guerrero 2002, llevó a escena Mónica Viñao.

La pieza no desarrolla una anécdota sino que plantea apenas un núcleo anecdótico: un Hombre regresa al pueblo de su pasado en busca de una mujer. Pero las escenas no respetan una secuencia cronológica de los hechos sino que mezclan y hasta ponen en contradicción las imágenes de la memoria con situaciones objetivas y subjetivas del presente, en una sucesión caótica que atormenta al personaje. El Hombre intenta recuperar su historia valiéndose de pistas —precarios recuerdos, alguna vieja fotografía— que van demostrando su ineficacia.

Sobre el escenario, la puesta consigue articular esos fragmentos verdaderos o ilusorios del pasado, con recursos visuales y actorales que Viñao maneja como un mecanismo de relojería. La vieja fotografía familiar que el Hombre evoca cobra vida a medias: vestidas, peinadas y hablando como en los primeros años 70, las criaturas de la foto son y no son las que encuentra el visitante. Hasta las identidades han mutado con el tiempo. Hay referencias —a pequeñas o grandes traiciones, a un confuso clima represivo, a torturas y desapariciones— que los personajes se resisten a reconocer como vivencias propias.

A diferencia del remanido uso de color para el presente y sepia para el pasado, Viñao procede al revés. Con predominancia de un naranja furioso en el vestuario y una iluminación de rojos y azules intensos, los paisajes evocados llegan a la conciencia del protagonista (de pantalón gris y camisa blanca) envueltos en un colorido artificioso e improbable. El efecto visual refuerza la extrañeza de las interpretaciones, distantes del realismo, sobre todo en los personajes evocados. Silvia Dietrich y Luis Solanas, que ya fueron dirigidos por Viñao, dominan ese lenguaje caracterizado por una distancia emotiva que potencia significados laterales. Pero también César Repetto (en el rol protagónico) así como Verónica Schneck y Alejo Mango encontraron para sus roles un discurso escénico que sintoniza con la intención de la obra. Donde con medios austeros y en apenas una hora de espectáculo queda planteada la necesidad de recuperar la memoria y la inevitable imperfección de lo recuperado. Como si sólo se pudieran rescatar detalles, que reducen lo recordado a degradada caricatura.

Fuente: Clarin.com
Enero 2003

TeatroenMiami.com
www.teatroenmiami.com no es responsable por las opiniones expresadas. Cada autor u opinante es responsable por sus opiniones e ideas. Igualmente las informaciones relacionadas con espectáculos son enviadas a www.teatroenmiami.com y son los productores y promotores de dichos espectáculos los responsables de cambios, suspensiones o informaciones erroneas. Los materiales son propiedad intelectual © de sus fuentes originales y son utilizados aquí solo con fines educativos

Este website está diseñado para 800 x 600 | Internet Explorer +5.
Design by www.teatroenmiami.com © 2000-2004
TeatroenMiami.com
se actualiza semanalmente
Es un website educativo y sin fines de lucro
Miami, FL - USA