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Max Barbosa – www.TeatroenMiami.com

Rafael Spregelburd (Buenos Aires, 1970) es dramaturgo, actor, director, disertador teatral e incansable promotor escénico. En estos precisos instantes se encuentra laborando en Acapulco. Desde allí tuvo la deferencia de contestarnos nuestras interrogantes por la puesta en escena de Destinos de dos o trespor Cirko Teatro.  Para usted, Rafael, el agradecimiento teatral de www.teatroenmiami.com.

Se manifestaba en contra de algo y a favor de lo contrario, o de algo que se pareciera a lo contrario. (El hablando sobre su padre de nombre Manifestante).

 Usted gana el Premio Nacional con esta obra que es la primera que escribe con sólo veinte y dos años. ¿Cuál fue su reacción inicial? ¿Ya pensaba en la teoría del caos y sus complejidades?

Esta obra fue uno de mis primeros acercamientos al teatro. Yo era muy joven cuando la escribí. En ese entonces ni siquiera sabía a ciencia cierta si el teatro sería mi profesión o no. Es muy difícil saber esas cosas a tan temprana edad. La obra era más bien un ejercicio de estilo, un proyecto de escritura en el taller de mi maestro Mauricio Kartun. Kartun fue siempre un gran entusiasta de mis obras, y me presenté al Concurso Nacional por su afable insistencia. El premio es un premio importante, pero hay que señalar que en ese entonces lo gané en la Categoría Iniciación, esto es, para piezas no estrenadas. Recién en 2008, con mi obra “La terquedad”, gané el Premio Nacional para autores estrenados. En este arco entre una pieza y la otra hubo mucho trabajo, muchísimo. Tengo alrededor de 30 piezas escritas, lo cual supone naturalmente que mis objetivos y estímulos han cambiado de manera muy sensible. Mis primeras piezas, sobre todo las que escribí antes de siquiera soñar que yo mismo me convertiría en director de mis materiales, son proyectos donde el lenguaje está puesto en primer plano. Yo no pensaba en ese momento en relatos complejos ni en teorías del caos o de las catástrofes, sino que estaba más bien influenciado por explorar zonas de lenguaje alejadas del realismo costumbrista (que imperaba en el teatro de la generación anterior). Es por ello que en “Destino de dos cosas o de tres” hay un marcado acento en lo absurdista, con una enorme influencia de mis primeras lecturas teatrales: los absurdistas franceses. Pero luego mis obras maduraron hacia zonas muy distantes: empezó a preocuparme más la organicidad biológica de mis relatos que el lenguaje puesto fuera de sí. No siento hoy en día mucha relación con estos primeros materiales. A ellos les debo naturalmente el haberme hecho un lugar en el ámbito teatral de Buenos Aires, sin lo cual no habría podido evolucionar tal vez hacia obras más contemporáneas. Pero siempre miro con un dejo de crueldad y de sorna a mis primeros materiales. Y no los he revisitado nunca más, si bien se han hecho mucho en diversas ciudades.

  ¿Alguna sugerencia para el director, Alejandro Vales, en cuanto a la puesta en escena?

Dada mi distancia con esta pieza (que escribí a los 19 años) suelo no interferir con los planes de los directores que desean llevarlas a cabo. Las siento muy ajenas, y un enorme desafío. No son completamente realistas, pero tampoco son excesivamente simbólicas. Siempre prefiero que el director no cierre (no cancele) los acontecimientos de las obras como si fueran símbolos que el público debe decodificar de una sola manera. Así que sólo recomiendo tratar de no simbolizar en exceso, de asumir con naturalidad los acontecimientos más extraños, si bien a veces –en algunos materiales como “Destino de dos cosas o de tres”, “Cucha de almas” o “Remanente de invierno”- es un poco imposible. La obra es ahora propiedad y terruño de su director, y espero que se divierta montándola. No hay mejor destino para una pieza que ese de reencarnar en la mirada concreta y actual de otras personas que le vuelven a dar vida frente a otras culturas.


OCT 24/ 25/ 26 (VIERNES y SABADO 8:30 PM /DOMINGO 5 PM)
DONDE: Teatro 8: 2100 SW 8 ST.
Cirko Teatro: DESTINO DE DOS COSAS O DE TRES 
Escrita Rafael Spregelburd y dirigida por Alejandro Vales.
Existe la idea de que el universo está sustentado por una armonía insoslayable, por la maquinación de un orden mayúsculo. Pero la verdad parece ser muy otra. Así, él y ella son sorprendidos por la certeza del caos. La solitaria estación de tren es el paraíso terrenal, del cual, sólo se puede desear ser expulsado.
Con las actuaciones de Jessica Alvarez Dieguez, Alejandro Vales, Natalia Tarica y Zoe Vales.

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