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Sexo, droga y vida sana
Lola Ogunnaike
THE NEW YORK TIMES
Se
estrena en Nueva York el musical Taboo, con
partitura y protagonismo del excéntrico
cantante.
Boy George saltó a la fama a principios
de los 80 como el cantante sexualmente ambiguo
de Culture Club, la banda británica que
produjo clásicos como "Karma Chameleon"
y "Do You Really Want to Hurt Me".
Pero su estrella, con la misma velocidad que
subió se desplomó. En 1986 Culture
Club ya se había desintegrado. Un año
después, los diarios británicos
hacían saber que Boy George era adicto
a la heroína. Pero, a comienzos de los
90, ya no se drogaba y, desde entonces, se reinventó
y se convirtió en exitoso DJ. |
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Hoy su historia es la columna vertebral
de Taboo, un musical que tuvo un éxito considerable
en Londres el año pasado y que ahora desembarca
en los Estados Unidos, de la mano de Rosie O'Donnell,
una ex conductora de talk-shows devenida productora.
Para este musical, O'Donnell desembolsó 10
millones de dólares y es la única inversora.
En una conferencia de prensa, O'Donnell
dijo que estaba convencida de que Taboo era una inversión
que valía la pena y que, seguramente, iba a
ganar el premio Tony al mejor musical.
La producción reconstruye la
escena de los clubes nocturnos de Londres en los 80,
un mundo caracterizado por la abundancia de travestidos,
drogas y sexo libre. El musical sigue el recorrido
de Boy George desde el estrellato, su adicción
a las drogas, hasta su conversión en budista
vegetariano defensor de la vida sana.
Boy George, hoy un hombre de 42 años,
no es el protagonista principal en esta historia sobre
su vida; ese papel le pertenece a Euan Morton. Boy
George, que escribió la partitura, encarna
a Leigh Bowery, un artista que se había hecho
famoso en Londres por sus payasadas y sus excentricidades.
Bowery y Boy George frecuentaban el club nocturno
Taboo. La historia de Bowery, que se relata paralelamente
a la de Boy George sobre el escenario, cuenta que
el artista murió de sida en 1994.
"Trabajar con Rosie O'Donnell es
toda una experiencia", dijo Boy. "Me gusta
que opine sobre todo". O'Donnell, por su parte,
dijo que trabajar con Boy George "fue como encontrar
el alma gemela". "Es un hombre extraordinario,
con una profundidad fuera de lo común",
dijo. "Llegué a conocer su alma y es una
de las personas más bellas que conocí".
Boy George, cuyo nombre de nacimiento
es George Alan O'Dowd, se crió en Eltham, un
barrio de clase trabajadora de Londres, y tenía
cinco hermanos. "Es por eso que necesitaba tanto
llamar la atención", dijo. Para horror
de sus padres, empezó a usar ropa de mujer
y a maquillarse cuando era adolescente. Su fuente
de inspiración era David Bowie.
"Cuando empecé a descubrir
mi sexualidad, la música y los estilos de vida
alternativos, David Bowie fue mi guía",
dice Boy George. "Una vez que escuché
su música y vi el aspecto que tenía,
ya no me sentí más solo". Al igual
que Bowie antes que él, Boy George combinaba
el talento con una personalidad andrógina provocadora
que se tradujo en millones de discos vendidos. Los
fans se volvían locos por su look tan personal
y por sus comentarios descarados.
Pero debajo del maquillaje y de las
pestañas postizas, sufría, cuenta Boy
George. Lo que describe como un romance tempestuoso
y a veces violento con el baterista de Culture Club,
Jon Moss, terminó destruyendo su autoestima,
a esa altura bastante debilitada.
En ese momento negaba públicamente
que era gay; hoy lo admite. Se volcó a la cocaína
y al éxtasis y pronto vino la heroína.
Recién cuando se supo abiertamente que consumía
drogas optó por desintoxicarse.
Cuando le preguntan cómo se sintió
al tener que revivir, noche a noche, los recuerdos
dolorosos de su propia vida, Boy George dice que ya
pasó demasiado tiempo como para sentirse perturbado.
En cuanto a un posible reencuentro de
Culture Club, Boy George no lo descarta por completo.
"Nunca digas nunca", dice. "Creo que
Jon va a venir al estreno de Taboo y eso es todo lo
que les puedo decir por ahora".
Traducción: Claudia
Martínez
Fuente: Clarin.com
Noviembre - 2003
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