Menu
RSS

Photo by Julio C. Solar

Por Vilma E. Muises

Teatro en Miami, cumpliendo ya un año en su nuevo local, pequeño y acogedor pero con un importante escenario, presenta El Reloj Dodecafónico, escrita y dirigida por Ernesto García.

 

La trama: Doce horas faltan para que la Madre cumpla sus 65 años. Una famosa diva que reniega del tiempo y del presente, que se droga para perder la noción de culpa Una mujer capaz de mentir y desafiar los hilos del destino. Nada puede evitarse. Todo está previamente establecido, y los dueños del destino hilan y miden; cortan como deshacedores que son.


La trilogía amorosa formada por la Madre, el Hijo y la Puta representan tres seres atormentados por distintos motivos: El Hijo, por su invalides, la Puta por su amor imposible y la Madre por el egoísmo que no le permite envejecer o disfrutar de la presencia de quien, a su manera, ha sido el encargado de recordar sus desafueros. Tres seres unidos, a su manera, por lo que creen amar.

Las dos mujeres viven corroídas por sombríos sentimientos. Sandra García, como Madre, desarrolla un personaje torturado por sus acciones pasadas y por el tiempo irremediable. Toda su calidad de actriz experimentada, dueña y señora del escenario, aflora a través de esta obra atemporal. La escena donde dibuja con sus brazos extendidos el reloj, con la belleza de ser esos brazos las agujas del mismo. Impagable.

Lis Nicot, en el rol de la Puta, enajenada por aquello que nunca alcanzará. Una actuación fuerte, segura de sí misma, pertenece al grupo de Teatro en Miami y sigue creciendo en cada obre. Ya la vimos en “Aromas de un viaje” y en ‘Improvisando a Chejov”

Carlos Bueno, el Hijo romántico y enamorado, el hombre cobarde, incapaz de enfrentar la vida, refugia su timidez y complejo en la escritura. Considero que ha logrado en parte algunos de los matices necesarios para este personaje tan complejo.

Nirma Necuze protagoniza a la Madre en su juventud. Pertenece al Taller de Teatro que dictan Sandra y Ernesto Muy segura en el rol, muestra una actriz en potencia.

La trama entreteje la vida de estos tres seres torturados, con el tiempo marcado por las Parcas, al igual que la tragedia griega, quienes son las únicas que verdaderamente saben hacia donde va la historia; con sus comentarios permiten distender al espectador. Cloto (Anniamary Martínez) Láquesis (Ivette Kellems) y Átropos (Christian Ocón) utilizan diferentes recursos artísticos como la música y la expresión corporal. Aunque Ocón con la voz en matices agudos resulta repetitivo, la actuación de los tres es muy buena.

Los actores conservan el equilibrio necesario en el uso del escenario, que cuenta con una cama a un lado y el escritorio al centro; quedando reservada la parte derecha para el coro de las tres Parcas.

Ernesto García, nuevamente en una muestra extraordinaria de su creatividad, brinda al público todas las habilidades de su talento: diseño de escenografía, luces, maquillaje, peluquería y vestuario, este último comparte con Sandra García y Lis Nicot. La composición y grabación de música también están a su cargo y él mismo maneja los controles.

No deje de verla. Es teatro del bueno y esto engrandece a Miami.

Vilma E. Muises
www.radiomiami.us

Culturales

Locales

TEMS en la Web