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De la escuela
a la escena profesional
La compañía José Estruch-RESAD
estrena en Almagro El hechizado por fuerza
Itzíar DE FRANCISCO
Una de las pocas salidas que
los jóvenes actores encuentran para forjarse
en el teatro clásico es la compañía
José Estruch-Resad. Un proyecto a camino
entre el mundo académico y el profesional,
que pretende emular a la Royal Shakespeare Academy
pero que carece de los apoyos necesarios para
ello. Como todos los años, la compañía
acude al Corral de Comedias de Almagro para
estrenar. Este año lo hace con El hechizado
por fuerza, de Antonio Zamora.
Cristina Pons tiene 30 años. De los
doce compañeros de promoción que
se licenciaron con ella hace cuatro años
sólo cuatro se dedican a la interpretación
de forma profesional y continuada. |
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“Una compañera trabaja
ahora como delineante, dos son camareros.... a mí
también me ha tocado servir muchas copas esperando
la oportunidad de un casting”, dice Pons. Cada
año se matriculan en la RESAD de Madrid más
de 300 aspirantes a actores, directores, dramaturgos
y escenógrafos que ignoran que con la licenciatura
no llega un contrato fijo en un proyecto estable.
Muchos licenciados van dando tumbos de casting en
casting, hacen sus pinitos en televisión pero
son muy pocos los que acceden a formaciones profesionales
más o menos estables y de mayor calibre como
la Compañía Nacional de Teatro Clásico.
Pons es uno de los nueve actores que
junto con Manuel Morales, Roberta Hellín, Alejandro
Navamuel, David Alarcón, Ana Ruiz, Luis Moreno,
Vicente Camacho y Natalia Hernández forman
este año la Compañía José
Estruch-RESAD de teatro clásico que va a estrenar
en Almagro El hechizado por fuerza de Antonio Zamora.
Esta compañía se ha convertido en una
de las escasas oportunidades para actores, directores,
dramaturgos y escenógrafos de conseguir formar
parte de un proyecto teatral profesional con el respaldo
de una institución como la RESAD y un escaparate
de lujo como es el Festival de Almagro.
Una alternativa práctica
La compañía José Estruch-RESAD
(toma su nombre del que fuera profesor de la Escuela
y discípulo de Margarita Xirgu en el exilio)
es un hermoso proyecto que surgió hace seis
años del Aula de Teatro Clásico que
imparte la RESAD. “No queríamos que el
curso se quedara en algo meramente teórico,
sino que queríamos brindarles la oportunidad
de hacer un montaje profesional”, dice Vicente
León, profesor y tesorero de la Asociación
José Estruch de la que ahora depende la compañía.
“Aquí nadie cobra –asegura–
salvo los miembros de la compañía que
reciben becas de formación”. El resultado
de ese afán por profesionalizar la compañía
fue un convenio con el Festival de Almagro –donde
desde hace seis años se extrenan puntualmente
todos los trabajos de la compañía–
y seis títulos estrenados: Escuela de maridos
(1997), Obligados y ofendidos (1998), El rufián
castrucho (1999), El monstruo en los jardines (2000),
Los empeños del mentor (2001), El amor al uso
(2002) y El hechizado por fuerza (2003).
Existe una serie de condiciones que
limitan el acceso a esta particular compañía:
los actores se eligen por un casting que hace el director
designado para el espectáculo –este año
es Rafael Cea– pero previamente han tenido que
ser alumnos del curso de teatro clásico que
imparte la Asociación y ser licenciados por
alguna de las escuelas de arte dramático de
España. Tanto el director como el dramaturgo,
figurinista y escenógrafo se eligen “entre
los alumnos con mejores notas de la última
promoción de la RESAD” que además
han asistido al mencionado curso.
Fernando Doménech, uno de los
vocales de la Asociación, asegura que la Compañía
José Estruch es una iniciativa única
en España y que debería tener más
respaldo. “Está un poco desasistida –dice–.
El presupuesto es exiguo, 18.000 euros anuales (casi
tres millones de pesetas) que vienen de la RESAD y
de subvenciones del Ministerio de Cultura y la CAM.
Nuestro referente es la Royal Shakespeare Academy
pero estamos muy lejos de conseguirlo”. Sin
embargo, su labor es muy parecida a la que realiza
la formación inglesa, que recibe subvenciones
sustanciosas y tiene un circuito de exhibición
que en España es inimaginable en la actualidad.
Curiosamente la formación tuvo un convenio
con la Compañía Nacional de Teatro Clásico
para poder representar sus obras en La Comedia de
Madrid, “aunque con el cambio de dirección
de esa institución el convenio no se renovó”,
dice David Alarcón, uno de los actores.
