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La
Ciudad pone a la venta el Teatro Martí
JOAQUIM UTSET
El Nuevo Herald
La Ciudad de Miami ha puesto el histórico
Teatro Martí de La Pequeña Habana a
la venta, luego que su actual administrador, Ernesto
Capote, acumuló una deuda con el municipio
de $555,000.
Los funcionarios municipales aseguran
que Capote no paga ningún tipo de alquiler
a la Ciudad por el teatro, no ha querido encontrar
una salida negociada a los problemas del edificio
y tampoco ha corregido ''numerosas'' violaciones del
código contra incendios.
Las intenciones de la Ciudad provocaron
una agitada reacción de Capote, quien ha desatado
una campaña radial para evitar perder el control
del local. El empresario abrió el Martí
en 1967 como uno de los primeros teatros cubanos de
Miami.
''Los contribuyentes no están
de acuerdo con que esto cierre'', dijo ayer Capote,
de 77 años, en una entrevista en las vacías
salas del teatro, en las que se nota el paso del tiempo.
''Este teatro es de los cubanos y
no queremos que esto cambie'', agregó el empresario,
quien aseguró que no saca ni un centavo del
inmueble y que ha invertido dinero propio para mantenerlo
en pie.
El dinero de los préstamos
municipales, aseguró, fueron administrados
por la Ciudad y no considera su responsabilidad si
se malgastaron, agregó el empresario.
Capote declaró que su único
interés es preservar un pedazo de la historia
cultural del exilio.
En el último año, la
única obra estable ha sido ''Juliana... amante
a la colombiana'', que pronto terminará sus
funciones. Aparte de eso, el solo ingreso fijo son
$4,500 mensuales que paga la iglesia evangélica
''Pare de sufrir'' por el alquiler de uno de los locales
del edificio, según Capote.
Precisamente por esa situación
y ante las escasas perspectivas de que mejore, la
Ciudad dijo que tiene que proceder para evitar mayores
pérdidas a los contribuyentes.
Según la Ciudad, Capote sólo
ha pagado $11,713.11 de los $550,000 que la desaparecida
entidad municipal Miami Capital le prestó en
la década pasada.
Además, el teatro admite que
debe $42,000 atrasados por el certificado de uso,
y sólo el año pasado pudo terminar de
pagar $23,000 en impuestos atrasados, según
Tania Carbonell, secretaria del empresario.
Por eso, en 1998 se le traspasó
a la Ciudad judicialmente la titularidad del inmueble
de tres pisos ubicado en el 420 de la avenida 8 del
SW.
''No se puede seguir botando el dinero
de los contribuyentes, punto y aparte'', señaló
el comisionado Joe Sánchez, quien negó
que la Ciudad haya dejado el Martí a su suerte.
El comisionado aseguró que
durante los últimos cinco años ha tratado
de encontrar una salida a la situación, incluso
ofreciendo a Capote el uso del Teatro Artime.
El
Nuevo Herald
Junio
- 2003
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