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Ollantay Magazine,
amor al teatro
Por Luis de la Paz
Diario Las Américas | La Revista del Diario
La revista especializada en teatro
Ollantay Theater Magazine, que edita en Nueva York
el dramaturgo cubano Pedro Monge Rafuls está
conmemorando su décimo aniversario, y eso es
motivo de celebración para los que han hecho
posible la publicación, y también para
los amantes del teatro, que han podido contar, a lo
largo de una sólida década, con una
revista que ha dado a conocer y resaltado el teatro
que realizan los hispanos en los Estados Unidos.
Monge Rafuls toma el nombre Ollantay
para su publicación “por ser la única
pieza que sobrevivió la conquista española”.
Este drama quechua plasma la rebelión del guerrero
Ollantay por el amor de la princesa Kusi Ooyllur,
hija del poderoso jefe Inca. La pieza, que se pierde
en las tradiciones peruanas, sólo era representada
en fiestas populares hasta que el clérigo Antonio
Valdez, la transcribe.
Usando como simbología la
fuerza que representa el teatro precolombino y las
raíces latinas del barrio de Queen en Nueva
York, donde están representadas todas las comunidades
latinoamericanas, se fundó hace 27 años
el grupo Ollantay Theatre Ensamble. En aquel entonces
el propósito era llevar a escena obras de autores
latinos, montar exposiciones de pintores y fotógrafos,
hacer presentaciones de libros y talleres para resaltar
los valores de los hispanoparlantes en la gran manzana.
El primer evento que realizó fue en 1977 con
la puesta de El delantal blanco, del chileno Sergio
Vadanovic, desde entonces no ha cesado en su empeño,
aunque si ha revalorado su curso.
Monge Rafuls apunta: “En la
actualidad nuestra actividad fundamental es publicar.
Llegó un momento en que nos propusimos qué
hacer distinto y se estableció que era más
importante preservar lo que se hacía, que dedicar
recursos a exposiciones y otros actos”. Desde
que surgió Ollantay Press, se han publicado
veinte números de la revista, así como
monográficos teatrales y otros de poesía
como PoeSída.
Desde que Ollantay se consolidó
hace diez años como una publicación
semestral y bilingüe, ha dado a conocer más
de treinta obras de teatro en inglés y español.
Algunas han sido traducidas y llevadas a escena una
vez publicadas en la revista. También autores
que hoy gozan de prestigio como el cubano Nilo Cruz,
ganador del Premio Pulitzer 2003, por su drama Anna
in the Tropics y el puertorriqueño Eddy Sánchez,
fueron publicados en Ollantay. “Nosotros hacemos
una revista única en su género. Hay
otras hechas por universidades, pero van dirigidas
a profesores y tienen un marcado acento académico.
Nuestro reto mayor es la voz del artista, más
que del académico”, apunta Monge Rafuls,
quien señala que la revista tiene una tirada
de 5,000 ejemplares, llegando a grupos de teatro,
festivales y eventos internacionales. Además
se distribuye en ciudades importantes de Europa y
América. La publicación se ha sostenido
gracias a los fondos que recibe del departamento de
asuntos culturales de la ciudad de Nueva York, el
State of the Arts del estado de Nueva York, el National
Endowment for the Arts, así como algunas contribuciones
privadas.
En la más reciente entrega
de la revista, número conmemorativo de los
diez años, la publicación recoge varios
ensayos y análisis de interés, además
de dos obras inéditas, Almas gemelas, del argentino
Eduardo Rovner y Rehenes, del cubano José Abreu
Felippe, lo que reafirma el objetivo fundamental de
dar a conocer el teatro de los hispanos. “Creo
que el aporte más notable de Ollantay es el
de mantener viva la cultura latina en los Estados
Unidos, el haber ayudado a dejar constancia del trabajo
de los latinos en este país, independientemente
del lugar de donde provengan”, responde Pedro
Monge Rafuls ante la pregunta sobre los logros más
importantes alcanzados por su institución cultural.
Es ineludible abordar el tema del
teatro realizado por los cubanos fuera de la isla.
Para Monge Rafuls “el teatro cubano en el exilio
es muy bueno, pero el gran problema es la falta de
productores y directores que estén a la altura
de esas obras. Tenemos a José Corrales, Nilo
Cruz, José Abreu Felippe y Matías Montes
Huidobro, para sólo citar unos pocos, que están
escribiendo un teatro de suprema calidad, por sus
temas, estilo y técnica, que no son representados
de la manera que merecen”.
Esa falta de condiciones e interés
para producir obras de autores locales es muy lamentable.
En Miami, donde se realiza desde hace dieciocho años
prácticamente el único festival de teatro
de importancia en el país, la presencia de
autores y grupos establecidos en los Estados Unidos
es mínima, haciéndose énfasis
en el teatro internacional. Sobre el tema Monge Refuls
afirma: “Es evidente que el festival de Miami
se preocupa poco por lo que se hace dentro de los
Estados unidos, y mucho menos por lo que hacen los
cubanos. Ellos hacen más énfasis en
lo que se hace en la isla que en lo que hacen, los
propios cubanos, en el exilio”.
Septiembre
- 2003
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