Incluye tu email para recibir información sobre nuestras actualizaciones
POSTALES | FOTOS
ARTÍCULOS - 2003
  Diciembre
Noviembre
Octubre
Septiembre
Agosto
Julio
Junio
Mayo
Abril
Marzo
Febrero
Enero
DIARIOS
  The New York Times
Sun-Sentinel
El Nuevo Herald
The Miami Herald
Los Angeles Times
La Vanguardia
Washigton Post
El Mundo
El Clarín
CNN
ArteMiami.com

BUSCADOR internet teatroenmiami.com

EL SASTRE DE LA PARLATURA
Tania Cordero| La Habana

«En la actualidad, los censores han cambiado sus métodos. Ahora la censura es más bien invisible. Se basa en que las compañías se ven obligadas a solicitar dinero público. Esas ayudas se dan según la voluntad del estado. Al negar ese dinero a los grupos más revolucionarios, están ejerciendo una forma más refinada, pero no menos fuerte de censura». Entrevista para La Jiribilla con Alfonso Sastre, de visita en La Habana.

Entre las muchas visiones sobre el hecho teatral que compartió el ya clásico dramaturgo español Alfonso Sastre con un nutrido grupo de teatristas cubanos, apareció insistentemente este vocablo, parlatura. La definición apunta a lo que tiene el texto teatral de propuesta para confirmarse o escabullirse sobre las tablas. En la mañana del primer viernes del XI Festival de Teatro de La Habana, Sastre mostró su humildad, humorismo y conocida verticalidad política, su pasión por el teatro. El diálogo posterior matizó algunas afirmaciones rotundas del autor de Escuadra hacia la muerte, un texto que ahora cumple cincuenta años y vuelve a estrenarse en Barcelona y otras plazas del mundo. La Televisión Cubana, igualmente prepara una versión de este título, bajo la batuta del cineasta Enrique Álvarez.

Alfonso Sastre

En cuanto a la relación con la práctica escénica, quedó claro que, aunque se niega a la subestimación del texto o su deformación sobre el escenario, ha colaborado con directores imaginativos y serios. Sastre refirió una divertida anécdota a partir de su intercambio con el importante actor Adolfo Marsillach —a quien dedicará un homenaje este Festival—, en virtud de la cual se enriqueció la estructura dramática de Escuadra... También recordó cómo la inclusión de una actriz cantarina en la puesta en escena de su obra La mordaza lo obligó a buscar interesantes soluciones y sutilezas. Más de cerca, este madrileño nacido en 1926, accede al diálogo, saboteado por una apretada agenda, en exclusiva con La Jiribilla.

¿Qué elemento diferenciador usted señalaría entre aquel Manifiesto por un teatro de agitación social en 1950 y este otro concepto de Teatro Vertebral que esboza hoy?

La inquietud viene a ser la misma. Entonces éramos muy jovencitos y descubrimos que el teatro podía ser útil como una forma de intervención en la vida social. La escena podía ser algo más que juego, diversión o algún logro intelectual aislado. Nos percatamos del carácter político que podía tener el teatro en determinadas circunstancias. En ese momento en España había una dictadura terrible y pensábamos que la vida española necesitaba una agitación espiritual que produjera nuevas inquietudes, que contrapunteara el nefasto ambiente que había dejado la victoria de Franco en la Guerra Civil de 1939. Vale recordar que la censura prohibió aquel Manifiesto y no llegamos a hacer ninguna función.

Ahora, cuando hablo de un Teatro Vertebral, me refiero a un teatro que tenga un sentido, que apunte hacia alguna parte; es una puesta al día de aquellas inquietudes que han movido toda mi vida en el teatro.

En las circunstancias de hoy, supuestamente terminada la Guerra Fría, ante el repliegue de las fuerzas de izquierdas, ¿qué posibilidades tiene ese teatro de agitación social de implementarse?

Es difícil porque de momento se ha producido un desplazamiento de colegas nuestros hacia posiciones conservadoras. Habrá que trabajar en ese sentido y habrá que establecer una diferencia entre las personas que se han desalentado y los otros, ya irrecuperables, porque están francamente aliados al imperio. Nos aguarda un trabajo muy complejo. Cuando vemos el documento contra Cuba, por ejemplo, distinguimos entre los firmantes los que han sido impulsados por la desorientación del momento y las personas de derecha.

Durante muchos años usted fue considerado un escritor incómodo, maldito. ¿Qué queda de la esencia de esa rebeldía en la parlatura de sus obras recientes?

Mis problemas con la censura fueron los mismos que los de la mayoría de los escritores durante la dictadura franquista. Tal vez yo era un poco más radical en algunos aspectos y eso me hacía más vulnerable.

¿Y ahora?

En la actualidad, los censores han cambiado sus métodos. Ahora la censura es más bien invisible. Se basa en que las compañías, ante los grandes costos del teatro, se ven obligadas a solicitar dinero público. Esas ayudas se dan según la voluntad del estado o de las instituciones gubernamentales. Al negar ese dinero a los grupos más revolucionarios, más rebeldes están ejerciendo una forma más refinada, pero no menos fuerte de censura.

La Jiribilla
Septiembre - 2003

www.teatroenmiami.com no es responsable por las opiniones expresadas. Cada autor u opinante es responsable por sus opiniones e ideas. Igualmente las informaciones relacionadas con espectáculos son enviadas a www.teatroenmiami.com y son los productores y promotores de dichos espectáculos los responsables de cambios, suspensiones o informaciones erroneas. Los materiales son propiedad intelectual © de sus fuentes originales y son utilizados aquí solo con fines educativos

Este website está diseñado para 800 x 600 | Internet Explorer +5.
Design by www.teatroenmiami.com © 2000-2004
TeatroenMiami.com
se actualiza semanalmente
Es un website educativo y sin fines de lucro
Miami, FL - USA