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Un nuevo museo rescata la
historia de la comedia
Vivian Urfeig
Reúne trajes, premios y fotos de grandes
actores argentinos. La entrada es gratis.
En pleno corazón de Palermo
Hollywood se inauguró el Museo de la
Comedia Nacional. En un barrio signado por las
alternativas de la moda, esta idea propone volver
a las raíces buscando en los grandes
maestros del humor los referentes actuales.
Desde Pepino el 88 hasta Enrique Pinti y Les
Luthiers, la muestra recorre el camino de las
figuras más representativas de la comedia
nacional.
En la flamante sala del teatro El Farabute
—Humboldt 1509—, desde hace diez
días hay fotos, vestuario, objetos, accesorios,
premios y discos que fueron aportados por familiares
y amigos de los artistas.
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Está el batón floreado que usó
Jorge Porcel en "La Tota y la Porota", el
peluquín de José Marrone, el sombrero
con el que Alberto Olmedo se transformaba en "Rucucu"
y las pestañas postizas de Niní Marshall.
En medio de los brillos y las sedas tan propias del
teatro de revistas, también se pueden encontrar
huellas de los inicios de la movida del teatro under
que se generó en la década del '80:
la biografía de las Gambas al Ajillo, una estola
que usó Humberto Tortonese en el Parakultural
y fotos de Batato Barea.
"Es un homenaje de la nueva camada de comediantes
a los maestros. Muchos de los humoristas de ahora
no conocen la obra de Olmedo ni la vieron a Niní
Marshall. Nos parecía útil este aporte,
como una forma de retribuir todo lo que nos dieron
estas figuras y lo que ayudaron a formar nuestra identidad
cultural", señala Emilio Tamer, el director
del teatro donde funciona el museo e integrante de
la compañía que hace siete años
trabaja el humor como temática.
Reunir el material llevó su tiempo. "Costó
un poco convencer a las familias, pero una vez que
nos tuvieron confianza empezó a fluir la llegada
de objetos y de vestuario", agrega Tamer. Así
fue como dos semanas antes de morir, en mayo de 2001,
Juanita Martínez —ex vedette y esposa
de Marrone— donó un traje rayado y varios
elementos utilizados por Pepitito.
El vestuarista Guillermo Blanco también resultó
clave para que el museo abriera sus puertas, ya que
aportó indumentaria de Olmedo (una bata azul
que se calzó en 1987 para interpretar "Susana
quiere, el Negro también"), Porcel (elementos
de "La Tota y la Porota") y Sandrini (el
jacket utilizado en "El Baile").
La hija de Pepe Biondi, en tanto, donó el
premio Raíces, que el cómico ganó
en 1988. Y el cineasta Hugo Lezcano prestó
un interesante documento fotográfico de su
colección personal. Se trata de las fotos del
mítico teatro Politeama, que datan de 1888,
y de Pepe Podestá, artífice de la cultura
teatral rioplatense, que le dio vida al payaso Pepino
el 88 en esa sala.
Con el apoyo de la Secretaría de Cultura,
el museo tiene entrada gratuita y funciona en los
horarios de las funciones del teatro, es decir de
viernes a domingos a partir de las 21. Vale la pena
darse una vuelta por esta galería de recuerdos
que, a través de una foto, un long play o un
bigote postizo, reviven una época de oro de
la comedia nacional.
Fuente:
Clarin.com
Octubre - 2003
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