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Habey Hechavarria PradoHabey Hechavarría (La Habana, 1969).

Teatrólogo, profesor, padre de familia, humanista. Licenciado en Artes Escénicas, por Instituto Superior de Arte (Cuba). Master en Ciencia, por Nova Southeastern University (USA).

circo-se-llevo-2014-37Habey Hechavarría Prado – www.TeatroenMiami.com

El festival del teatro de arte de Miami, el TEMFest, arrancó este año con una adaptación de la emblemática obra El premio flaco (1964), del dramaturgo cubano Héctor Quintero, ya fallecido. Fue a todas luces una osadía de los organizadores tomarse tan en serio los principios del arte, en lo que puede ser ruptura en una emergente ciudad multicultural, tan embargada en su tecnológica industria del entretenimiento, en todas sus ofertas de placer. La convocatoria al público, durante sus dos primeras funciones en la sala del Black Box del Miami Dade County Auditorium, ofreció una puesta en escena que increpa con seriedad una problemática nuestra en pleno desarrollo que todavía asombra y desconcierta: la convivencia íntima entre opulencia y miseria.

Lo que el circo se llevó introduce desde el título una explícita referencia a la cultura norteamericana mediante ese ícono extraordinario que es la película Lo que el viento se llevó (1939). De inmediato sugiere la idea de la pérdida, la frustración que ha dejado una vana ilusión de felicidad. Y gracias a esta, si se quiere, ingenua estampida hermenéutica de un simple título, el resto de la producción de Teatro en Miami que dirigió el líder de Havanafama, Juan Roca, va construyendo poco a poco su lectura, bastante incómoda, sobre el peligroso ascenso de los niveles de pobreza en esta ciudad floridana y tal vez en el resto de Estados Unidos, quizá todavía la nación más poderosa del mundo. Lo que en la obra original es una referencia directa al supuesto ahogo económico que la narrativa oficial del gobierno comunista de la Isla adjudica a la defenestrada República cubana, en la adaptación de Roca es una revisión al aquí y al ahora de ciertos barrios, sectores y personajes donde la escasez de recursos se alía con la deshumanización, la inmoralidad y hasta la crueldad.

circo-se-llevo-2014-22Pero, claro, se trata de una pieza teatral y no de un ensayo sociológico. El espectáculo tiene matices de recreación artística que desdibujan lo que sería el puro examen de la realidad, algo fuera de los objetivos de los creadores. No obstante, bastan un manojo de alusiones para que esta obra refiera la crudeza de un presente agónico para todas aquellas personas que apenas sobreviven entre precios desorbitantes y ayudas económicas que alivian en medio de la fatalidad sin restablecer condiciones de dignidad plena. Esto es lo que le ocurre a Iluminada, la protagonista, a sus vecinos y a los otros personajes que aparecen en la obra. Un golpe de suerte pone una casa nueva en manos de la bondadosa mujer, pero no será por mucho tiempo. La ironía de la historia va desde el humor negro, pasa por la parodia y alcanza instantes expresionistas o de tragicidad shakesperiana. Como cuando Iluminada, bajo una fuerte tormenta que recuerda grandes momentos en la obra del bardo inglés, tiene un desencadenamiento de locura, producto del hambre y el dolor ante la miseria material y moral que le rodea. A su alrededor, el desprecio y las burlas no se detienen.

La tensión que crean la risa y la desgracia en la cultura cubana es otro factor importante para entender Lo que el circo se llevó. Se trata de una fuerza telúrica, mezcla de choteo y trascendencia, que clava bien hondo la bandera de la supervivencia. En medio de las peores circunstancias y bochornos, Iluminada (¡qué nombre!), heroína a toda costa, encuentra motivos para confiar en el futuro y seguir adelante. ¿Habrá también en esto una analogía con la realidad presente y futura de este gran país? Ojalá que así sea.  

 


Lo que el circo se llevó continuará presentándose a partir del 25 de Octubre en la sede de la compañía Havanafama: 752 SW 10 Ave. Miami 33130. 

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