Rodolfo Rodriguez
Fue propicia la celebración del 4.OFF ART-FESTIVAL DE MARGARITA para reunir en la Sala Teatro del Reventón del Complejo Cultural Teatro Simón Bolívar de Juan Griego en la Isla de Margarita, por 10 días (23 de junio al 02 de julio) a un conjunto de agrupaciones, actrices y actores nacionales de destacados méritos. En el encuentro privó la camaradería y un alto nivel en las interpretaciones en solitario, ya fueran basadas en textos literarios o performáticos, directores e intérpretes supieron meterse en la dermis de lo teatral para exponer la iracundia catártica de sus creaciones, su palada de ácido y humor cáusticos o el ingenio de comunicar mucho con tan pocos recursos.
No fue fácil para el jurado otorgar un veredicto. La competencia fue cerrada por la alta calidad de las propuestas presentadas y lo bien dotados de los intérpretes que recorrieron estilos tan amplios que iban desde la comedia, al teatro de cabaret, del teatro del gesto, pasando por las propuestas postmodernas, realistas y expresionistas hasta las de teatro total.
Reseñaremos brevemente los trabajos de los intérpretes en el orden mismo de sus performances.
El primero en presentarse fue ALEX ANDERS de GasNatural Teatro, quien derrochó imaginación y coraje en la interpretación de su texto “La Reina de la Noche me mira con espinos”. Su trabajo expuso una excelente performance sobre las posibilidades físico-gestuales, vocales (incluido el canto) y emocionales del actor. Dotado de ingenio y talento, Anders hizo de sus posibilidades corporales, que colindan con la danza teatro y la danza de vanguardia, un arma para salir airoso de una performance llena de riesgos y dificultades en el uso de elementos de utilería y de la tramoya. Su riqueza expresiva le permitió imponer las resoluciones propias que la densidad del trabajo reclamaba. Anders recreó momentos hilarantes con hermosas imágenes y una riqueza expresiva construida a base de disciplina y rigor. Esa manera de sostener en vilo a la audiencia, revelan en Anders a un intérprete bien dotado para el teatro total.
Por su parte NELSON PÉREZ del Teatro Profesional del estado Lara, en el doble rol de actor y director, le imprimió a la pieza “Soliloquio en negro tenaz” de José Gabriel Núñez, el ambiente adecuado que exigía su performance y supo convertir ese ámbito en un ejercicio de comunicación con la audiencia. Su réplica, cargada de humor mordaz e inesperado drama fue sostenida en todo momento. El actor hizo alarde de su histrionismo en la interpretación de un rol femenino y logró exponer con seguridad y solvencia de estilo, el teatro de cabaret que se propuso. Pérez es un actor de actuación sostenida que sabe imprimirle continuidad y ligereza a sus acometidos.
ADA BAUZA de la Fundación MaestrAda con dirección de Alex Anders, basó su trabajo en un personaje extrapolado de la pieza Los Olvidados de Dios de Rodolfo Rodríguez. Con una puesta rica en signos físicos, Bauza logró imponer la fuerza de su carácter a su trabajo “Toña o el olvido de Dios”, trasmitirle profundidad y emoción al rol y con su bien dotada voz que retumbó en la amplia sala Adriana Molinar acompañó la construcción de un personaje de honda dimensión humana que nos conmovió por la densidad de sus emociones.
DENIS MORENO de Mimesis Teatro del estado Carabobo, hizo de su trabajo de pantomima un ejercicio efectivo sobre lo teatral. Con una acertada técnica sobre el mimo clásico, pero sin los rigores estetizantes del mismo, Moreno supo contaminar el estilo con la historia cotidiana de la cultura caribeña para ofrecernos un espectáculo dinámico, con un chorro de humor expresivo, buen manejo de los gags y mucha teatralidad que casi siempre superó los esquemas del teatro gestual para alzarse con una ajustada interpretación físico-actoral poco común en un mimo.
JOSË LUIS LUGO del Taller de Teatro Manatí de Caracas nos deleitó con su imaginativa y fresca interpretación del personaje de “Reverón• en la pieza del mismo nombre escrita y dirigida por José Gregorio Cabello. Con esmero en la producción y en el tratamiento del vestuario, Lugo se hizo intérprete múltiple en la participación de la audiencia a los que hizo intervenir como actantes. Su entrega y su pasión rindieron un sudoroso esfuerzo y un sonoro aplauso.
