Nilo
Cruz: escribir teatro viento en popa
JOSE ANTONIO EVORA
El Nuevo Herald
Durante los últimos meses no ha cesado
de viajar entre Nueva York, Los Angeles, Chicago,
Washington, Puerto Rico y Londres, convertido
en el primer dramaturgo hispano que gana un
Premio Pulitzer. Este domingo estará
en el Broward Center for the Performing Arts
para recibir otro premio, el Carbonell. Y aunque
reconoce que todo eso contribuye a la difusión
de su obra, lo que quiere Nilo Cruz es volver
a tener tiempo para sentarse a escribir. |
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Por ahora seguirá faltándole. Precisamente
en estos días llega a Broadway su obra Anna
in the Tropics (Ana en los trópicos), la segunda
que gana un Pulitzer sin haber sido producida antes
en la meca del teatro estadounidense. De hecho, el
jurado del premio se lo concedió expresamente
al texto, pues ninguno de sus integrantes había
visto una puesta en escena de la pieza. Aunque esto
complace mucho al autor, no le ha impedido continuar
modificándola.
''Un libreto es como un mapa, que indica por dónde
ir, pero luego hay que ver lo que dicen los actores'',
afirma Cruz. ``Ahí empiezo a cambiar cosas.
Una acción de un actor es a veces más
significativa que una palabra, y la quitas''.
Nacido en Cuba, Cruz fue traído por sus padres
a Estados Unidos cuando tenía nueve años.
Dio sus primeros pasos en el teatro como parte del
grupo Prometeo, que dirige Teresa María Rojas
en el Miami-Dade College. Desde entonces ha escrito,
entre otras, A Park in Our House, Night Train to Bolina,
Graffiti, Dancing On Her Knees, Two Sisters and a
Piano, Hortensia and the Museum of Dreams, Lorca in
a Green Dress y Beauty of the Father.
Anna in the Tropics abre sus puertas al público
en Broadway el próximo domingo 16, en el Royale
Theatre. Antes de llegar allí, y de haber sido
producida casi simultáneamente en el McCarter
Theatre de Princeton, Nueva Jersey; en el Victory
Gardens Theater, de Chicago, y en el South Coast Repertory
de Costa Mesa, California, fue estrenada en el New
Theatre de Coral Gables, que le comisionó la
obra a Cruz.
''Porque se esté poniendo en Broadway no significa
que hayamos cambiado la puesta'', manifiesta el escritor.
``Tratamos de mantener lo que hicimos en Nueva Jersey,
con algunos cambios. Antes la escena parecía
tener sólo dos dimensiones; ahora le hemos
agregado como un cielo a la factoría, que le
da más contraste al diseño escenográfico''.
Los protagonistas del montaje de Manhattan son los
mismos que la hicieron en Nueva Jersey: la estrella
de cine y televisión Jimmy Smits, quien marca
su debut en Broadway; Daphne Rubin-Vega, que había
trabajado en una puesta de otra pieza de Nilo, Two
Sisters and a Piano, y fue nominada a un premio Tony
por su papel en el musical Rent, y Priscilla López,
que ganó el Tony con su caracterización
de Harpo en A Day in Hollywood, A Night In The Ukraine
y formó parte del elenco de la mítica
A Chorus Line.
''La versión de Los Angeles atrajo a mucha
gente de cine'', relata Cruz. ``He tenido entrevistas
con productores asociados a Universal Pictures que
quieren los derechos para hacer una película.
Todavía no hay nada concreto, pero sí
mucho interés en hacerla''.
El dramaturgo prefiere no entrar en detalles cuando
se le pide que haga él mismo una sinopsis de
Anna in the Tropics, cuya acción transcurre
en Tampa en 1929, y se limita a decir de qué
trata en líneas generales.
''Es la llegada a una tabaquería de Ybor City
de un nuevo lector, que comienza a leerles a los tabaqueros
la novela de Leon Tolstoi Ana Karenina'', dice Cruz.
``Básicamente, es cómo la novela empieza
a cambiar la vida de los tabaqueros; a despertar deseos,
ilusiones, sueños. Tiene que ver con el poder
del arte''.
El Pulitzer, indica el dramaturgo, se concentra específicamente
en esta obra, sin tomar en cuenta su trayectoria como
autor.
''La escogieron más que nada porque tiene
que ver con emigrantes y exiliados; lo que les ocurre
a los emigrantes que pierden ciertas tradiciones en
medio de esta vorágine'', explica. ``Por eso
es una obra estadounidense. Este es un país
que tiene que ver con economía, dinero y nada
más. No eran los dueños de las tabaquerías
los que contrataban a los lectores, eran los propios
tabaqueros los que les pagaban de su bolsillo. Pero
el [empresario] norteamericano empezó a cuestionar
al lector, a introducir las máquinas, apareció
la radio...''
La diferencia fundamental entre el teatro latinoamericano
y el norteamericano, según Cruz, es que aquí
el escritor tiene mucho poder. Se le consulta cualquier
cambio, lo respetan más, mientras en Latinoamérica
es el director quien decide todo.
Como dramaturgo, no cree en el naturalismo apegado
a la realidad que se deriva de una mirada directa
de la gente y de las cosas. El apuesta por un enfoque
oblicuo.
''Escribir es casi como navegar'', afirma Nilo. ``Cuando
uno navega en un velero tiene que ir con el viento,
por aquí y por allá, hasta que llegas.
Si tienes un barco de motor es otra cosa; el de vela
tiene más poesía. Yo escribo así:
que el trabajo te informe. Tienes que dejar que el
trabajo se desarrolle por sí mismo''.
A través del arte, opina Cruz, se crea otro
idioma que puede arrojar luz sobre el tema en cuestión.
''Lo interesante del arte es que toma una temática
familiar y la convierte en algo ajeno'', añade
el dramaturgo. ``Ese es el tipo de teatro que me interesa.
Si vas al punto directo, dudo que sea arte. Lo que
documenta una persona involucrada, como el periodista,
es diferente a lo que documenta el artista. El enfoque
debe ser desde otro ángulo''.
En diciembre vendrá otra vez al New Theatre,
de Coral Gables (''un teatro pequeñito con
un corazón bien grande; gente muy dedicada
al teatro'', dice), para involucrarse en el montaje
de Beauty of the Father bajo la dirección de
Rafael de Acha. Será el estreno mundial de
esta otra pieza de Cruz, en una temporada que abre
el 2 de enero y se extenderá hasta el 15 de
febrero en la sede del grupo, 4120 Laguna St., Coral
Gables. En el reparto figura su ex profesora de teatro,
Teresa María Rojas, que llevaba siete años
sin actuar.
''Para mí Beauty of the Father es su mejor
obra, superior incluso a Anna in the Tropics'', comenta
Rojas. ``Es un texto muy poético''.
En cuanto pueda, Nilo se sentará a terminar
de escribir la próxima obra, que ya tiene título:
Huracán. Una madre y su hija regresan al pueblo
donde viven después que éste, durante
su ausencia, fuera azotado por un un huracán
que puso la farmacia donde antes estaba la escuela,
y la escuela donde antes estaba el ayuntamiento...
Igual sucedió con el alma de la gente, al punto
de que el esposo de la mujer, que era camionero, se
dedica ahora a investigar una rara especie de orquídea.
''Será una metáfora de lo que está
ocurriendo con la guera de Irak, y cómo la
gente se dispersa por culpa de la guerra'', anuncia
Cruz.
Fuente:
El Nuevo Herald
Noviembre
- 2003
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