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¡Todo
por la taquilla!
JOAN-ANTON
BENACH
5 MUJERES. COM
Estreno: teatro Poliorama (20/II/2003)
| Antes de entrar en la sala, algunos
espectadores son abordados por una audaz reportera.
La audaz reportera se interesa, fundamentalmente,
por el comportamiento sexual del abordado. Y por
el de su pareja. En seguida, y una vez ubicados
en sus butacas, otros y otras son objeto de parecidos
requerimientos. Se trata, primordialmente, de
saber cómo y con qué frecuencia
practican el sexo los interrogados. El orgasmo,
en particular, constituye la obsesión de
la campechana entrevistadora: ¿cuándo
fue el último que usted recuerda?, ¿celebran
al unísono el feliz evento o, por desgracia,
el caballero se apresura en demasía?, ¿finge
o no, usted, señora?... y cosas así.
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El prólogo de “5mujeres.com”
acude presto, como ven, al fondo del asunto. En el
escenario, una gran pantalla reproduce en directo
las entrevistas y un sector importante del respetable,
sobre todo, del respetable femenino más maduro,
clava la risa en el dial de una carcajada chillona
–el chillido jocundo que suscita la vulneración
de lo invulnerable– y de allí ya no se
mueve. Hasta el final.
Meciéndose en los ecos iniciales
de una deleznable telebasura, cinco actrices, cinco
buenas actrices, interpretarán otros tantos
monólogos orientados al vapuleo del marido
zángano, del varón inepto y presuntuoso,
en fin, de ese “aparato” llamado hombre,
“dotado de un monomando y dos cojinetes”
–¡qué bueno!– cuyos hábitos
dejan mucho que desear en todos los sentidos. El sonado
éxito de “5hombres.com” aconsejó
a sus productores este reverso. Si aquello fue la
cara, he aquí la cruz. ¡Y qué
cruz!
Un aire de sucursalismo televisivo
madrileño campa a sus anchas por “5mujeres.com”
aunque algunos “bona nit!” traten de mitigarlo
con una condescendencia tópica y, a estas alturas,
bastante repugnante. O sea, igual o peor que en el
Paral·lel de los años 50 y 60. De pena.
El texto, que firman nada menos que 12 “autores”
–la alegre muchachada de Globomedia, me dicen–,
se inclina por la vulgaridad más aparatosa.
Sus pocas fosforescencias ingeniosas –las trifulcas
en el súper, la imposible bañera erótica...–
las apaga velozmente el chiste fácil y la tontísima
y sicalíptica analogía.
Neus Asensi, Anna Maria Barbany, Rosa
Boladeras y Montse Pérez no añadirán
con esta aventura ningún mérito a su
currículum. Lo mejor o, si quieren, lo más
vistoso, son algunos fragmentos de la actuación
de Carmen Machi. A modo de bisagra, entre monólogo
y monólogo se escenifica una historieta torpemente
interpretada y sin nigún interés. La
nada químicamente pura. Asegura el programa
que la dirección ha ido a cargo de José
Miguel Contreras y de Ana Rivas, pero es difícil
imaginar que “5mujeres.com” pudiese alcanzar
un nivel más bajo sin tales intervenciones.
Como en tantos otros negocios, se trataba de barrer
cualquier aproximación a la sutileza y al buen
gusto para asegurar el triunfo de la taquilla. Y de
momento vamos bien: el jueves no cabía un alfiler
en el Poliorama.
Fuente:
La Vanguardia
Marzo 2003
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