Category: Teatro
Por: Maikel Chávez García para www.TeatroenMiami.com
Este jueves 2 de febrero de 2012 han comenzado las representaciones en el XI Festival del Monólogo “Teatro a una voz”. La ciudad de Miami una vez más se adentra en las peculiaridades del actor que, en su soledad, construye la teatralidad conectando sus vivencias como pretexto para recrear una nueva realidad en la escena. Un monólogo no es más que un diálogo sostenido por un personaje con los receptores desde su particularidad, donde salen a flote conflictos y esencias de su carácter y su historia.
Muchos creadores son parte ahora de la aventura teatral que promete construir un puente para el crecimiento de la escena a partir del elemento fundamental del teatro: El actor. Una de las utopías que soñamos para esta edición XI del festival era la creación del boletín del mismo que diera la posibilidad de marcar el pulso de los días de intenso teatro que la ciudad vivirá a partir de uno de los eventos de mayor relevancia y permanencia en Miami, (según otras fuentes oficiales de comunicación). Un boletín que recogiera la memoria y la preservara. Establecer el ejercicio de la crítica desde los protagonistas que están inmersos en el evento.
Desde La Habana, soleada y a la vez bautizada por el mar con sus violentas olas que a ratos amenaza con serruchar sus cimientos y echarla a navegar para llegar a otros puertos y gritar: ¡Eh, aquí estamos los cubanos que vinimos a saludar! Desde esta misma Habana donde soñar el teatro no es más que un ejercicio de interconectar la vida con las utopías y con los deseos de borrar el tedio, escribo hoy como si ya fuera uno de los protagonistas del festival.
He nombrado esta pequeña reseña “Utopías y puentes” con un interés marcado, pues creo que muchos son los sueños que me movilizan para ser parte hoy de los participantes. Uno de ellos es la posibilidad de ver en escena la dramaturgia espectacular de mi obra “Puerto de coral” que Havanafama retoma como parte de sus jornadas de intenso teatro. Otra es la posibilidad de dialogar con muchos creadores prestigiosos que honran al festival con su presencia. Ver teatro y analizarlo, ver teatro y dialogar conmigo mismo y con las herramientas heredadas y aprendidas de los grandes de la escena en mi isla y también confrontar a partir de lo visto y vivido en otros puntos del mundo. Puro teatro, nada más, que es en realidad el sentido de este evento que reúne a muchos artistas de diversos puntos.
Muchas cosas pienso en este instante en el que me enfrento a la página en blanco con las ansias de abordar la escena desde el pensamiento, y es que no hay mejor instante que el pensamiento para crear lazos de unión. Desde la mente se gestan las más valiosas batallas y se vencen los más duros conflictos. Revisando el programa del Festival encuentro una diversidad temática desde sus títulos, reuniendo a autores importantes como el ya desaparecido maestro Héctor Quintero, con su monólogo “Antes de mi el Sahara” una suerte de juego escénico que mira con ojo crítico a ese sector del teatro que trata de marginar tendencias que nada tengan que ver con ellos. El dramaturgo, con ese magistral don que siempre tuvo de hacer reflexionar desde la risa nos lanza una bofetada con su partitura dramática exponiéndonos al análisis de superficialidades o debilidades en las que un artista puede caer si no busca su voz propia. Lo catatónico cobra cuerpo renovado desde la risa para establecer un puente entre realidad y reflexión. El personaje central que utiliza su conferencia para demostrar un tipo de representación caótica en su tiempo, es juez y parte. De esa manera nos incita a los receptores a hacer también como él nuestro veredicto y nos pone frente a la dicotomía de saber buscar el camino o las distintas maneras de actuar entre vida y teatro. Esta es una de las primeras ofertas que los escenarios de Havanafama proponen. Dirigido por Valentín Álvarez el monólogo pretende hacer un homenaje a uno de los grandes de la escena cubana ya desaparecidos.
El festival propone además en su cartelera espectáculos interesantes y llenos de nuevos caminos para el análisis. Creo que sería oportuno aprovechar este tiempo de intenso teatro para pensar la vida desde la escena y conferenciar con nuestra esencia. El festival ha comenzado y sigue proponiéndonos momentos extraordinarios para pasar un mes único, no sólo signado por el amor, sino también inundado de teatro. Ojalá nos veamos pronto en esta gran fiesta de la escena que es el XI Festival del Monólogo “Teatro a una voz”.