Incluye tu email para recibir información sobre nuestras actualizaciones
POSTALES | FOTOS
ARTÍCULOS - 2003
  Diciembre
Noviembre
Octubre
Septiembre
Agosto
Julio
Junio
Mayo
Abril
Marzo
Febrero
Enero
DIARIOS
  The New York Times
Sun-Sentinel
El Nuevo Herald
The Miami Herald
Los Angeles Times
La Vanguardia
Washigton Post
El Mundo
El Clarín
CNN
ArteMiami.com

BUSCADOR internet teatroenmiami.com
Bajo la piel del monstruo
María Ana Rago

El actor de musicales como El jorobado de Notre Dame y Drácula, protagoniza Frankenstein, dirigida por Kuttel.

Estudió guitarra en el Conservatorio Municipal Manuel de Falla, pero antes de terminar la carrera descubrió que lo que realmente le gustaba era cantar y empezó a tomar clases con Juan Rodó, sin sospechar entonces que seguiría los pasos de su maestro en el terreno de la comedia musical. "Cuando vi Drácula (el musical de Pepe Cibrián Campoy), dije: Yo quiero estar ahí", afirma convencido Pablo Toyos (33). Actualmente, en el Teatro Coliseo compone al monstruo creado por el doctor Frankenstein, en un espectáculo de gran despliegue escénico. Toyos se destaca por la potencia de su voz y por la destreza con la que da vida a un personaje muy particular. Frankenstein está dirigido por un asistente y discípulo de Cibrián (Hernán Kuttel). Pablo también salió de las huestes del pródigo director de musicales, ya que empezó su carrera artística bajo las órdenes de Cibrián.

EN CARNE PROPIA HACE UNOS AÑOS, TOYOS (33) TUVO UN GRAVE ACCIDENTE CON SU MOTO. CUANDO SE REPUSO SINTIO QUE VOLVIA A NACER. (Foto: Roberto Ruiz)

De chico era muy tímido y no se animaba a cantar en público; pero ganó confianza —porque la abuela le decía que tenía talento musical y que se atreviera a mostrarlo—, y se largó. En el 95 integró el elenco de El jorobado de Notre Dame como coprotagonista. Después formó parte del coro de aristócratas en la película Evita, de Alan Parker (con Madonna). En el 97 cumplió su sueño de actuar en Drácula, al año siguiente estuvo en La bella y la bestia, y en 2000, en Los Miserables. "Mi objetivo era ser cantante de ópera, pero rápidamente encontré trabajo en comedias musicales", explica. Confiesa que le cuesta mucho bailar, pero estudió para perfeccionarse en la danza, inclusive la clásica. Participó en un par de zarzuelas (actuó en Doña Francisquita e hizo de tabernero en La verbena de la Paloma); también incursionó en la ópera, en Viva la mamma, con Adelaida Negri y Leonardo López Linares y no descarta volver al canto lírico.

Se fracturó el pie jugando al fútbol justo en el momento en el que tenía que empezar a prepararse para las audiciones de Frankenstein. Pese a eso, no estuvo dispuesto a perderse la convocatoria, aunque tuviera que ir con la bota ortopédica. Le atraía la deforme criatura y quería interpretarla. Hizo una dieta para engordar y entrenó en el gimnasio para que su cuerpo respondiera a las exigencias del monstruo. Llegó con nueva imagen al casting y fue elegido. Para componer al personaje, vio la película de Robert De Niro, uno de los actores que más le gustan; entrenó con un coach que "me fue puliendo" y leyó la novela de Mary Shelley. Caracterizarse le lleva una hora y media. "Me ponen una prótesis en la cabeza y adhesivos en distintas partes del cuerpo para simular varias cicatrices", cuenta. Por eso cada noche tiene que llegar con tiempo al teatro y someterse a la transformación.

¿Qué vigencia creés que tiene Frankenstein?

Es un clásico. La obsesión de crear vida a partir de la muerte es un desafío del presente. Por ejemplo, con el tema de la clonación. Personalmente, veo también la vigencia de la obra desde otro lado: mi personaje está lleno de ternura y no es aceptado por su apariencia. Relaciono eso con la discriminación que podemos ver en la actualidad.

Sabe de qué habla cuando dice "crear vida de la muerte". Tuvo un grave accidente con la moto hace unos años atrás y siente que después de eso volvió a nacer. "Estoy muy agradecido al Hospital Pirovano, que me salvó la vida". Toyos vive en Villa Urquiza y además de actuar, da clases de canto particulares y grupales. "Si viviese en EE.UU. tendría trabajo todo el tiempo en teatro, pero acá podés estar dos o tres años sin trabajar", asegura. Su hermana, que es pianista, lo ayuda a vocalizar cada vez que tiene función. Su monstruo le genera bastante desgaste físico y el tapado con el que viste, le pesa. Pero durante la obra, logra olvidarse de todas las incomodidades y contagia energía. Hasta el 30 de noviembre, Frankenstein (versión de Tiki Lovera y Gustavo Arduini, producida por Alicia Lectoure), sigue en Buenos Aires y tienen el proyecto de salir de gira o hacer temporada de verano en algún lugar fijo.

¿Rescatás alguna faceta en particular de tu personaje?

Aunque se lo ve como malo, es un ser que tiene mucho amor para dar. Pero nadie lo escucha ni lo comprende. Ni siquiera su creador, y eso es lo más doloroso, porque es su padre, el que le dio la vida.

Fuente: Clarin.com
Octubre - 2003

www.teatroenmiami.com no es responsable por las opiniones expresadas. Cada autor u opinante es responsable por sus opiniones e ideas. Igualmente las informaciones relacionadas con espectáculos son enviadas a www.teatroenmiami.com y son los productores y promotores de dichos espectáculos los responsables de cambios, suspensiones o informaciones erroneas. Los materiales son propiedad intelectual © de sus fuentes originales y son utilizados aquí solo con fines educativos

Este website está diseñado para 800 x 600 | Internet Explorer +5.
Design by www.teatroenmiami.com © 2000-2004
TeatroenMiami.com
se actualiza semanalmente
Es un website educativo y sin fines de lucro
Miami, FL - USA