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Por WALDO GONZÁLEZ LÓPEZ | Entrevista exclusiva para www.TeatroenMiami.com
El talentoso dramaturgo, director artístico y general de la Compañía ArtSpoken Performing Arts Center responde las preguntas del crítico sobre la edición del (Primer) Festival de Teatro de Pequeño Formato de Miami, que hoy continúa con éxito su segunda semana
Yoshvani, llegaste a Miami en noviembre del 2006, y fundaste el teatro ArtSpoken Performing Arts Center en 2010. Y aunque te conozco desde menos tiempo atrás, he podido constatar con satisfacción que eres un creador inquieto, ya que diriges obras, escribes y adaptas otras, y fundas y organizas eventos, como el recién iniciado Primer Festival de Teatro de Pequeño Formato de Miami. Entonces, ¿qué más haces o, mejor, qué dejas de hacer con tal ímpetu?
-Waldo, la obra de un creador es lo que él pueda hacer a pesar de sí mismo, una eterna lucha por acallar el ruido exterior con su voz interior. Siempre ando sacudiendo el árbol del facilismo, incitando a los más jóvenes a accionar la bomba de lo maravilloso, conminando a los más experimentados a romper la inercia del impase, convocando toda suerte de seres humanos a la cita impostergable de vivir, porque el aburrimiento nace de la uniformidad. Y me obligo a dar el ejemplo: no paro de escribir, de dirigir, de proponer autores que apenas han sido llevados a escena en Miami, como Harold Pinter, Lars Norèn, Peter Handke, Botho Strauss, Mario von Mayenburg, Sarah Kane, Bernard Marie-Koltès, Rodrigo García, Ulises Cala, y otros que no son dramaturgos pero son literatos imprescindibles como Nikolai Gogol, Raymond Carver, Juan Rulfo o Julio Cortázar. Las leyes del espacio escénico son diferentes a las de la literatura, pero el objetivo sigue siendo llevar un máximo de literatura a la escena. Lo que me falta es tiempo, por el momento sólo puedo crear veinticuatro horas por día. Estoy terminando de escribir mi nueva obra Aberraciones, y preparando el montaje de Siempre se olvida algo, de Virgilio Piñera, para el Congreso Internacional del ICRA, dirigido por Matías Montes Huidobro. Este ímpetu me impide estar más tiempo con los míos, con mi madre, con mi hija, con mi mujer, con mis amigos, conmigo mismo, digamos que disfruto de la famosa soledad muy concurrida.
En cuanto al evento, ¿cuáles objetivos te llevaron a su creación, lo que me interesa, pues —al margen de resultar necesario, en los tiempos que corren, por la síntesis y economía de medios de esta manifestación— no poco me atañe y atrae por haber sido jurado en casi todas las ediciones del Primer Festival del Monólogo que, entre 1988 y 1998, se celebró con éxito en Cuba, donde este género expandió las puertas a la entonces muy precaria vida teatral capitalina, como luego la pieza en un acto, por lo que años atrás publiqué, con el fin de apoyar ambas expresiones, los volúmenes La soledad del actor de fondo (Monólogos cubanos), por Ediciones Unión, en 1999, y Cinco obras en un acto, por la Editorial Letras Cubanas, en 2001?
-En Miami existen tres festivales: el Internacional de Teatro Hispano de Miami que, dirigido por Mario Ernesto Sánchez, es toda una referencia a nivel iberoamericano, pero en el que generalmente no pueden participar las creaciones del patio que no sean de Teatro Avante; el Internacional del Monólogo «Teatro a una voz» que, organizado por la compañía Havanafama, impide la participación a espectáculos estrenados durante el último año en Miami; y el TEMFest, organizado por la compañía Teatro en Miami Studio, al que se accede por invitación, y donde la dirección del Festival confiere un Premio a la carrera de personalidades de nuestra escena.
«Pilar L. Bosch, mi partenaire en esta empresa y yo, buscamos el perfil de un Festival de nuevo tipo, que contuviera elementos que los existentes no poseen, para tratar de no hacer más de lo mismo. Hablo francés, inglés y creole y sé que Miami no es solamente hispanidad, así que decidimos el carácter multilingüe del Festival; también quisimos que todos los espectáculos estrenados en el año en Miami pudieran converger en uno a fin de año y encontrarse con espectáculos venidos del exterior de la galaxia teatral miamense, así que decidimos el carácter abierto del Festival, abierto a todos los que hacen teatro en cualquier parte del mundo, y ahí vino su carácter internacional; la cereza sobre el pastel surgió del entusiasmo suscitado por el carácter competitivo del Festival. Así que nos dimos a la tarea de buscar un jurado de altísimo nivel, libre de compromisos y que decretara de manera independiente e inapelable. Todos los participantes coinciden en que la idea les gusta, y si el día de las premiaciones hay alguien decepcionado, eso le dará fuerzas para volver a participar el año próximo. Además, se sabe que cuando el jurado es bueno e imparcial y el “after party” agradable, las decepciones se toman con filosofía.»
