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max barbosaMax Barbosa (Palma Soriano, Santiago de Cuba)

Licenciado en Letras por la Universidad de Oriente. Integró los elencos de las agrupaciones Teatro Juvenil de La Habana y las Brigadas Artísticas Francisco Covarrubias. Laboró durante diez años en TeleRebelde - hoy TeleTurquino-, Santiago de Cuba, como actor, escritor y conductor del programa La Trova Santiaguera. Incursionó en la actuación radial en la emisora provincial CMKC. Reside en Miami. Aquí ha escrito para varias publicaciones locales, entre estas, La Voz Católica, El Nuevo Herald, Éxito así como en mundolatino.com (New York) y cubaencuentro.com (Madrid).Dos de sus entrevistas fueron escogidas por la editorial Aduana Vieja para su antologia La crónica más larga. Periodismo cubano en el exilio ( Madrid,2016).  Es periodista de www.teatroenmiami.com desde el pasado siglo.

baño de luna asela torresPor Max Barbosa – www.TeatroenMiami.com

Fotos Asela Torres

Baño de luna, escrita y dirigida por Nilo Cruz, se destaca, sobre todo, por el punto de vista  del elenco al conformar los personajes.

La diferencia entre el Obispo Andrews (Carlos Acosta-Milián), Padre Monroe (Ariel Texidó), Marcela (Claudia Valdés), Martina (Teresa María Rojas), Taviano (Joel Hernández Lara) además de Trini (Andrea Ferro) es encomiable. Al comienzo, cuando Monroe predica su “parábola de la cerca”, a centro, la familia que constituyen las personas mencionadas anteriormente (Taviano no había regresado de República Dominicana), se encuentran en el lateral derecho-proscenio; Andrews, en el lado opuesto en la misma sección. Todos de pie, excepto Martina en silla de ruedas. Las reacciones de cada uno de ellos al escuchar el sermón contribuyen a tejer sus procederes durante el desarrollo del conflicto, así como a la identificación del publico con ellos. No es un simple empezar. De ahí la definición de “prólogo” asumida por el autor.

Carlos y Ariel logran dos actuaciones admirablemente disímiles. Si el primero concibe cada acción física acorde con su rango, o sea, meditada, sin exabruptos, murmullando el texto de modo paternal (Andrews es guía espiritual y amigo de Monroe), con sentido de intimidad – las paredes pueden tener oídos-, para que no trascienda a la comunidad parroquial el amor que Monroe siente por Marcela, feligrés; Ariel da riendas sueltas a la espontaneidad que le caracteriza y a la sensibilidad con que incorpora el personaje, dominando el texto como si le perteneciera. ¿Tendrá esto que ver con la formación eminentemente práctica del actor? Hermosa, sintomática y pecaminosa la escena en la que él y ella se encuentra en el confesionario, ¡en el confesionario!, para besarse por primera vez separados por un velo. Martina fue concebida para Teresa María Rojas. Mencionar que es actriz sería redundancia atroz por tratarse de un acto reputacional debido a que el personaje se adueña de quien amenaza con dejar las tablas. Grata sorpresa la aparición de Claudia y Andrea. Esta experiencia debe ser vital para Claudia por su anterior participación en demasiadas comedias. Aportó sinceridad, sabiendo incorporar las constantes peripecias que sacuden al personaje. De la misma manera, Andrea demostró que no sólo en el teatro musical puede estar presente. Sin embargo, la actuación de Joel Hernández Lara al discutir asuntos de familia con Martina, su madre, refleja falta de experiencia al no controlar las emociones que provocan el altercado: tenso el rostro, demasiada preocupación por la cabellera. Así lo vimos cuando asistimos el viernes 4.

Como es costumbre en las puestas de Nilo Cruz, la escenografía y utilería en función de las actuaciones, generando sentido de síntesis con lo mínimo.

Para enriquecer esta nota recomendamos Baño de luna: fe y razón encontradas.


Nota del comentador:

La Iglesia Católica posee más de veinte ritos, entre otros: copto, maronita, sirio, caldeo y latino. El Padre Monroe pertenece a este último. Si el aspirante al sacerdocio se decide por el rito latino, se le exige el celibato. Es decir, ”voluntariamente” opta por esta categoría,  nadie lo obliga. Ahora bien, si en el trascurso de su magisterio sacerdotal se enamora, el Obispo correspondiente le solicitará que medite su decisión de la misma manera que aconsejó Andrews. Si insiste, el sacerdote “cuelga los hábitos” sin necesidad de escándalos, pudiendo mantenerse vinculado a la Iglesia en diversas funciones no sacerdotales. La fe y la razón pueden complementarse.

 Baño de luna. On Stage Blackbox del Miami-Dade County Auditorium. 2901 W. Flager hasta el 13 de agosto. Viernes, 8: 30 pm. Sábado, 5:00 pm y 8:30 pm. Domingo, 5:00pm.

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