Joyas recuperadas
Otra importante labor que desempeñan la Compañía
y la Asociación es la recuperación de
textos clásicos que forman parte de nuestro
patrimonio cultural pero que, “a pesar de ser
muy valiosos, están olvidados”, dice
Doménech. Una de esas joyas perdidas por el
paso de los años y las modas literarias es
El hechizado por fuerza de Antonio Zamora, dramaturgo
madrileño que escribió una treintena
de obras, muchas inspiradas en Lope. La obra gozó
de esplendor a finales del siglo XVII, “incluso
Goya tiene un cuadro inspirado en él”,
asegura Luis García Araus, quien ha realizado
una importante labor de adaptación. “Tiene
un comienzo lento y enrevesado pero el desenlace es
muy ágil y moderno”. Araus define el
texto como “una comedia de figurón, muy
divertida, sobre la hipocresía y el triunfo
de la inteligencia”.
Manuel Morales, Roberta Hellín,
Alejandro Navamuel, Cristina Pons, David Alarcón,
Ana Ruiz, Luis Moreno, Vicente Camacho y Natalia Hernández
ensayan estos días en un aula de la RESAD junto
al director Rafael Cea y el dramaturgo Luis García
Araus. Las sandalias fucsias de Pons asoman por las
enaguas y las zapatillas deportivas de Moreno desentonan
con unas medias de época improvisadas. Durante
lo sensayos, en el espacio escénico conviven
el atrezzo imaginario y las mochilas tiradas por el
suelo de las que sobresalen los libretos subrayados.
El ayudante de dirección susurra el verso olvidado
y los actores se ríen cada vez que salen de
escena. Al recinto llega la música de Chicago,
obra de fin de curso que otros alumnos ensayan en
el aula de al lado.
Todos los actores de esta compañía
creen que ésta es una valiosa ocasión
para mostrar su trabajo desde ese “escaparate
excepcional que es Almagro”. Muchos de ellos
están en este proyecto “porque es una
gran oportunidad para trabajar en lo que te gusta”,
asegura Manuel Morales. “La situación
está muy mal, hay mucho intrusismo, es difícil
acceder a los castings y cada director trae su equipo.
Cuando sales de la escuela llamas a muchas puertas
pero ninguna se abre” dice Luis Moreno, uno
de los más afortunados de la formación
ya que actualmente trabaja con Flotats en París
1940. El director, Rafael Cea, cree que “todo
está muy burocratizado y que el mayor problema
en España es que no existe un mercado profesional.
Esto se ha convertido en un círculo cerrado”.
El sueño de un reparto
estable
Navamuel cree que no existe un circuito apropiado
y que ni siquiera es fácil tener acceso a las
salas alternativas: “Al final uno acaba poniendo
dinero y produciéndose todo”. Al igual
que Morales, Alarcón y Vicente Camacho todos
han tenido experiencias en formaciones profesionales
como La Cubana o incluso la CNTC. La formación
de un elenco estable es imposible por costes y porque
la compañía carece de un circuito al
que poder acceder. Estos nueve actores aseguran que
se encuentran muy desasistidos y que ayudas como éstas
son necesarias pero muy escasas.
Después de las dos noches en
el Corral de Comedias el futuro de estos jóvenes
es incierto. Muchos volverán a sus propias
compañías, “la única forma
de poder hacer algo”. Moreno lo hará
con su compañía Pos-pos, Hellín
con “Fuegos fatuos”, Hernández
con “Túeresboba” y Alarcón
volverá “a mis animaciones en despedidas
de solteros, a pesar de haber trabajado en la Compañía
Nacional de teatro Clásico”.
Stein y Flotats
-Josep Maria Flotats presenta en Almagro su aplaudida
París, 1940 desde el 10 de julio y hasta el
día 13, en el Teatro Municipal.
-Peter Stein, maestro de la escena internacional,
presenta el 11 de julio en el Patio de Fúcares
Feminne Fatali, protagonizado por Maddalena Crippa.
-Shakespeare no podía faltar en esta cita.
Miguel Narros dirige El sueño de una noche
de verano. El 11 de julio, en el Claustro de los Dominicos.
-El director alemán Hansgünter Heyme dirige
a la compañía de La Abadía en
El rey Lear, que se presenta el 16 de julio en el
Hospital de San Juan.
-El Teatro Libre de Bogotá estrena el día
15 de julio El Burlador de Sevilla, en el Teatro Municipal.
Fuente:
El Cultural
Julio - 2003
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