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Los técnicos
lidian en el Clásico
Liz PERALES
La CNTC reduce su presencia en el Festival de
Almagro
Los rumores que corrieron la pasada
semana de que la Compañía Nacional de
Teatro Clásico (CNTC) no participaría
este verano en el Festival de Almagro han sacado a
la luz los problemas laborales que arrastra con su
personal técnico y que hacen peligrar sus giras.
De momento, el festival se ha asegurado una cantidad
económica extraordinaria del Ministerio de
Educación y Cultura para contrarrestar una
posible ausencia de la CNTC, aunque fuentes del INAEM
confirmaron que estará allí con El burlador
de Sevilla.
José Luis Alonso de Santos,
director de la compañía, ha calificado
estas informaciones de rumores infundados pues niega
que “la compañía tenga en estos
momento conflictos con los técnicos, o que
haya suspendido algún contrato firmado para
actuar“. Sin embargo, varios patronos del festival,
como el consejero de Educación y Cultura de
Castilla-La Mancha, José Valverde, confirmaron
a El Cultural “que hace unas semanas se nos
presentó la programación de Almagro
y se nos dijo que había desaparecido la CNTC
por problemas laborales. Debido a la pérdida
de ingresos que ella genera también se había
reducido la programación del festival en un
30 por ciento, así como espacios escénicos
como el Patio de Fúcares y otras actividades.
Pedimos entonces adoptar medidas”. Las medidas
vinieron después de una reunión que
los patronos del festival mantuvieron la semana pasada
y en la que el Ministerio de Cultura se comprometió
a aportar al festival una cantidad extraordinaria
de 160.000 euros, con el fin de paliar los ingresos
de taquilla que dejará de percibir si la CNTC
no actúa en Almagro. En la actualidad, el Ministerio
aporta 474. 660 euros frente a los 132.000 euros de
la Junta de Castilla-La Mancha, informó el
director del festival, Luciano García Lorenzo.
En esta reunión del patronato se acordó
también que la formación estará
presente del 3 al 13 de julio con El burlador de Sevilla.
Es una presencia reducida, aunque Alonso de Santos
replica que es lo habitual. Desde 1986, y con alguna
excepción, la CNTC suele estrenar un espectáculo
en Almagro y presentar una segunda producción
ya estrenada en la temporada. Patronos y sindicatos
han confirmado que el problema es que la CNTC teme
no poder garantizar que sus técnicos trabajen
más allá de la una de la madrugada (en
Almagro los calores obligan a que las representaciones
comiencen a partir de las 22.00 horas). El conflicto
es de naturaleza sindical y afecta a otras unidades
de producción del INAEM como el Centro Dramático
Nacional, la Zarzuela y los Ballets. Desde hace tres
años los técnicos de la compañía
tienen regulado su trabajo mediante el convenio único,
que rige las relaciones laborales de todos los funcionarios
de la administración central y que se adapta
mal a la naturaleza específica del teatro que
exige que éstos trabajen los fines de semana
y días festivos, hagan giras y tengan horarios
nocturnos.
Fuentes sindicales informaron que
los técnicos de la CNTC intentaron una huelga
el pasado mes de diciembre, que finalmente no fraguó,
y la compañía ha tenido que suspender
algunas funciones de Períbañez en Valladolid
y Santander, términos que también niega
De Santos. “Exigimos que nos paguen los sábados
y domingos y librar dos días a la semana –en
la actualidad cobramos uno y libramos otro–.
De momento, nos negamos a hacer horas extras porque
no quieren negociar un calendario laboral. Y no sé
cómo dicen que vamos a estar en Almagro si
todavía ni lo han consultado con nosotros”,
explica Manuel Luengas, técnico de la compañía
y candidato de CCOO a las elecciones sindicales del
INAEM que se celebrarán el próximo 6
de marzo.
Fuente:
El Cultural
Marzo 2003
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