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Presentará Don Juan
Tenorio la Compañía Nacional de Teatro
del INBA
Notimex
El Universal online
Adapta el dramaturgo Luis Mario Moncada el texto
de Zorrilla para la ocasión que pretende trabajar
clásicos en pro de su difusión
Tras una larga ausencia del Palacio de Bellas Artes,
el 1 de noviembre regresará la Compañía
Nacional de Teatro del INBA con el estreno del clásico
de José Zorrilla, "Don Juan Tenorio",
con la adaptación de Luis Mario Moncada y la
dirección de Martín Acosta.
La obra conjunta un equipo de creativos de gran relevancia
como el escenógrafo Alejandro Luna y un reparto
de 19 actores, encabezados por Juan Manuel Bernal,
en el papel de "Don Juan"; Mariana Gaja
será "Doña Inés"; Miguel
Rodarte interpretará a "Don Luis",
y Luis Rábago a "Don Gonzalo".
El dramaturgo Luis Mario Moncada adaptó el
texto de Zorrilla para esta ocasión en que
se pretende relanzar a la Compañía Nacional
de Teatro del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA),
que tendrá como objetivo, trabajar clásicos
en pro de su difusión.
En entrevista, Moncada dijo que como adaptador el
propósito es "tener un respeto a la línea
argumental e ideológica del texto, sin hacerle
mayores alteraciones y en todo caso trabajar en su
aspecto idiomático, con una adaptación
basada de manera fundamental en ese aspecto".
Subrayó que el texto no se presta mucho para
hacerle una gran cantidad de propuestas sin transgredirlo,
a diferencia de las obras de Shakespeare, que tiene
un carácter más temático para
hacer una infinidad de aportaciones, "en el de
Zorrilla hay que ceñirse".
Moncada comentó que el texto tiene un tratamiento
ideológico elaborado desde una perspectiva
centrada en la parte final de la obra, con una importante
diferencia en cuanto a las otras versiones de los
Tenorios, Don Juan se salva por el amor de Doña
Inés.
El texto, dijo, está matizado bajo el concepto
del equipo creativo que dicta: "en estos tiempos
en los que México no puede pasar por alto la
justicia y sobre todo no dejar que las malas acciones
queden impunes".
La versión se está trabajando a partir
de las ideas escénicas que proponen Martín
Acosta y Alejandro Luna, sobre la marcha adapta el
texto en el aspecto del lenguaje, además de
compactar el tema para hacer la trama más dinámica
con algunos juegos escénicos.
"El tenorio es el clásico mexicano por
excelencia pese a que no es una obra mexicana, no
hay puesta más famosa que el Don Juan, sin
dejar de representarse aquí, el texto es adoptado
por México como propio", comentó.
Recordó que Zorrilla vivió mucho tiempo
en México y durante el Imperio de Maximiliano,
ese gobernante decidió integrar una Compañía
Nacional de Teatro, la primera que existió,
y tuvo como encomienda montar el Don Juan Tenorio,
como inicio de un ciclo.
En esta nueva temporada, dijo, la Compañía
se presentará con actores que acuden al llamado
específico de este montaje, pues no cuenta
por ahora con un elenco estable, pero si un equipo
muy amplio de creativos, entre los que se cuentan
el director, diseñadores y un grupo de escenografía.
Por su parte, el director Martín Acosta afirmó
que Moncada adaptó el texto desde el punto
de vista generacional de ellos (dramaturgo y director
a punto de llegar a los cuarentas), con la intención
de involucrar a las anteriores y a las nuevas generaciones.
La obra, dijo, es una combinación de materiales
ricos, está integrada por dos actos, el primero
lleno de aventuras fantásticas y el segundo,
una profunda reflexión metafísica impregnada
de melancolía y teología.
El creativo detalló que la puesta escénica
es una versión dramática seria pero
no en extremo, para que no caiga en la solemnidad,
ni el aburrimiento; el texto comunica un mundo sin
fe y el tema es necesario en esta época porque
habla de creer.
"En principio me interesó este Don Juan
que por un instante puede mirar el pasado al creer
haber matado a una persona, pero en realidad lo asesinaron
y no se percata de ello, con lo cual le otorgan una
oportunidad de tomar una elección entre el
amor o la violencia, la fe o la perdición",
reflexionó Acosta. Agregó que su misión
como director es llevar el romanticismo hasta el límite,
"el Don Juan de la Compañía está
lleno de poetas malditos, de opio, del romanticismo
del siglo XIX, oscuro, sagrado, exaltado tanto de
la fe como del amor, pero no del cursi".
Visiblemente orgulloso de estar en Bellas Artes con
un trabajo realizado por un equipo profesional, sostuvo
que es un privilegio por ser un foro de las artes
escénicas donde la presencia teatral ha estado
ausente.
Sorprendido por la responsabilidad que le confirió
el INBA, dijo que cuando se enteró que la Compañía
Nacional de Teatro debutaría con la puesta
escénica de Don Juan Tenorio, pensó
"pobre del que la haga, por ser la obra más
popular de México, un clásico y el más
pervertido".
Con un texto prejuiciado por él, quien solía
asegurar que "jamás haría un Don
Juan, ni una pastorela", mencionó en tono
irónico que la segunda propuesta quizá
lo espera también para llevarla a escena.
Octubre
- 2003
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