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Un legado inalterable
Susana Freire
Se cumplen 20 años de la muerte de Tennessee
Williams
El autor norteamericano fue el precursor del realismo
psicológico
Sus obras, entre las que se cuentan "Un tranvía
llamado deseo" y "El zoo de cristal",
siguen vigentes
El 24 de febrero de 1983 moría
en Nueva York el autor norteamericano Tennessee
Williams por causas que actualmente siguen resultando
absurdas. El precursor, en dramaturgia, del realismo
psicológico norteamericano moría
por asfixia, atorado por "una tapa de plástico
de una botella de medicina", según
reveló la autopsia. Dictamen que dejó
en la duda si se trataba de un frasco de gotas
nasales o de barbitúricos.
Pero este detalle es insignificante frente a los
valores de una obra que se ha mantenido inalterable
durante estas dos décadas posteriores a
su muerte. De esto da prueba la aceptación
que está obteniendo, desde al año
anterior, "El zoo de cristal", que con
producción del Teatro San Martín
se está ofreciendo actualmente en el Presidente
Alvear. |
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Sin lugar a duda fueron su fecundo
lirismo dramático, su inclinación poética
y su vigorosa rebeldía frente a la sociedad
sórdida y agonizante de su tiempo los fundamentos
sobre los que el autor de "Dulce pájaro
de juventud" construyó su obra.
Influyó su origen sureño. Había
nacido el 26 de marzo de 1911 en Missouri. Su nombre
real era Thomas Lanier Williams, nieto de un pastor
e hijo de una mujer adepta a la secta religiosa de
los cuáqueros. Demasiado peso moral para un
joven que tenía sueños de libertad inadmisibles
en aquella época. Este ambiente le permitió
retratar con un agudo sentido crítico los personajes
que vivían en una sociedad que no se resignaba
a perder el esplendor de esa época. Blanche
DuBois, de "Un tranvía llamado deseo",
es el paradigma más elocuente de esta caída
sin freno. Algo similar a lo que sucede con Amanda
Wingfield de "El zoo de cristal".
La lujuria, los deseos sexuales reprimidos y la violencia
avasallante fueron el lenguaje dramático de
Williams para reflejar los signos de una sociedad
en desmoronamiento, habitada por la crueldad, la incomprensión,
la hostilidad y la falta de amor.
Este heredero de Eugene O´Neill impuso en su
obra un realismo psicológico hasta entonces
desconocido. Tennessee Williams comenzó a escribir
en los años en que empezaba a difundirse el
psicoanálisis y las teorías de Freud
masivamente. Ahora los delincuentes y villanos desaparecían
para dar lugar a neuróticos y perversos.
Como dramaturgo, ha sido una de las figuras más
representativas del teatro contemporáneo de
su país. Su obra es sólida, bien ubicada
dentro de su época, a la que satisface y refleja
aunque no la analiza. Expresa una manera de mirarse
a sí mismos, como norteamericanos, opuesta
a la forma europea.
Un autor de posguerra
Fue uno de los que llevaron a escena las cuestiones
de represión sexual, racial y social en los
Estados Unidos de manera más profunda y violenta.
Constituyó en su persona el más influyente
autor teatral de la posguerra.
En 1945 vio cristalizado su primer éxito con
el estreno de "El zoo de cristal", que lo
lanzó a la fama en la época en la que
el mundo entero se consternaba con las fotos de los
campos de concentración de la Alemania nazi
y los Estados Unidos iniciaban el camino hacia el
maccarthismo. Buscando escenarios en la violencia
y los ambientes del sur norteamericano fue que encontró
temas para obras entre las que se destacan "Un
tranvía llamado deseo", de 1947 (premio
Pulitzer); "La rosa tatuada", de 1950, y
"La gata sobre el tejado de cinc caliente",
de 1955 (premio Pulitzer), entre otras.
Muchas de sus obras fueron llevadas al cine y Williams,
con sus guiones, solía tener diferencias con
los productores, ya que la clara tendencia a los finales
felices de Hollywood contrastaba enormemente con los
fracasos y derrotas que el autor reservaba para sus
personajes.
Otras obras suyas lograron gran éxito, como
"Verano y humo" (1948); "La rosa tatuada
"(1950); el extenso drama en un acto "De
repente, el último verano" (1958); "Dulce
pájaro de juventud" (1959), y "La
noche de la iguana" (1961).
Toda su vida continuó escribiendo, pero con
sus obras posteriores, como "En el bar de un
hotel de Tokio " (1980) -basada en una etapa
de la vida del escritor, también norteamericano,
F. Scott Fitzgerald y de su mujer, Zelda-, no obtuvo
el mismo éxito que con sus trabajos anteriores.
Aunque sus piezas teatrales son las más conocidas,
también escribió novelas: "La primavera
romana de la señora Stone" (1950) y "Moisés
y el mundo de la razón" (1975), así
como cuatro volúmenes de relatos cortos, "Un
brazo y otros relatos" (1948), "Caramelo
fundido" (1954), "Un empeño caballeresco"
(1969) y "Ocho damas poseídas" (1974).
Menos conocida es su faceta de poeta.
Nueve de sus obras de teatro fueron llevadas al cine,
medio para el que escribió un guión
original, el de "Baby Doll" (1956).
Sus memorias fueron publicadas en 1975, en las que
se muestran los problemas del autor con el alcohol
y las píldoras para dormir, las cuales afectaron
su salud. En este libro también se hace pública
la homosexualidad de Tennessee Williams.
Esta fue la vida de un hombre que irrumpió
en su época con la potencia de su dramaturgia
y terminó su existencia con un final que sólo
él pudo haber imaginado para una de sus obras.
Fuente:
La Nación
Febrero 2003
TeatroenMiami.com
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