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A ritmo de
sirtaki
Fabio Testi estrena en el teatro Apolo de Barcelona
el musical Zorba
Itzíar DE FRANCISCO
Un gran actor
para un gran personaje. Dispuesto a bailar el
sirtaki y a protagonizar su primer musical,
el italiano Fabio Testi protagoniza Zorba, una
gran producción que se estrena el 7 de
febrero en el teatro Apolo de Barcelona. Esta
es también su primera incursión
en la escena española. El argentino Gustavo
Tambascio dirige esta versión de la famosa
obra que nunca se había representado
en nuestro país.
Pocas veces unos simples acordes
han contribuido tanto a la popularidad de una
película como la sencilla melodía
arrancada de un bouzoki lo ha hecho con Zorba
el griego. Si al teatro siempre le ha resultado
difícil competir con el cine, más
todavía en el caso de un |
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personaje que en la memoria popular
tiene los rasgos de Anthony Quinn y baila el sirtaki
con una gracia helénica que parece innata. Pocos
empresarios y directores se han atrevido a llevar la
novela de Nikos Kazantzakis al teatro, después
de éxito de la película que dirigió
Michael Cacoyannis en 1964.
Sólo una producción
musical en Broadway en el año 1983 y protagonizada
por el mismo Anthony Quinn sobrevivió al éxito
de la película. Sin embargo, cuando Quinn tuvo
que abandonarlo por un nuevo rodaje el espectáculo
fracasó. En España, el productor Enrique
Salaberría se ha atrevido a llevar a escena
el musical de la novela firmado por John Kander y
Fred Ebb, los autores de montajes tan existosos como
Cabaret o Chicago.
Cómo olvidar a Quinn
Pero borrar la huella de Quinn es difícil,
y sólo un actor de la talla de FabioTesti puede
hacer olvidar al público la figura del mexicano.
Un actor italiano con carisma y un solvente director
como Gustavo Tambascio, acostumbrado a dirigir musicales
y grandes producciones, son las bazas de esta nueva
y cuidada producción de Zorba que se estrena
por primera vez en nuestro país. El montaje
también es una oportunidad para ver al actor
italiano, que no ha trabajado en los escenarios españoles.
Fabio Testi es uno de los grandes
intérpretes italianos. Vitorio de Sica le descubrió
en Il Giardino dei Finzi Contini (1970). Desde entonces
ha trabajado con Sergio Leone, Claude Chabrol, combinando
cine, televisión y teatro –ha protagonizado
La Strada de Fellini y recientemente Se devi dire
una bujía de Ray Cooney–.
A sus 62 años Fabio Testi derrocha
vitalidad. La “baja calidad de los trabajos
en cine y televisión” le ha llevado a
refugiarse en la escena, donde no para de trabajar.
Curiosamente trabajó con Quinn en L’
Eredita Ferramonti (1976). A la dificultad de intentar
redibujar en escena un personaje que casi tiene la
silueta de Quinn se le suma que es la primera vez
que Testi se enfrenta a un musical y que tiene que
actuar en castellano durante tres horas. Confiesa
el actor que todas estas razones le llevaron a dar
una primera respuesta negativa al proyecto, “por
el idioma y porque yo no soy Caruso. Pero después
de 100 películas me interesaba un cambio e
interpretar al abuelo Zorba me pareció emocionante”,
confiesa desde la piscina de un hotel en Canarias,
donde descansa antes de la vorágine. “Los
primeros días me costaba entrar en el papel,
pero un día me desperté y me encontré
con Zorba al lado”.
Testi, que define al espectador de
teatro como “el último enamorado de la
interpretación”, despeja todo tipo de
comparaciones con Quinn. Él prefiere hablar
de ese “viejo griego que encarna la filosofía
primitiva de la vida. Todo el mundo se identifica
con él, porque es muy vital, encarna una utopía,
algo irrealizable”. Para Testi, “el último
Zorba de este tiempo es Gustavo Tambascio”.
Este director argentino lleva 14 años
trabajando en España y dirigiendo musicales
como El hombre de La Mancha o Una furtiva lágrima.
Esencia mediterránea
Ahora compagina este montaje con los preparativos
de Enrique IV, que estrenará en Almagro, y
de La rebelión de las criadas, que protagonizará
Blanca Portillo.Tambascio asegura que no dudó
en ponerse al frente de esta gran producción
con la condición de crear un montaje alejado
de los fastos de Broadway que se empapase de la esencia
mediterránea. “Este Zorba es carnal,
visceral, vitalista –asegura Tambascio–.
Es cierto que al principio me entró también
un poco de miedo, como comentaba Testi, pero su participación
en esta obra ha sido una fuerte motivación
para mí. Sólo él podía
interpretar a Zorba porque debía ser un hombre
vital, lleno de carisma. Está pensado para
un actor de raza, y Testi lo es. Yo no quería
tener a un cantante de musicales como protagonista,
quería un actor purasangre.”
El director se ha rodeado de un equipo
en el que figuran colaboradores habituales como Helena
Dueñas y Jorge Merino y nombres solventes del
bel canto como la mezzosoprano Stefania Scolastici
y la hija de Teresa Berganza, Cecilia La Villa. “Quería
resaltar las pasiones de los personajes, su visceralidad
y rodearme de grandes voces mediterráneas,
nada de esos cantantes de musicales corrientes que
salen a la escena y ponen caritas”.
La factura de este montaje “hecho
a la griega” es muy cuidada. La escenografía
es semicircular, recordando al anfiteatro griego,
y huye del artificio del cartón-piedra para
crear de forma sencilla la ilusión de una isla
griega. Tambascio ha requerido de los servicios de
la coreógrafa Denise Perdikidis, quien ha hecho
un trabajo “muy folclórico y tradicional”,
y ha contado con Antonio Suárez para la dirección
musical. La parte orquestal roza lo camerístico
y tiene una instrumentalización de gran rigor
en la que se utilizan instrumentos griegos tradicionales
con el fin de crear un “homenaje a Theodorakis”.
Luchar contra el recuerdo de la película de
Cacoyannis no es fácil, y ese es el motivo
de que “este musical con un libreto y una partitura
tan buenos no forme parte del repertorio habitual”.
Producción italiana
Tambascio asegura que en las funciones previas a este
estreno ha visto a espectadores que recitaban de memoria
los diálogos de la película antes de
cada escena. Puede que el carisma de Testi y la dirección
entusiasta de Tambascio terminen por fin con el maleficio.
De momento el productor de La Strada ya se ha interesado
por la obra, que viajará a Italia. El montaje
llegará al teatro Apolo de Madrid a mediados
de marzo.
Fuente:
El Cultural
Febrero 2003
TeatroenMiami.com
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