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De nacimientos
y verdades en dos estrenos de teatro
JOSE ANTONIO EVORA
El Nuevo Herald
Esta noche se
producirán en Miami el estreno mundial
de una obra de Víctor Varela, el fundador
y director de Teatro Obstáculo, y la
primera presentación en el sur de la
Florida de una pieza del italiano-argentino
Beto Gianola, con la que el actor Sergio Doré
Jr. celebra medio siglo de vida artística.
Nonato en útero, una
de las cuatro obras escritas por Varela desde
que él y la actriz Bárbara María
Barrientos llegaron a Miami en marzo del año
pasado, estará viernes y sábados
a partir de hoy en la Sala Obstáculo,
del Miami Design District. La noche de las verdades,
una versión hecha por Doré Jr.
del texto de Gianola La noche de la basura --estrenado
en Buenos Aires en 1977--, ocupará durante
cuatro semanas la cartelera del Distinction
Art Center, de Coral Way.
''Este es un espectáculo
que hace un retrato muy particular de Miami,
porque se apropia de muchas características
de la ciudad que no son las más evidentes'',
explica Varela sobre Nonato en útero.
``Establece un vínculo entre el exilio
y la clonación sobre la base de una pregunta:
¿Basta con nacer biológicamente,
o hace falta también un nacimiento social?'' |

PEDRO PORTAL/El Nuevo Herald
Sergio Doré Jr. y Lis Leandro en la obra
teatral 'La noche de las verdades'. |
Como todo el mundo conoce la respuesta,
especialmente los inmigrantes y exiliados, dice el
dramaturgo y director cubano, prefiere no adelantar
mucho más para que cada espectador haga su
propia lectura y termine siendo coautor de la representación.
En cualquier caso, no deja de lanzar un anzuelo.
''El nacimiento biológico es
un regalo de la Naturaleza'', comenta. ``En el nacimiento
social es muy importante el lugar que vienes a ocupar
en la sociedad y el lugar que ocupan las estructuras
sociales en tu desarrollo personal''.
El individuo no toma parte activa
en su nacimiento biológico, pero en el nacimiento
social ya es un ser consciente, más dueño
de la situación, reflexiona Varela.
''Por ahí saco una relación
entre feto y hombre y vientre y país, mundo,
universo'', dice el autor y director escénico.
``Siempre estamos en un vientre; siempre estamos buscando
el nacimiento hacia algo. Todo esto tiene mucho con
ver con el status de la población hispana de
Miami''.
El desafío a la Naturaleza
que significa la clonación deshumaniza al individuo,
refiere Varela. Sin embargo, el dramaturgo cree que
la palabra deshumanizar no tiene siempre un valor
peyorativo.
''Un clon se puede sentir tan deshumanizado
como un exiliado'', aventura el teatrista. ``Aunque
la palabra deshumanización suena mal a los
oídos de la gente, yo no estoy tan seguro de
las connotaciones morales que eso tiene. Quizás
sea bueno deshumanizarse un poco --en el sentido práctico
de la palabra-- para no cometer tantos errores''.
Además de Barrientos, actriz
fundadora de Teatro Obstáculo, toman parte
en este montaje varios alumnos del curso de dos años
impartido en la academia del mismo nombre. Ellos son
Jorge Palmer, Jesús Pérez, Gerardo Maidana
y Reinaldo González Guedes. La música
es de Alfredo Triff, y la escenografía y el
diseño de luces corren a cargo del propio Varela.
''Este proyecto ha sido posible gracias
al patrocinio de la actriz Ivelyn Robbins y de su
esposo, el empresario Craig Robbins, cuya sensibilidad
artística nos permite a Bárbara [María
Barrientos] y mí dedicarnos a Teatro Obstáculo'',
dijo el director del grupo.
Noche de verdades en Teatro
Estudio
Hace 18 años que Sergio Doré
Jr. se acogió a una especie de semiretiro,
con alguna que otra presentación en espectáculos
de Gratelli. Pero ahora, al acercarse el aniversario
50 de su debut artístico --''cuando todavía
era muy niño'', aclara--, quiso celebrarlo
con una vuelta a las tablas.
La adaptación del texto argentino
hecha por Doré Jr. transcurre en el dormitorio
de una pareja al regreso de la boda de su hijo. María
(Lis Coleandro) y José (Doré Jr.) llevan
25 años de matrimonio, dedicados más
a la familia que a su vida de pareja. Esa noche saldrá
a la luz todo lo que dejó de ser dicho y discutido
en un cuarto de siglo, desde los resentimientos con
sus respectivas familias cuando iniciaron el noviazgo
hasta las infidelidades.
A Doré Jr. le gustó
la sala de Teatro Estudio en el Distinction Art Center
porque tiene el ambiente íntimo que requiere
la obra.
''Permite un trabajo más coloquial
con el público, sin tener que gritar para que
escuche el de la última fila'', explica el
coproductor, actor y director, quien contó
con la asesoría artística de Manolo
Villaverde. ``Hablamos bajito y todo el mundo nos
entiende; podemos hacerlo casi como en televisión''.
Doré Jr. salió de Cuba
en 1961 hacia España, y allí vivió
y trabajó 13 años. Casi todo lo que
hizo en la península fue teatro, especialmente
con la compañía de Alejandro Ulloa.
En 1974 vino a Miami. Al principio se le vio en papeles
de teatro dramático y luego en comedia. En
el Teatro Martí, por ejemplo, dirigió
un par de obras protagonizadas por Leopoldo Fernández,
``Tres Patines''.
''Una de las que trajo tenía
solamente 16 páginas, cuando normalmente un
libreto tiene 60'', recuerda Doré Jr. ``Todo
lo demás lo tenía Leopoldo en la cabeza''.
Tony Acevedo, coproductor del espectáculo,
dice que lo que más le gustó de La noche
de las verdades es que parece ``la vida misma''.
''Es el conflicto de cualquier matrimonio
en cualquier parte del mundo con más de 25
años de casados, que tienen hijos y no atienden
su vida matrimonial, hasta que llega un punto en que
ese hilo se puede romper fácilmente'', comenta
Acevedo. ``No se trata de una comedia romántica,
sino de una tragicomedia''.
Fuente:
El Nuevo Herald
Septiembre
- 2003
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