Nota
sobre el grupo de Eslovenia
Obra: Venecia
El público aplaudió de pie
el final de "Venecia", la obra del
jujeño Jorge Accame que presentaron
los actores de Eslovenia con la dirección
del cordobés Omar Viale.
Para Beatriz Molinari, periodista del diario
local, La Voz del Interior, "La obra
sonó extraña y bella a la vez
en el idioma del Presernovo Gledalisce de
Kranj. El texto de estructura dramática
impecable, fue llevado a escena bajo la dirección
de Viale y contó con el apoyo imprescindible
de la traducción simultánea.
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La gringa y sus chicas viven en un burdel pobre en
Jujuy. La vieja está ciega y sólo desea
ir a Venecia, antes de morir. Accame va hilando un
tapiz con datos de la realidad e introduciendo la
dimensión poética y onírica que
da rienda suelta a la representación. Viale
logra transmitir ternura y delicadez en el tratamiento
de cada escena.
Con las montañas dibujadas en pincelazos
de luz sobre el telón de fondo y a lo alto
la imaginación de los personajes irrumpen
como en un cuento. Lo que parece una travesura de
final incierto se transforma en la metáfora
de la obra gracias a las actuaciones estupendas
del elenco, en el que brilla la actriz Vera Per
(la gringa). Ella se mueve como una sombra con la
valija en una mano y la carta de amor de aquel Giácomo,
en la otra.
Viale ha cuidado a sus actores y ellos hablan
al corazón, como si la frontera geográfica
y del idioma, ya no existieran"
Camino a Eslovenia
Por Beatriz Molinari
Lo importante
de “Venecia” es que tiene un lenguaje
universal, de sentimientos y de gestos, dice
Viale.
El director cordobés Omar Viale (también
actor de la Comedia Cordobesa) viaja en los
próximos días a Eslovenia para
trabajar durante tres meses con actores eslovenos
en la ciudad de Kranj. |
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El elenco será el resultado de audiciones
y la obra volvería a Córdoba para
el próximo Festival de Teatro del Mercosur.
Viale larga una frase de fonética compleja
y se ríe. “Tengo que decir algo en
esloveno, por respeto a los actores y al equipo”,
explica.
El director está tomando clases de idioma
y se ha informado sobre la realidad de Eslovenia
(ex Yugoslavia).
“Es un país con una tradición
teatral muy importante. Hubo una revolución
cultural, por lo que combatieron el analfabetismo.
Kranj queda a 15 kilómetros de la capital,
Lusbiana, y muy cerca de Venecia. Este proyecto
me pone ante un desafío tanto por la forma
espontánea en que surgió, como por
la responsabilidad que me cabe en la producción.
No sólo voy a representar una obra de autor
argentino, sino también al país. Otra
vez más llego a la conclusión de que
el lenguaje universal del teatro me ayudará
a trasponer las diferencias idiomáticas y
de costumbres. Estoy muy feliz de poder concretar
este trabajo, ya que Venecia, como dice su autor,
es una parábola del simulacro y la solidaridad.
Un puñado de mujeres
La obra de Jorge Accame ha dado la vuelta al mundo.
Su texto sencillo llegó a Londres en 2000
con dirección de Mike Gordon (en Buenos Aires
puso Art, Closer y Mi bella dama). Venecia fue representada
por elencos nacionales y viajó a Chile, Bolivia
y Brasil.
La historia suena austera; quizá la clave
esté en la mirada que posa Accame sobre los
personajes y en las posibilidades de cada director.
En un burdel pobre de Jujuy, las mujeres comparten
la vida cotidiana. Una de las tareas que las ocupa
es cumplirle los sueños a la madama ciega,
La Gringa, que espera a un amor antiguo, Giacomo.
Con él volvería la promesa de ir a
Venecia. La pieza ofrece un retrato de las mujeres
pero, además, hace eje en los preparativos
para el viaje imaginario.
–¿Se verá la obra original
con alguna variación?
–Será tal cual la propone el autor
Jorge Accame. La acción se desarrolla en
un pueblito de Jujuy. Voy a tratar de que genere
en el público una placentera esperanza, a
través de esos personajes faltos de toda
posibilidad de amparo y de protección.
