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El terrorismo
visto por Camus
Itzíar DE FRANCISCO
El 6 de marzo se estrena Los justos en el Espai
Lliure dirigido por Silvia Ferrando
¿Es lícita
la muerte de un culpable si su precio es la vida
de un inocente? Esta es la pregunta que recorre
el texto de Los justos, de Albert Camus y que
ahora recupera el Espai Lliure. El 6 de marzo
se estrena dirigida por Silvia Ferrando, quien
se ha basado en el trabajo actoral y en un texto
comprometido que es, además, de las escasas
obras que abordan el terrorismo, sus razones y
consecuencias.
Escritor rebelde y comprometido, Albert Camus
(Argelia, 1913-Francia, 1960) es autor de una
prolija producción en la que destacan,
entre novelas, ensayos y crónicas periodísticas,
sus obras de teatro. El absurdo, el compromiso
y la rebeldía recorren las páginas
de piezas escénicas como El malentendido
(1942), Calígula (1944), Estado de sitio
(1948), Los justos (1949 ) e incluso La rebelión
de Asturias, que relata la revuelta de los mineros
asturianos en 1934 y que representó con
su compañía teatral L’Equipe,
de la que era director y actor. |
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Obra recuperada
El pensamiento estético y literario presente
en ensayos como El mito de Sísifo o novelas
como La peste adquiere un mayor pulso vital en el
teatro, al que Camus contribuyó con su visión
existencialista y que le ha valido la adscripción
al llamado “teatro del absurdo” . Dentro
de su producción escénica –en
la que no hay que olvidar las adaptaciones de La devoción
de la Cruz de Calderón y El caballero de Olmedo
de Lope de Vega– Los justos es una de sus obras
menos representadas, frente al éxito de Calígula
y El malentendido. Su recuperación para esta
nueva producción de Lliure que dirige Silvia
Ferrando (de 29 años) es también una
de las escasas oportunidades para plantear desde un
escenario el problema del terrorismo. La joven directora
Silvia Ferrando –que ha trabajado con Sergi
Belbel en dos ocasiones– decidió montar
esta obra “por la vigencia de su discurso”.
Los justos relata las acciones de un grupo de jóvenes
terroristas miembros del partido socialista revolucionario,
que organizan un atentado contra el Gran Duque Sergio,
en la Rusia zarista de 1905.
Camus se inspiró en hechos
reales –al igual que en otras obras suyas–
para abordar el tema de la violencia y la licitud
de la muerte de un tirano si el precio a pagar es
una vida inocente. “El autor intenta comprender
a los personajes y encontrarles una salida, pero no
los defiende ni los justifica porque para el autor
francés el asesinato no es inocuo, sino que
conlleva la muerte interior del asesino”, dice
la directora, que asegura que ésta “recupera
algunas sombras del pasado” aunque no se trata
de una obra histórica. Para Ferrando el texto
está lleno de lucidez y de compromiso. “En
el fondo Camus viene a decir que uno nunca sabe cuál
es el bien del otro. Además estoy segura de
que para él no era lo mismo el terrorismo contra
una dictadura que el terrorismo contra una democracia”.
Con aire de thriller
Los justos fue representada por primera vez en Francia,
el 15 de diciembre de 1949 en el Teatro Hébertot
con dirección de Paul Ceettly. Esta es la primera
vez que se muestra la obra en catalán. La propuesta
de Ferrando, de pequeño formato, con actores
jóvenes y basada en la palabra y el trabajo
actoral, también acentúa el lado más
“oscuro y con tintes de thriller” del
texto y recrea la Rusia zarista con cierta estética
chejoviana.
Casi todas las temporadas la cartelera
teatral nos sorprende con algún montaje del
autor francés, lo que demuestra su vigencia
cuarenta años después de su muerte.
Además de esta producción del Lliure,
actualmente está de gira por nuestro país
La caída, un monólogo interpretado por
Francesc Orella y dirigido por Carles Alfaro, una
obra que, como casi todos los textos de Camus, sitúa
al hombre en una época convulsa.
Fuente:
El Cultural
Marzo 2003
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