ANA GABRIELA MELO con dirección de Mariozzi Carmona nos trajo “Las penas saben nadar” de Abelardo Estorino en creación del Teatro de Cámara de Maracay, estado Aragua. Melo supo trasmitir con belleza, desenvoltura y una bien atiplada voz los desmedros de una actriz fracasada que lucha por sacudirse de su ruina. Para tal propósito se enfundó con la interpretación de una “colombianita” que entre tragos va narrando la historia paralela de su propia vida que no es otra que la misma de la pieza que representa. Su audacia en la manera como sostuvo su caracterización, el timbre y los registros de su clara y limpia dicción, el manejo de las emociones y el apoyo de una personalidad fascinante, le dieron a su trabajo la justa medida de un talento en ebullición. Melo es una actriz de cercanas dimensiones histriónicas.
JOSÉ SÁNCHEZ de Estival Teatro del estado Aragua nos trajo “Cartas del Corazón para Edith Piaff” escrita y dirigida por Juan Martins. Sánchez es un intérprete que ante todo conduce emociones y sin dudas supo explorar las situaciones que el rol encomendado le deparó. Este ser solitario, al margen de sus propios engaños, hace de la voz de Edith Piaff su única compañía en la herrumbre de una habitación solitaria, sin otra voz, sin otra comunicación de retorno que el canal frío de un televisor con el que dialoga. Sánchez recoge sus cartas del corazón y su emoción final nos embarga hasta las lágrimas.
Garage Teatro del estado Portuguesa en su trabajo “2 Actores/ 2 Monólogos” nos trajo a dos bien dotados actores: SIMÓN SALCEDO y ALEXANDER D ‘LEÓN. Por su parte SIMÓN SALCEDO, con dirección de Alexander D’León nos hizo una carismática caracterización del pusilánime conferencista de “Sobre el daño que hace el tabaco” de Antón Chejov que superó todas las previsiones de lo ya trillado del texto para ofrecernos un trabajo digno en sus elementos de composición gestual y de la máscara facial, cuyos retorcimientos no fueron óbice para que la voz que salió de esa interpretación física, se sintiera con claridad y elocuencia en toda la sala. Salcedo nos muestra lo que puede hacer un actor creativo con un texto.
Por su parte ALEXANDER D’LEÓN nos mostró su trabajo “Elena” dirigido por Simón Salcedo. Con apenas 3 simples elementos escénicos D’León construyó una parábola teatral de cierta angustia existencial, en la que la voz del intérprete lució resonancias emotivas efectivas. Desde su casi inmovilidad D’León recorrió los recintos del pasado y puso luz, en medio de los oscuros de las 2 únicas velas que lo acompañaban.
LUIS RODRÍGUEZ de Sospechosos del Teatro, el más joven de los intérpretes, nos trajo “Textos Feos” de su propia autoría con dirección de Erick Álvarez. Como en sus textos, Rodríguez hace gala del desparpajo e ilustra una puesta postmoderna cargada de violencia e informalidad. Una propuesta descarnada, con un texto no menos descarnado, pero efectivo y un actor que pugna por vencer los obstáculos de un novel creador.
VÍCTOR RODRÍGUEZ del grupo El Hombre del traje Amarillo del estado Zulia nos trajo “Primera Comunión”, escrita y dirigida por el propio Rodríguez. Asistimos a una suerte de ritual o ceremonia del bolero que como trastienda de la memoria ambienta todo el segmento escénico. Así el ángel que fue el niño de la anécdota, se nos transforma en el Drag Queen que relata la historia de una sexualidad obsesiva que los vuelve idénticos como pasado y presente. Rodríguez va construyendo en clave de humor, el vía crucis existencial de un ser en el que ya se preven los síntomas futuros de la diversidad sexual. Rodríguez, con la elocuencia y la habilidad narrativa propias del experimentado actor que es, narra y concatena la historia, no sin impregnarle un toque de dramatismo final.