–El planteo de Accame con respecto a esa
pequeña comunidad de afectos parece muy acertado
para este momento.
–Es el momento justo de mi sensibilidad como
hombre para abordar un tema como el de la solidaridad
entre las personas. Sensibilidad no sólo
por lo que pasa en nuestro país, que es absolutamente
doloroso, sino también por lo que ocurre
en el mundo que ha perdido la cordura. La sensación
de desamparo se ha generalizado.
–La obra capta con mucha ternura el apunte
de patio adentro.
–Sí, es notable; no me cuesta captar
eso porque yo soy un hombre de pueblo. Nací
en Balnearia. Conozco de cerca esa cosa del patio
con los animales, así como Accame lo dice
por ahí refiriéndose a los quehaceres
domésticos. Por eso no voy a plantear el
hecho de que ellas sean prostitutas, más
bien me detengo en el grado de sensibilidad que
tienen. Ellas tienen que verse mágicas por
su comportamiento. La obra tiene una textura muy
naif, de acuarela, pero con ebullición. Ojalá
que nos podamos entender con los actores.
–¿Qué detalles de puesta puede
adelantar?
–Voy a apuntar al simulacro que arman las
mujeres. Lo importante de Venecia es que hay en
ella un lenguaje universal, de sentimientos y gestos.
Me gustaría incorporar un tango, para que
La Gringa cante. Yo siempre trabajo sobre el compromiso
actoral; es decir, los mismos actores sirven de
asiento, hacen la góndola o el avión.
También pondremos un instrumento en vivo.
Entre los elementos autóctonos que el director
exporta, lleva el leitmotiv de la canción
Merceditas, La Cumparsita y el diseño escenográfico
de Rafael Reyeros.
Del Real al Presernovo Gledalisce
En el marco del Festival del Mercosur del año
pasado fueron invitados distintos productores teatrales.
Entre las visitas estuvo Marko Jensterle, asesor
del Ministerio de Cultura de Eslovenia, quien asistió
a ver una función de Sacco y Vanzetti, obra
que representó la Comedia Cordobesa con dirección
de Viale. Jensterle, en una reunión con las
autoridades del festival, evaluó las obras
vistas durante la muestra y se interesó por
la versión de la Comedia sobre el drama de
los anarquistas italianos.
De esa charla, que en realidad era uno de los objetivos
más interesantes del Festival –el intercambio
de artistas con otros festivales o teatros–,
surgió la idea de poner en escena una obra
con actores del Teatro Presernovo Gledalisce, que
dirige Borut Veselko en la ciudad de Kranj y un
director cordobés.
El director Veselko siguió la comunicación
con la Agencia Córdoba Cultura y Viale envió
cinco obras de autores argentinos. Los eslovenos
se decidieron por Venecia.
Los ensayos de la obra comenzarán a fin
de mes y será estrenada en junio. El primer
trabajo de Viale en el Teatro Presernovo será
el casting mediante audición con actores
eslovenos. Luego de una temporada allí está
previsto que la obra visite distintos festivales
internacionales.
Un trabajador de atmósferas
Omar Viale fue perfilando sus posibilidades como
director a medida que se les empezó a dar
un lugar a los directores locales –por convicción
de los funcionarios o por falta de presupuesto–,
con obras como Príncipe Azul, La bicicleta,
El viejo criado –viajó a Nueva York,
Miami, a Santa Cruz de la Sierra, Bolivia–,
Años difíciles, Sarita y Michelle,
El patio de atrás, Sacco y Vanzetti.
Su estética se caracteriza por la profundización
en la psicología de los personajes y en los
hallazgos de puesta, detalles sencillos que sacan
lo mejor de cada actor.
Versiones
Venecia fue estrenada en Buenos Aires, con dirección
de Helena Tritek, en agosto de 1998, en el Teatro
del Pueblo. La misma versión viene al Teatro
Comedia, de la ciudad de Córdoba, los días
22 y 23. En Córdoba, la obra fue puesta en
escena por la Comedia Cordobesa bajo la dirección
de Jorge Arán, en setiembre de 2000.
Lo importante de “Venecia” es que tiene
un lenguaje universal, de sentimientos y de gestos,
dice Viale. |