FESTIVAL
DE TEATRO HISPANO
Otro Quijote levanta vuelo en el Festival
de Teatro
JOSE ANTONIO EVORA
El Nuevo Herald
Alonso Quijano yace moribundo en su lecho, vencido,
no tanto por los años, como por la inacción.
Su ama de llaves y el Cura se confabulan para reanimarlo,
para que las ganas de volver a ser el enérgico
e ingenioso hidalgo de antaño le devuelvan
la vida. Ella se disfraza de Sancho Panza y entonces,
sin salir de la habitación, Don Quijote de
la Mancha cabalga otra vez.
Tal pudiera ser la sinopsis de El vuelo del Quijote,
la obra de Raquel Carrió y Lily Vega que,
dirigida por esta última, presenta el grupo
Avante en la decimoctava edición del Festival
Internacional de Teatro Hispano, cuya apertura está
fijada para esta noche con el espectáculo
Atra Bilis, de España.
''Me encontré un libro para lectores jóvenes
que reúne una selección de pasajes
de la novela hechos con un diálogo más
corto y ligero'', cuenta Vega. ``Todas las escenas
que elegimos para la obra tienen cosas cambiadas
y le hemos agregado otras dos, en una de las cuales
Sancho y el Quijote se montan en un globo. Lo de
los molinos, por ejemplo, lo tocamos sólo
por arriba''.
Vega dice estarles muy agradecida a los actores
y a los técnicos, porque han formado un equipo
profesional y unido. Concibió el montaje
como un juego continuo, pero no cree que esté
al alcance de espectadores menores de 13 años.
''Seleccionar el elenco era muy importante, que
una mujer hiciera el personaje de Sancho fue una
decisión muy significativa'', afirma la directora
en referencia a Jacqueline Briceño, quien
el año pasado interpretó los papeles
de un Juglar, un inquisidor, la Estrella menor y
Tintoretta en La feria de los inventos. ``Es una
actriz de mucho carácter que podía
aportarle a la relación de Sancho con el
Quijote la tendencia femenina a la sobreprotección
del hombre''.
Briceño concuerda con Vega.
''Hay momentos en que pienso que si hiciera Sancho
acentuando el lado masculino, no se lograría
la afinidad con el Quijote'', comenta la actriz.
``A ratos logro mejor el sentimiento dejando aflorar
la parte femenina; la idea es darle una calidez.
La parte humana, sensible, es a través de
una mujer''.
Admite que al principio estuvo bastante nerviosa,
porque como se trata de un personaje tan conocido,
temió enredarse, pero después que
Vega le explicó detenidamente cómo
quería hacerlo, lo asimiló mejor y
ya lo disfruta como un juego.
''Lily [Vega] ha sido muy meticulosa con el texto
y ha trabajado a nivel de imágenes corporales;
quiere una conexión todo el tiempo, para
que ninguno de los tres personajes se suelte'',
indica Briceño. ``Es como una filigrana;
como un bordado muy fino''.
El Quijote está en manos de Jorge Hernández,
el actor-trovador que ha estado presentándose
en el Latin Quarter Cultural Center de la Calle
Ocho con su espectáculo unipersonal Desde
el calderón te espero, y que en La feria
de los inventos hacía los personajes de otro
de los juglares, el Sol, Casimiro y un inquisidor.
''A una versión del Quijote hay que imprimirle
la alegría y la tristeza de quien lo interpreta'',
afirma Hernández. ``Este Quijote es quizás
menos romántico, pero esconde ese puñal.
Es más festivo, con momentos de una triste
lucidez''.
Para prepararse estuvo leyendo mucho sobre el libro
de Cervantes, no sólo la novela. Como actor,
dice Hernández, le ocurre que ponerse el
vestuario del personaje le ayuda mucho a empezar
a ver su imagen física. La sugerencia del
diseñador Leandro Soto había sido
un Quijote con guayabera, pero al final quedó
con escudo y casco.
''He pensado mucho en la locura y en cómo
los pensamientos pueden hacerse realidad; en cómo
puedes vivir una realidad que no existe'', manifiesta.
``Eso me ha ayudado, y también trabajar la
historia como un juego''.
Gerardo Riverón, un actor de larga trayectoria
en el cine y a quien vimos el año pasado
en el papel de Vinicio en La lechuga, presentada
por Venevisión Internacional en el Actor's
Playhouse at the Miracle, de Coral Gables, es a
quien toca encarnar más personajes en esta
puesta de Avante, pues será el Cura, el Labrador,
el Preso Cantor, el Titiritero y el Caballero de
la Blanca Luna.
''Esto empezó como la lectura de un boceto
y nos pusimos a improvisar'', cuenta Riverón.
``Creo que de verdad se ha hecho un magnífico
trabajo de texto, y que Lily [Vega] ha logrado cosas
muy bellas en la dirección. Como actor me
gusta, porque tengo la posibilidad de hacer varias
cosas, pero no deja de ser un reto''.
Además de que debe cambiarse de ropa en
cuestión de minutos, Riverón recuerda
que debe también tener una voz distinta para
cada personaje.
''Lily exige mucha expresión corporal, pero
ya le cogimos la vuelta'', asegura. ``Todo es un
juego''.
El
Nuevo Herald
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