El objetivo del Festival, de acuerdo con la convocatoria publicada, tiende a que Miami «se abra más a la producción teatral de otras regiones, y que una mano se tienda desde esta ciudad a los creadores escénicos de los Estados Unidos y el mundo». En entrevista con mi colega Luis de la Paz, subrayaste: «Si algo me da tristeza es el precio que hay que pagar en Miami para tener éxito. Para hacer mi teatro y decir mis verdades, no puedo depender del éxito, yo he decidido hablarle al corazón de las personas y no a sus orejas, y es que no todo el mundo tiene orejas, pero todos tenemos un corazón. Más que un hombre de éxito, me interesa ser un hombre de valores.» Con tal propósito, ¿esperas que esta primera edición constituya el «festival con carácter abierto, multilingüe y competitivo» que ya se realiza desde el pasado viernes primero de diciembre (culminará el 19) en dos salas: como sede principal ArtSpoken, secundada por Akuara, en las que se presentarán piezas de hasta tres actores en escena, con duración de quince a ciento veinte minutos?
-Una cosa era concebirlo y otra bien diferente era realizarlo. Lo hicimos con el solo apoyo de los interesados (actores, creadores y público), en una época del año delicada, en franca competencia con Art Basel, el evento artístico más importante de Miami. La suerte no existe, sólo hay citas a las que no acudimos porque no supimos percibirlas. Era importante que participara la mayor cantidad de compañías, de actores, de directores, de diseñadores, de críticos, de nacionalidades. La colaboración de Akuara Teatro nos cayó como una bendición. Algunos actores trajeron a sus directores, otros directores trajeron a sus actores y el programa se compuso solo, como un efecto de puesta en evidencia.
«Waldo, este es un Festival que nace de la necesidad de un colectivo de creadores que demandan cada vez más espacio en nuestro paisaje escénico y audiovisual. Y por eso funciona, por eso las salas están repletas, por eso acaparamos la atención en las redes sociales y los medios de expresión alternativos. La primera semana del Festival ha sido sencillamente de lujo, pero aún es muy temprano para cantar victoria. Lo confirmaremos esta nueva semana, con una asistencia contundente y una presencia del debate en Internet. Todos los que quieran apoyar el Festival, sumarse a esta dinámica surgida de ninguna parte y que lo inunda todo como una gripe encantadora y efímera, pues que se manifiesten. Y los que no se quieran sumar, los que consideren peligroso este movimiento, los que se sientan en peligro ante esta hemorragia de poesía, pues que se atrincheren en sus bunkers de conservación y activen sus kits de sobrevida.»
¿Cuánto influyen los amigos y los que no lo son en un evento de este jaez en Miami, donde no existe el apoyo oficial y el teatro se hace a todo pulmón, sólo por las ganas de hacerlo y, sobre todo, por apoyar el arte en La Ciudad del Sol.
-El teatro no es una cuestión de amigos, a veces nos ayudan más las malas intenciones de nuestros detractores que las buenas intenciones de los amigos. Esto está parido y no hay quien lo pare, el año que viene multiplicaremos la cantidad de participantes, sedes y eventos colaterales.
Por último, también confesaste al colega Luis de la Paz, que «la historia de nuestro teatro seguirá escribiéndose en el tiempo y el espacio, como una cadena de acciones físicas», ¿qué perspectivas auguras a este nuevo y singular evento, el primero —creo— de su tipo en este país, al menos en el ámbito hispanohablante?
-Bien, Waldo, pienso que podríamos convertirnos en un fenómeno de sociedad, salido de las tripas de los artistas, quienes, con fe y la ayuda de la Madre Naturaleza, son los únicos seres capaces de producir fenómenos naturales.
PARA CONOCER MÁS DE YOHSVANI MEDINA
Nacido en la provincia más al noroeste de Cuba: la Pinar del Río de 1967, el aún joven y ya varias veces laureado director artístico y general de la Compañía ArtSpoken Performing Arts Center, empresario y profesor teatral ha dirigido un promedio de 40 espectáculos, en los que ofrecido enormes posibilidades a los creadores escénicos del patio. Merecedor en New York del Premio «Nuestras voces» por su obra Probation (que dirigirá próximamente en New York), como también autor de Sinfonía en Do mayor (y La menor), con nueve nominaciones en los Miami Life Awards, donde arrasó al ganar cuatro de las más importantes estatuillas, entre otros en Europa, Estados Unidos y el Caribe —donde también ha publicado sus libros—, su trayectoria sigue a través de los Estados Unidos, con giras por una veintena de ciudades norteamericanas y en América Latina, donde participó en el Festival Internacional de Teatro de la Ciudad de Mérida, en México, como lo ha hecho en el de La Habana. Este año fue invitado al Festival Internacional de Teatro de Cádiz, en España.
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Fotos: Cortesía del entrevistado