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RESUMEN
DE NOTICIAS:
HOY TEATRO Y DANZA
Zoila Sablón| La Habana
Por estos días las artes escénicas
se han dejado escuchar. Varias actividades alrededor
de esta manifestación así lo evidencian.
Por supuesto que no me refiero a cantidades –
esos números que tanto nos agobian y en el
caso del arte son arma imprescindible de sus burócratas,
especialmente cuando les falta sensibilidad, y nunca
de sus hacedores–, sino a acciones muy concretas
a favor de la promoción y la perseverancia
por el teatro.
Comenzaré mi recorrido desde
la cronología, que tantas veces nos ayuda.
El grupo Estudio Teatral de Santa
Clara, que dirige Joel Sáez, digamos de manera
nominativa, pero cuya labor de creación colectiva,
hace que su núcleo de actores sean activas
voces en el trabajo diario del conjunto, estrenó
recientemente en su ciudad la obra El traidor y el
héroe, que parte, en su base literaria, del
relato de Jorge Luis Borges, publicado en el libro
Páginas escogidas, por la Casa de las Américas
con prólogo de Roberto Fernández Retamar.
Como ha reconocido el propio Sáez,
la puesta en escena continúa un trabajo estructural
que ya venía haciéndose más evidente
desde A la deriva, del año 1998. En El traidor...
el grupo deja orificios abiertos a través de
los cuales el espectador no se encuentra sujeto a
elípticos sentidos, la “tarea”
interpretativa y emocional por parte del público
es más libre, más abierta en los diversos
niveles de comunicación.
La reconstrucción, a partir
de la recurrencia al pasado, de un presente, conduce
al protagonista, nieto del traidor y el héroe,
a verificar una existencia errática, equívoca.
El teatro como recurso, una vez más en la literatura,
para facilitar ese juego dual, también resulta
un instrumento de Estudio Teatral en este nuevo espectáculo,
para profundizar en ideas y situaciones que corresponden
a la Cuba actual.
Cuando hablaba hace un momento de
la perseverancia en el teatro, no solo el grupo Estudio
Teatral de Santa Clara, anclado en esa ciudad y alimentando
un teatro difícil, duro, de resistencia es
un ejemplo de esa insistente apuesta; también
el público lo es. Las dos revistas cubanas
que abordan las artes escénicas, una en la
Isla y la otra en el contexto latinoamericano y caribeño,
apenas tuvieron una repercusión en sus lectores
potenciales de esa ciudad. No obstante, la Conjunto
no. 127 fue presentada por Vivian Martínez
Tabares, su directora, junto a otros números
de la misma publicación y libros sobre teatro
publicados por las colecciones de la Casa de las Américas.
El penúltimo número
de Conjunto llevó al centro de la Isla el texto
dramático Bandolero y Malasangre, del periodista
y dramaturgo venezolano Gustavo Ott. También
la revista mostró un itinerario por diversos
festivales de teatro en América Latina, y también
en Estados Unidos, que ofrecen un rostro peculiar
sobre las actuales tendencias del teatro en el continente.
En sus páginas puede leerse, además
de ese viaje físico por el teatro latinoamericano
de hoy, un recorrido -a través de diferentes
textos de disímiles procedencias-, también
por una zona de la escena continental, que va desde
el grupo intelectual CADA en Chile durante los años
de la dictadura, hasta la situación actual
de las salas teatrales en Colombia.
Por su parte, el director de la revista
Tablas, Omar Valiño dio a conocer la última
entrega del pasado año, en la cual se muestra
un panorama del Festival de Teatro de Camagüey,
reportajes de festivales en el mundo y entre otros
textos, lo que la revista pudiera anunciar como su
sección teórica con un trabajo de José
Monleón, destacado crítico y pedagogo
español, director de la importante revista
Primer Acto. Este número, al parecer, quiere
abrir un debate en torno a las tendencias actuales
de la dramaturgia cubana y su relación con
la escena del país. El libreto no. 60 publica
un inédito de la teatróloga y poeta
Nara Mansur, Charlotte Corday, pretexto para formar
un cuerpo poético-dramático con altas
resonancias autobiográficas.
Dentro de las actividades por Los
Días de la Danza, evento que desarrolla cada
año el Consejo Nacional de las Artes Escénicas
(CNAE), y que, para ser justos, este año tuvo
una pobre repercusión en su programación
y promoción, Ediciones Alarcos inauguró
su colección Cuadernos Tablas con el título
El suspendido vuelo del ángel creador, del
coreógrafo y bailarín Narciso Medina,
director de la compañía del mismo nombre.
Con esta colección, la revista pretende recoger
una zona de la creación escénica donde
se pone a la luz las experiencias de los propios hacedores,
los procesos de trabajo, las poéticas que van
marcando, en definitiva, los avatares más profundos
de la producción artística. En El suspendido
vuelo..., Medina ofrece las claves de su concepción
coreográfica y su relación más
íntima con la creación.
El pasado martes 29 de abril se celebró
en el mundo el Día Internacional de la Danza.
Desde hace algunos años en Cuba ese festejo
va a la par de la entrega del Premio Nacional de Danza
que otorga el CNAE junto a otras instituciones. Este
año fueron cuatro las merecedoras de tal distinción.
Una distintiva excepción. Las cuatro joyas
del ballet clásico en Cuba, Loipa Araújo,
Aurora Bosh, Mirta Plá y Josefina Méndez
“bailaron” nuevamente para el público
de la sala García Lorca, el pas de quatre que
tanto ha simbolizado para la historia de la danza
en Cuba, después de recibir este Premio correspondiente
al 2003.
Con esta distinción, el ballet
clásico corona a una generación que
consolidó una tradición “extraña”
a lo que se suponía fuera la cultura cubana.
Las cuatro joyas, junto a sus maestros Alicia y Fernando
Alonso, y el fecundo Ballet Nacional de Cuba, compañía
insigne de la danza en el continente y el mundo, legitimaron
esta manifestación en el gusto popular del
cubano.
Para concluir con la cronología,
el pasado miércoles la revista Tablas lanzó
al público de la capital el número uno
de este año. Desde San Ignacio 166, sede de
la revista, y espacio de diálogo que el equipo
revistero ha promovido desde hace algunos meses, la
Tablas fue presentada junto al número 3 de
Dédalo, publicación de la Asociación
Hermanos Saíz.
Ambas coincidencias ponen el punto
común en la celebración del aniversario
150 del natalicio de José Martí. Por
su parte Tablas ofrece un homenaje al director, actor
y pedagogo Roberto Blanco, recientemente fallecido.
Al parecer, la revista felizmente tomará como
eje editorial, la publicación de textos teóricos
de grandes maestros del teatro universal. Con ello
se vendrá a suplir una profunda carencia para
los estudiosos del arte teatral que en muchas ocasiones
solo se sentían alentados con seguridad, en
la esperanza de acariciar un nuevo número de
Criterios. Esta acción se supone entonces que
estreche la distancia de esa larga espera. Muy conectado
con un fuerte movimiento del performance en el mundo
occidental, la revista traduce por vez primera al
español y en especial cortesía de su
autor para Tablas, un fragmento del libro Performance
Studies. An introduction (2002), de Richard Schechner.
Además se dedica un espacio a festejar el aniversario
45 de Teatro Estudio, y, de igual forma, se promueve
el Premio Nacional de Teatro 2003 que recayó
en los actores Verónica Lynn y José
Antonio Rodríguez. Como se sabe, al final de
sus páginas, Tablas recoge en su sección
de crítica, comentarios y reflexiones sobre
los espectáculos más recientes.
Fuente:
lajiribilla.cu
Mayo
2003
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